Tatiana Pire, vocal de residentes de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).
La
elección de especialidad MIR es uno de los momentos más decisivos en la carrera de cualquier médico. En este contexto, la Medicina Interna se postula como
una opción estratégica para los residentes por su "enfoque completo", adaptable y profundamente "centrado en el paciente". Esta disciplina permite abordar de forma integral a la persona, en lugar de centrarse exclusivamente en un órgano o sistema, lo que favorece diagnósticos más precisos y
una atención más completa.
Así lo explica Tatiana Pire, vocal de residentes de la Sociedad Española de
Medicina Interna (SEMI), que destaca que el principal valor de esta especialidad radica justo en la
manera de entender al paciente, visto "como una persona completa" y yendo más allá del "
problema médico por el que ingresa". "Es la especialidad más humana y completa", dice pensando en los médicos que ya conocen los
resultados del examen MIR.
Una atención más personalizada
Este enfoque global permite abordar de forma simultánea
múltiples patologías y ofrecer una atención más coherente y personalizada. Pero no solo eso. "Permite tener una relación mucho más estrecha y bonita porque le
damos respuesta a cada uno de los problemas que le van surgiendo", subraya.
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"Medicina Interna permite tener una relación mucho más estrecha y bonita con el paciente"
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Esta filosofía se combina con una
sólida base formativa. La especialidad sigue apostando por los pilares clásicos de la Medicina: "Es una especialidad muy docente porque nos permite tener el contacto con la Medicina clásica, hacer una historia clínica completa, realizar
una exploración física a fondo, establecer un
diagnóstico diferencial en el que no te dejas piezas fuera y tomar decisiones basadas en todo ello".
Transformación del modelo asistencial
La Medicina Interna no solo mantiene su esencia, sino que también ha sabido
adaptarse a los cambios del sistema sanitario. Uno de los más relevantes es el progresivo abandono del
modelo exclusivamente hospitalario, "amplificando recursos hacia afuera" y adoptando una estrategia
orientada a atender al paciente en distintos contextos.
Esto ha dado lugar a iniciativas como la hospitalización a domicilio, que facilita el tratamiento en
el entorno habitual del paciente, y la asistencia compartida con otras especialidades. "Pasamos planta con el oncólogo, el traumatólogo o el neurocirujano y optimizamos todos los problemas médicos del enfermo", asegura. De esta forma, este
enfoque multidisciplinar contribuye a
reducir complicaciones y acortar las estancias hospitalarias.
El impacto de la tecnología
La innovación tecnológica también está marcando
un antes y un después en la especialidad. Entre las herramientas que han revolucionado la práctica destaca "la ecografía clínica". Según explica Pire, su integración como una extensión de la exploración física permite realizar diagnósticos más rápidos y precisos, "disminuir la radiación" empleada, reducir "la
necesidad de tratamientos innecesarios" y, además, guiar procedimientos terapéuticos.
A esto se suma la incorporación de la
Inteligencia Artificial (IA), que ya es una aliada de los profesionales. "Es una herramienta que utilizamos todos los días y que
nos ayuda en esos procesos que eran tediosos", afirma. Lejos de generar rechazo, su uso se percibe como una ventaja al hacer que "todo sea más automatizado y más rápido". Por ejemplo, su uso agiliza la
elaboración de historias clínicas y la organización de pruebas complementarias, mejorando la eficiencia sin sustituir la
interacción con el paciente. "Lo vemos como
una herramienta positiva que nos ayuda en el día a día", señala.
Versatilidad profesional
Otro de los grandes atractivos de la Medicina Interna es su versatilidad. Los especialistas pueden desarrollar su carrera en múltiples ámbitos y
adaptar su trayectoria a sus intereses. "Es muy adaptable a las necesidades de cada entorno", asegura Pire. Entre las opciones que ofrece se encuentran "la hospitalización,
las consultas generales o las Unidades de Diagnóstico rápido".
Aparte, existe la posibilidad de
subespecialización en áreas concretas. "Se puede hacer una consulta monográfica de enfermedades tromboembólicas,
autoinmunes o infecciosas", detalla. También es posible trabajar en asistencia compartida o en
distintos niveles asistenciales, desde Hospitales de Agudos hasta centros de media estancia.
Una elección con futuro
De cara a los próximos años, todo apunta a que la especialidad seguirá ganando
protagonismo dentro del SNS por
"su capacidad de adaptación". "Como es una medicina muy plástica, nos vamos ajustando muy bien a las necesidades del sistema sanitario", dice Pire, que añade que, en esta línea, prevé
"un aumento del protagonismo de la atención domiciliaria y de los hospitales de día" para mejorar la calidad asistencial y aliviar la presión hospitalaria.
Para los MIR que están
a punto de elegir especialidad, la vocal de residentes de la SEMI lanza un mensaje claro y directo: "La Medicina Interna no solo
ofrece estabilidad y opciones profesionales, sino también una gran satisfacción personal". "Para mí es la práctica de la Medicina más bonita en la que partes del paciente hacia la enfermedad y no al revés", continúa. Además, destaca el dinamismo de la especialidad: "Todos los días son distintos y eres capaz de dar
respuesta a la mayor parte de los problemas de los pacientes, lo que es muy satisfactorio". "Nunca te aburres y estás aprendiendo todos los días de tus pacientes y de tus compañeros", concluye.
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