Carlos Guijarro analiza el papel que tiene la unidad analítica para el control del riesgo cardiovascular

Núria Amigó, José Puzo,  Fernando Fabiani,  María José Ariza y Carlos Guijarro debate sobre el papel que tiene la unidad analítica para el control del riesgo cardiovascular
Núria Amigó, José Puzo, Fernando Fabiani, María José Ariza y Carlos Guijarro protagonizan la mesa 'Del laboratorio a la clínica sin solución de continuidad: se abre el debate'.


16 jun. 2023 12:40H
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La Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA) ha firmado recientemente un consenso para la determinación del perfil lipídico en laboratorios clínicos. Este documento y el papel que tiene cada uno de los integrantes de la cadena médica para alcanzar el control cardiovascular han sido debatidos por Carlos Guijarro, médico internista en la Fundación Hospital Alcorcón (Madrid), junto con profesionales de distintos perfiles. En esta charla se ha puesto de manifiesto que el laboratorio ha pasado de ser de un mero ejecutor a un actor activo para la identificación de alteraciones lipídicas importantes.

Carlos Guijarro: "Hemos cambiado el chip sobre el laboratorio".

Esta mesa del Congreso SEA 2023 se ha convertido en un foro de encuentro "muy interesante" donde se ha puesto a disposición del público el documento de consenso elaborado por 15 sociedades científicas españolas. Este incluye el trabajo de especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria, en Interna, en Laboratorio, en Cardiología, en Endocrinología, y en Cirugía Cardiovascular. Es decir, todas las áreas implicadas en el control cardiovascular.

"Nos hemos dado cuenta de que la forma en la que los laboratorios nos daban la información era muy irregular en distintos hospitales. Hemos intentado ponernos de acuerdo en qué tenemos que hacer de manera imprescindible desde el punto de vista de la determinación de las alteraciones lipídicas en pacientes para identificar cómo estamos y definir las metas", ha resumido Guijarro, que además fue uno de los autores que lideró la elaboración del acuerdo.

Lo fundamental es que la información reportada a los enfermos y a los médicos identifique los niveles de colesterol "por el riesgo del paciente, no por los valores de la población normal" porque el objetivo de tratamiento difiere mucho. Es decir, aquellos que cuenten con mayor riesgo deben tener niveles más ambiciosos de control.

Además, se ha puesto de manifiesto como, en muchas ocasiones, se emitían informes que resultaban "discordantes" con la percepción del riesgo. Esto conlleva poca eficacia para realizar tratamientos adecuados. "Queremos estar de acuerdo en un mínimo básico de identificación de los parámetros lípidos y los objetivos terapéuticos", ha insistido.

Para esta mesa se ha contado con un grupo multidisciplinar que ha acompañado a Guijarro: Núria Amigó, del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (Reus); y Fernando Fabiani, que trabaja en el Servicio de Análisis Clínicos en el Hospital Virgen de la Macarena (Sevilla), como moderadores. Entre los ponentes se encontraban Mª José Ariza, del Laboratorio de Lípidos y Arteriosclerosis en el Centro de Investigaciones Médico-Sanitarias (Cismed) de la Universidad de Málaga; y José Puzo, del Servicio de Análisis y Bioquímica Clínica del Hospital Universitario San Jorge (Huesca).

Fernando Fabiani, del Servicio de Análisis Clínicos en el Hospital Virgen de la Macarena (Sevilla); José Puzo, del Servicio de Análisis y Bioquímica Clínica del Hospital Universitario San Jorge (Huesca); María José Ariza, del Laboratorio de Lípidos y Arteriosclerosis en el Centro de Investigaciones Médico-Sanitarias (Cismed) de la Universidad de Málaga; Carlos Guijarro, del Servicio de Medicina Interna de la Fundación Hospital Alcorcón (Madrid); Núria Amigó, del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (Reus).


Cambio de ‘chip’ en el papel del laboratorio en la arteriosclerosis


El papel del laboratorio para el tratamiento de la arteriosclerosis ha sufrido un cambio de paradigma en los últimos años, según ha asegurado. "Hemos cambiado el chip: ha pasado de ser un mero ejecutor de las peticiones de pruebas analíticas, a convertirse en un actor activo a la hora de identificar alteraciones lipídicas importantes y también en la interpretación de los resultados", ha explicado. Con esta modificación se conseguirá una mejor interacción entre los clínicos para detectar patologías "especialmente graves" o la mejora del grado de control de los pacientes.

Instante de la mesa 'Del laboratorio a la clínica sin solución de continuidad: se abre el debate'.

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