El proceso de acudir al servicio cuenta con un protocolo y no está disponible durante todo el examen

Examen MIR.
Examen MIR.


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Los exámenes de acceso a la especialización en el Sistema Nacional de Salud (SNS) están a la vuelta de la esquina. Y es que el sábado 24 de enero se celebrarán las pruebas MIR, EIR, FIR, PIR, RFIR, QIR y BIR. El poco tiempo que resta para abrir los cuadernillos de preguntas hace que surjan todo tipo de dudas. Eso sí, no todas tienen que ver con el temario. Algunas están relacionadas con la propia realización del ejercicio. Por ejemplo, este dura cuatro horas y media, un periodo prolongado en el que la fisiología humana puede causar algún que otro inconveniente, como la necesidad de ir al servicio. Pese a la rectitud de la oposición, no hay problema. El candidato puede ir al baño.

Eso sí, el paso por el servicio tiene sus reglas. No se puede ir durante la primera hora de examen ni tampoco los últimos 30 minutos. Además, existe un protocolo, ya que los aspirantes no tienen la opción de acudir libremente. "Al levantarte entregas el examen y tu documentación y alguien te acompaña hasta la puerta, quien normalmente se queda fuera", ha señalado el experto en la prueba, José Curbelo, a Redacción Médica. Eso sí, no siempre se puede ir cuando uno quiere, ya que hay que esperar a que uno de los cuidadores del ejercicio esté disponible para acompañar al aspirante. Se puede decir que hay "cola".

En cuanto a la frecuencia, esta no queda señalada en la normativa sobre la prueba. Por su experiencia, Curbelo nunca ha visto que pongan "pegas" por ir al baño. "Nunca he visto que limiten el número de veces, pero tampoco conozco ningún caso que haya ido más de dos, porque al final el reloj avanza", ha apuntado. Y es que el proceso completo puede recortar varios minutos a la resolución del ejercicio, que se debe realizar en 270 minutos máximo.


¿Copiar en el baño?


La relativa intimidad del servicio puede aflorar malos pensamientos en los aspirantes. Sin embargo, hacer trampas en el tiempo que se aprovecha para ir al baño no solo es incorrecto, sino también una utopía. "Dudo que nadie vaya para copiar, ya que solo puedes llevar un par de preguntas en tu memoria. No sale a cuenta", ha advertido el experto en el MIR y especialista en Medicina Interna.

Tan siquiera el uso de la Inteligencia Artificial (IA) ayudaría en este menester, al depender del acceso del candidato a un dispositivo móvil, algo prohibido durante el tiempo que dura el ejercicio. "El teléfono tiene que estar apagado, lo dicen al comienzo del examen. El simple hecho de vibrar es motivo de expulsión", ha remarcado Curbelo.


"Dudo que nadie vaya para copiar, ya que solo puedes llevar un par de preguntas en tu memoria"



Más difícil es controlar otros métodos, como el uso de gafas inteligentes, en las que se incorporan herramientas de IA. Precisamente, en Argentina, un estudiante de Medicina las empleó durante el proceso homólogo al MIR en el país latinoamericano. Eso sí, poca utilidad tienen en el baño, a donde el candidato no puede llevar su cuestionario y hoja de respuestas. "Quien quiera hacer trampas importantes en el ejercicio, tendrá que usar cosas más sofisticadas que ir a servicio", ha descartado el facultativo.

Así, el baño debe usarse únicamente para el propósito por el que fue construido y a poder ser el menor número de veces posible, ya que el tiempo destinado al servicio no se devuelve al final de la prueba. Hay que recordar que actuar de mala fe en el proceso FSE puede traer consecuencias graves, como la inhabilitación del candidato durante varias convocatorias. 
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