Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).
Abrir las compuertas de la investigación en
Atención Primaria, reivindicar la
Medicina rural y reclamar un
Estatuto Marco que reconozca las particularidades de la profesión médica son los tres grandes ejes que ha defendido Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (
SEMG), durante el 32º Congreso Nacional de la sociedad científica, celebrado en
Oviedo. El encuentro, marcado por un enfoque innovador y eminentemente práctico, ha puesto el foco en el futuro de la especialidad, con especial atención al
ámbito rural, el impulso a las nuevas generaciones de facultativos y la preparación ante los
desafíos que plantean la longevidad y el envejecimiento progresivo de la población.
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Entrevista completa a Pilar Rodríguez Ledo en el 32º Congreso Nacioonal de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).
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La presidenta de la SEMG también ha valorado la
adjudicación de plazas MIR en Medicina de Familia y la irrupción de la nueva
especialidad de Urgencias y Emergencias. "Todavía es pronto para saber cómo va a afectar, porque hay que ver cómo impactará la pasarela para aquellos
residentes y médicos de Familia que atestigüen un desempeño y una experiencia en Urgencias, antes de que finalice la primera promoción".
¿Cómo ha sido este nuevo congreso de la SEMG celebrado en Oviedo?
El congreso, como todos los que se programan, ha sido innovador, práctico y ha aportado conocimiento suficiente para que se pueda trasladar a la consulta el siguiente día laboral de todos los congresistas. A la vez, ha servido de punto de encuentro para profesionales y para la profesión de médicos de Familia.
Ha sido disruptivo y el objetivo final de un congreso es reunir a profesionales para aprender a hacer mejor nuestro trabajo.
Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).
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El congreso llega en plena discusión del nuevo Estatuto Marco y con un importante debate sobre las condiciones laborales de los médicos. ¿Qué preocupaciones percibe entre los profesionales que acudirán a Oviedo?
No hay ningún tema que más nos ponga de acuerdo a todos. La voz de los profesionales está centrada en pedir un
Estatuto Marco con unas condiciones que recojan la situación real de la especialidad. A veces genera cierta preocupación cuando se traslada la noticia, ya que parece que se esté buscando un tratamiento especial. Se quiere que se recojan las condiciones especiales de la especialidad, porque no todas las profesiones tienen las mismas condiciones de trabajo.
No se trata de tener un reconocimiento por ser médicos, se trata de que existen unas condiciones que no tienen otros colectivos y es necesario que se recojan. Una parte tan importante del trabajo médico son las guardias y no se entiende que no computen en la jubilación. No hay ningún otro colectivo que hubiera tolerado esto. No se trata de una condición especial, es una discriminación flagrante de la profesión médica y se tiene que corregir.
Rodríguez Ledo: Una parte importante del trabajo médico son las guardias y no se entiende que no se compute en la jubilación.
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¿Percibe un cambio en las expectativas de las nuevas generaciones de médicos de Familia en relación a aspectos como la investigación, la conciliación o el desarrollo profesional?
Cada generación imprime su carácter y cada uno es fruto de sus tiempos. Los momentos cambian a tal velocidad que es necesario ir adaptándose a los tiempos que vienen, pero está claro que las nuevas generaciones no están dispuestas a perder su tiempo a cambio de nada, lo cual es muy lícito.
Las nuevas generaciones de jóvenes tienen que entender para qué hacen las cosas y lo que necesitan es ese reconocimiento que muchas generaciones llevan reclamando. Se trata de características diferentes, defendibles, y uno debe adaptarse a los nuevos tiempos con las herramientas y con los recursos humanos que hay hoy en día. Defender la profesión a la par que tu familia y tus amigos es muy razonable.
La presidenta de SEMG afirma que, a nivel de investigación, hace falta tiempo protegido para poder desempeñar proyectos.
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Nos encontramos en el ecuador de 2026. ¿Qué retos se han cosechado desde inicios de año y qué otros aún no se han materializado?
Un reto importante es que
no queden plazas vacantes de residentes de Medicina de Familia en la convocatoria actual. Por otra parte, un reto que se ha alcanzado es que todo el mundo esté de acuerdo en que hay que hacer algo y hay que hacerlo pronto para cambiar la deriva que tiene nuestro sistema sanitario a través también de la Atención Primaria. Queda mucho por alcanzar y modificar.
A nivel de investigación, todavía falta ese tiempo protegido para poder desempeñar proyectos de investigación de una forma eficiente y poder trasladarlos con equidad a la población, porque investigar no es un acto elucubrativo, sino que lo que se traduce y se tiene que trasladar es un beneficio para la población.
Es necesario trasladar todo eso a la agenda de trabajo, incorporando tecnología y optimizando el tiempo de consulta para dedicarlo a lo que realmente es importante, que es el paciente, y reducir las burocracias de las que tantos años se lleva hablando. Con la tecnología existente se podrían cambiar cosas de un plumazo, pero son cuestiones de voluntad más que de otra cosa.
El cambio tendría que ser total, pero si se empieza por aquellos aspectos que son obvios y fáciles, seguramente se alcanzarán antes.
"Si la Medicina de Familia no tiene todo el reconocimiento que merece desde la universidad hasta el desempeño profesional, la Medicina rural todavía tiene menos".
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¿Cómo valora la adjudicación de plazas MIR en Familia este año?
El hecho de que se hayan cubierto todas las plazas MIR que se ofrecen es la opción menos mala de todas las existentes. Hay una capacidad docente y es necesario aprovecharla. Cuando se renuncia o queda una plaza vacante, se desperdicia.
Pese a ello, muchos de los aspirantes a residentes son personas que ya están trabajando también en el sistema público, aunque no reúnan los requisitos legales para hacerlo. La mejor manera de que puedan seguir trabajando es que se incorporen al sistema que ha demostrado su eficiencia en la formación de profesionales, que es el MIR.
Es mejor cubrir las plazas con todos los profesionales que trabajan en el sistema que permitir que trabajen al margen de él sin ningún control durante un tiempo y que dentro de unos años se decida prescindir de ellos, lo cual es una falta de respeto para esas personas.
Cuando se afirma que hay un camino oficial para tener la especialidad, es algo que tiene relación con las contrataciones bajo un modelo de éxito demostrado. Para ello, es necesario proporcionar acceso a la vía legal que existe, que es el MIR.
¿Qué papel debe desempeñar la Medicina de Familia en el medio rural y en qué situación se encuentra la Medicina rural actualmente?
Si
la Medicina de Familia no tiene todo el reconocimiento que merece desde la universidad hasta el desempeño profesional, la Medicina rural todavía tiene menos. La situación pasa por proporcionarle el reconocimiento que se merece con el objetivo de tener profesionales estables en el medio rural, proporcionando una atención continuada a la población.
No solamente se deben mejorar las condiciones de los profesionales del equipo de Atención Primaria, sino que se debe estabilizar la atención que reciben las comunidades de las zonas más rurales y desfavorecidas. A veces, esto parece que afecta solamente a la Medicina de Familia o a la Atención Primaria, pero hay que recordar también que muchas de estas poblaciones tienen su atención hospitalaria en hospitales comarcales.
Al final, la mayoría de las especialidades tienen un problema muy similar y es que hay que reconocer la precariedad en el desempeño del trabajo, y esto es una cuestión que está pendiente. Si se quiere estabilizar la atención de la población rural, es necesario estabilizar a los profesionales, y eso implica reconocimiento, flexibilidad en las agendas y favorecer que los profesionales se queden en ese lugar.
Aunque hay zonas rurales donde existe la masificación, especialmente en verano, en la mayoría de ellas este fenómeno no ocurre y la consulta suele ser más médica y menos burocrática. Por eso se dice que en la Medicina rural todavía se conserva la esencia de ser médico a través de la empatía, la escucha y la realización de una exploración adecuada.
Los efectos de la irrupción del MIR de Urgencias y Emergencias en Medicina de Familia "están todavía por ver", según la presidenta de SEMG.
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¿Cómo ha afectado a las plazas de Medicina de Familia la irrupción de Urgencias y Emergencias este año en la adjudicación de plazas MIR?
Está todavía por ver. Este año ha sido una prueba piloto la adjudicación de plazas de Urgencias y Emergencias. Todavía es pronto para saber cómo va a afectar, porque hay que ver cómo funcionará la pasarela para aquellos residentes y médicos de Familia que acrediten experiencia y desempeño en Urgencias antes de que finalice la primera promoción de residentes de Medicina de Urgencias y Emergencias.
De todos modos, existe tal escasez de recursos humanos en estas áreas que Familia y Urgencias deberán ser capaces de coordinarse entre ellas y mejorar la asistencia. Por parte de SEMG, bienvenidos sean los nuevos residentes en Urgencias y que todos los MIR sirvan para mejorar entre todos el sistema.
La especialista asegura que "todavía no se ha medido con indicadores ningún resultado con respecto al Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria"
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¿Qué medidas se han logrado implementar en el territorio nacional con respecto al Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria vigente hasta 2028? ¿Cuáles aún siguen sin ver la luz?
Cuando se estrenó este plan actual, en la primera hoja ponía que se habían conseguido el 80 por ciento de los indicadores del anterior. Eso hubiera sido una magnífica noticia, de ser verdad, porque o los indicadores no estaban recogiendo lo que debían o está claro que no se había alcanzado este hito. Con un 80 por ciento cumplido la Medicina de Familia se podría dar por satisfecha. Hasta ahora no se ha medido con indicadores ningún resultado que haya salido al público o que se haya comunicado oficialmente a las sociedades científicas, con lo cual no sabemos cuáles se están implementando o no.
Sí se sabe desde SEMG que falta mucho por hacer y se notan poco las cosas que se van haciendo. Hay que aplicar más medidas y mejorar, porque se está perdiendo tiempo de salud y tiempo de especialidad.
El proyecto conjunto con Farmaindustria (ICAP) plantea que la investigación se integre en la jornada habitual de los médicos de Familia. ¿Qué cambios organizativos y normativos siguen siendo imprescindibles para que dentro de diez años investigar sea una actividad tan natural como la asistencia o la docencia en los centros de salud?
Quedan muchas cosas por hacer, pero la más importante es consolidar
la cultura de la investigación no solamente entre los médicos de Familia o en los equipos de Atención Primaria y Hospitalaria, sino también en la sociedad, la comunidad y la población. Cuando se piensa todavía hoy en investigación, viene a la mente aquello que se hace en un laboratorio de ciencias básicas unido a la universidad o al hospital. Hay muchos proyectos de investigación que no están consiguiendo reclutar a los pacientes adecuados para alcanzar las conclusiones que necesitan.
Además, cada vez hay más pacientes vinculados a la atención hospitalaria que están participando en ensayos clínicos y en otros proyectos, de manera que es difícil encontrar pacientes en el ámbito hospitalario que todavía no estén incluidos en algún estudio.
Pilar Rodríguez Ledo, en un instante de la entrevista.
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Eso solamente tiene un recurso y se llama Atención Primaria, que es la manera de lograr la equidad en el acceso a la investigación para la población. Investigar aporta soluciones a las preguntas y la población que acude al hospital no es la misma que la que acude a Atención Primaria.
Entonces, en muchas ocasiones los estudios no incluyen a la población que normalmente se atiende en Atención Primaria, que no es el paciente de 60 años hipertenso y que, como mucho, tiene una cardiopatía isquémica, sino la persona de 85 años que es hipertensa, diabética, tiene enfermedad renal crónica, está polimedicada, vive sola y es sedentaria. Todo esto no se recoge en los estudios.
La única manera de poder trasladar conclusiones de este tipo a este grupo de población es reclutándola en Atención Primaria. Cada vez hay más población de ese perfil, con lo cual dejaremos de tener respuestas para nuestras preguntas si no se investiga en este campo.
Una vez que todas las comunidades autónomas se han sumado al proyecto ICAP, ¿cuál cree que debe ser el siguiente gran salto de la investigación en Atención Primaria?
El siguiente paso es la formación, necesaria para todas las especialidades médicas a la hora de investigar. Desde el proyecto global que se realiza con Farmaindustria, ICAP, una de las tareas para este año 2026 es empezar con una formación aplicada al desempeño en investigación. La investigación entrará en la hoja de ruta de médicos, farmacéuticos, enfermeros y pediatras de Atención Primaria para lograr un desarrollo integral en este ámbito.
Otra cuestión fundamental es el tiempo, que tiene que estar protegido para investigar, ya que es la única manera que tienen los profesionales de aprender.
Finalmente, los recursos económicos son fundamentales y es necesaria una dotación mínima para que los centros puedan desarrollar su investigación. Esta inversión permitiría que muchos facultativos puedan investigar con las herramientas adecuadas.
Pilar Rodríguez Ledo en el 32º Congreso Nacioonal de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).
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¿Cómo puede influir la incorporación de la investigación a las unidades docentes en la percepción que tienen los MIR de la especialidad y en su atractivo de cara al futuro?
La investigación es algo ilusionante, que provoca que a veces se olviden otros temas vinculados a la burocracia del trabajo y que se superen esos momentos difíciles derivados de la organización sanitaria, las consultas masificadas y la
excesiva carga burocrática.
La investigación es algo constructivo, ilusionante y una vía de progresión profesional. Es una forma de crear redes con otros profesionales, de enriquecimiento profesional, de mejora profesional y de desarrollo profesional.
A todos los profesionales les importa el desarrollo profesional y el reconocimiento, pero a una persona que empieza su carrera es a quien más le puede aportar. El MIR que está empezando sabe que puede afrontar nuevos retos, hablar con profesionales de todas las partes del mundo, convertirse en referente en alguna idea, publicar trabajos que otros puedan citar y contribuir a mejorar la atención al paciente.
El conocimiento no vale para que uno se lo quede por sí mismo, está para compartirlo. La investigación ayuda a generar y compartir ese conocimiento y a crecer profesionalmente. Las nuevas generaciones tienen que recibirlo bien y constituye una herramienta importante para captar talento.
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