La ministra de Seguridad Social, Elma Saiz.
Cada día, cerca de
1,5 millones de personas no acuden a su lugar de trabajo en España, según el informe sobre el
impacto económico del absentismo laboral. El
ámbito sanitario no es una excepción. Tal y como publicó
Redacción Médica hace unas semanas, a fecha de lunes 20 de octubre de 2025, de los 40.105 trabajadores con contrato en el
Servicio Gallego de Salud (Sergas), 3.898 se encontraban en situación de incapacidad temporal. Por categorías profesionales, el 10,4 por ciento de los trabajadores de baja ese año eran facultativos. En este contexto, el
Partido Popular ha preguntado al Gobierno, por vía parlamentaria, sobre posibles medidas para aliviar la carga del absentismo. Por su parte, el Ejecutivo ha señalado distintas actuaciones orientadas a reducir la presión sobre los profesionales médicos ante un problema que define como “
multicausal”.
El papel de los facultativos en las bajas médicas
En su
respuesta, el Gobierno ha insistido en que “el incremento del número de bajas por incapacidad temporal es un problema multicausal”, que se está abordando desde distintas áreas. En el ámbito sanitario, subraya que la cumplimentación de la
Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO) ya no es una tarea que deba asumir el facultativo, lo que supone una
reducción de su carga administrativa. “A partir de ahora,
son las empresas las responsables de completar la CNO, así como de aportar una descripción de las funciones que desempeña el trabajador y el detalle de su puesto de trabajo”, señala.
Del mismo modo, el Gobierno destaca que tampoco es obligatorio que el médico cumplimente el nombre de la empresa en los
partes de incapacidad temporal. No obstante, sí deberá consignar el campo correspondiente al puesto de trabajo que le indique el trabajador, información que posteriormente será contrastada con los datos facilitados por la empresa al
Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
Gestión de la incapacidad temporal por parte de las mutuas
Los médicos de
Atención Primaria llevan más de cinco años reclamando cambios en la gestión de las bajas médicas por
Incapacidad Temporal (IT), una demanda a la que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha comenzado a dar respuesta mediante el impulso de convenios de colaboración entre los Servicios Públicos de Salud y las
mutuas colaboradoras de la Seguridad Social. El objetivo es agilizar los procedimientos, aunque por el momento la medida se circunscribe a los procesos de origen traumatológico.
Baleares fue la primera comunidad autónoma en implantar este modelo, a la que posteriormente se sumaron
Cataluña y
Asturias. En abril, coincidiendo con la puesta en marcha del programa en el archipiélago, la ministra de Seguridad Social,
Elma Sainz, aseguró que su extensión al conjunto del territorio nacional era “cuestión de tiempo”. No obstante, la iniciativa aún no se ha generalizado y el Ministerio continúa trabajando para materializar nuevos avances en el resto de comunidades.
Los convenios aprobados recogen la participación voluntaria del paciente y la necesidad del
consentimiento informado, mientras que el médico de Atención Primaria conserva en todo momento la responsabilidad del diagnóstico y de la emisión de la baja y el alta médica. Las mutuas, por su parte, pueden intervenir en la realización de pruebas diagnósticas, tratamientos, procesos de rehabilitación e incluso intervenciones quirúrgicas, en un marco de coordinación telemática entre los
servicios públicos de salud, las mutuas y el Instituto Nacional de la Seguridad Social.
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