Fachada del Ministerio de Sanidad.
El sector sanitario es responsable de aproximadamente un
4,4 por ciento de las emisiones globales netas de gases de efecto invernadero, lo que equivale a 1,6 gigatoneladas de dióxido de carbono. Así lo indican las últimas estimaciones del
Ministerio de Sanidad. Para reducir esta huella de carbono, las instituciones trabajan con diversas estrategias, como la
Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo (ELP 2050), el
Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec) y el
Plan Estratégico de Salud y Medioambiente.
El director del Observatorio de Salud y Cambio Climático del Ministerio de Sanidad,
Héctor Tejero, señaló 2045 como fecha límite para descarbonizar el sistema sanitario. Además, añadió que "no hay que parar ni acelerar más de la cuenta en el sector fármaco-sanitario". Ante estas declaraciones, el Partido Popular ha preguntado al Ejecutivo por vía parlamentaria sobre la previsión de nuevas medidas para poder alcanzar este objetivo. En
su respuesta, además de repasar las iniciativas ya aprobadas, el Gobierno ha destacado la
necesidad de consensuar acciones entre comunidades autónomas, Ministerio y actores sociales. Tales como pacientes, profesionales, industria farmacéutica, biotecnología y tecnología sanitaria y sanidad privada.
Actualizaciones en el ámbito psicofármaco para descarbonizar el SNS
Entre las novedades identificadas en el
ámbito fármaco-sanitario se incluye seguir actualizando y difundiendo el documento “Prescripción sostenible de inhaladores”, que contiene recomendaciones clínicas elaboradas con sociedades científicas y con la colaboración de empresas, pacientes y profesionales. En este sentido, el pasado mes de noviembre, el Ministerio dirigido por
Mónica García confirmó a este periódico que se estaba planteando la
actualización de la guía para adaptarla a las nuevas directrices europeas. El trabajo se centra en dos criterios clave: la incorporación de nuevos inhaladores de bajo carbono y la
actualización de la huella de carbono de los ya disponibles.
Por otro lado, destaca la reciente incorporación de criterios ambientales en el
Plan “Profarma”, con el objetivo de incentivar a las empresas farmacéuticas que mejoren sus métricas de sostenibilidad. Entre las medidas se incluyen incentivos para estimular inversiones en áreas clave como la digitalización, la sostenibilidad medioambiental y la producción de medicamentos estratégicos, biológicos y de terapias avanzadas. La iniciativa fue muy bien recibida por la patronal de laboratorios de
medicamentos innovadores.
Además, sobresalen la publicación de un documento de
recomendaciones sobre el uso sostenible de la anestesia, que priorizan técnicas de flujo bajo, anestesia regional y total intravenosa (TIVA), evitando gases contaminantes como óxido nitroso y desflurano, y monitorizando el consumo para disminuir el impacto ambiental y de materiales. La iniciativa actualmente se encuentra en fase de revisión. Además, también se destaca la incorporación de criterios ambientales en el anteproyecto de
Ley del Medicamento.
El consenso entre actores, clave para la descarbonización del SNS
El acuerdo con las comunidades autónomas y los distintos actores del sector, incluyendo pacientes, profesionales, industria farmacéutica, biotecnológica, tecnología sanitaria y sanidad privada, se articulará a través de los
mecanismos ordinarios de coordinación y participación, así como mediante grupos de trabajo y procesos de consulta, garantizando la primacía del criterio clínico y
sin comprometer la calidad asistencial.
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