La nueva promoción de residentes explica cómo han sido las primeras cuatro semanas de formación

Los MIR cumplen un mes en el hospital: "Ya tengo síntomas de burnout"


26 jun 2022. 16.00H
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Se cumple un mes de la toma de posesión de plazas por parte de la nueva promoción MIR, por lo que los médicos se han enfrentado a las primeras semanas de residencia en los hospitales correspondientes y han vivido las guardias o famosas ‘tardes’, en función de la especialidad asignada. Una experiencia que no está resultando positiva para todos los futuros especialistas. Tanto es así que, según explica un R1 de Medicina Preventiva de un popular centro hospitalario madrileño, este corto periodo de tiempo ha sido suficiente para plantearse si tomó la decisión correcta a la hora de escoger el camino del MIR.

En declaraciones a Redacción Médica, este médico sostiene que la carga de pacientes por Covid-19 está siendo “muy elevada” y que el centro hospitalario se está enfrentando a una “verdadera” séptima ola. “Salgo del hospital y me planteo si realmente es esto lo que quiero hacer. Tengo síntomas de burnout que te hacen dudar incluso sobre tus decisiones, y solamente llevo un mes”, lamenta.

El médico, que escogió Preventiva “por la perspectiva social de la especialidad”, reconoce que la experiencia no solo le está haciendo dudar dal área elegida, sino también de la realización del MIR. “Tengo compañeros que se han ido al extranjero y gozan de unas condiciones laborales mucho más dignas, por lo que te planteas si has tomado la decisión correcto”, añade.


El Covid-19 'mancha' las primeras semanas MIR


“Estamos totalmente paralizados. Hemos tenido que cancelar todas las cirugías, excepto las oncológicas y urgentes, porque no hay camas. No hay posibilidad de que, después de esa intervención, el paciente cuente con una cama”, remarca, subrayando que “muchos servicios” han tenido que transformarse en unidades de atención al covid. “Es muy grave y tenemos ganas de llorar porque, después de tantas olas, volvemos a tener el hospital congelado”, apunta este médico, que asegura que la situación es "muy preocupante".

Sin embargo, la experiencia no está siendo igual de amarga para todos los residentes. Beatriz García, el cuarto número de orden más elevado del examen MIR 2022, afirma que estas semanas han sido muy gratificantes como residente de Anestesiología y Reanimación en La Fe. La médica asegura que, aunque aún no ha podido desenvolverse en su área, todos los R1 han recibido una gran acogida por parte de los compañeros del servicio y médicos adjuntos, por lo que se han sentido "muy arropados".

Según matiza, ya se ha enfrentado a sus primeras guardias en Urgencias; una experiencia “dura” en la que se ha sentido “algo perdida”. “No nos ha dado tiempo a estudiar con detenimiento, pero el aspecto formativo sé que va a ser positivo”, subraya.

El primer contacto con la residencia también está siendo enriquecedor para Paula Berigüete, residente de Hematología. “Ahora mismo estoy rotando en Medicina Interna. Al comenzar la residencia te das cuenta de que la carrera de Medicina tiene muchas carencias formativas. Pero, en una semana, coges muchísima soltura con los pacientes, con los sistemas informáticos e incluso con los tratamientos”, explica, señalando que se siente cada día “más ubicada” y "contenta" en el hospital asignado.

Berigüete, que se siente “muy apoyada” por su adjunta, también ha vivido la primera guardia en Urgencias. “La supervisión fue absoluta; mi adjunto se quedó conmigo casi toda la noche. La parte de docencia fue más complicada porque fue un turno con mucha carga de trabajo por el covid”, señala, aunque reconoce la dureza y el estrés que suponen estos turnos.
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