Miguel Ángel Máñez, director de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad.
El conflicto entre los sindicatos de médicos y el Ministerio de Sanidad con motivo del
Estatuto Marco ha entrado en una nueva etapa marcada por la
sucesión de huelgas que hay convocadas, como mínimo, hasta junio. Aunque tanto el departamento que dirige
Mónica García como incluso voces de algunas centrales niegan que exista un bloqueo total en los contactos. En declaraciones a
Redacción Médica, Miguel Ángel Máñez, director de Ordenación Profesional, incide en que “hay margen” para negociar, y recuerda que el texto
“se puede adaptar” hasta que llegue al Congreso de los Diputados, por ejemplo, en el proceso de consulta pública. Considera, eso sí, que es necesario seguir haciendo
pedagogía de la propuesta aprobada en el Ámbito de Negociación, que recoge elementos positivos que pueden haber quedado en un segundo plano o que directamente se han malinterpretado.
La línea roja más gruesa del Ministerio de Sanidad sigue siendo la configuración de un
código exclusivo para la profesión médica, algo que bajo su parecer rompería la
unidad de acción y llevaría al inmovilismo legislativo. Sí se asumió, y así quedó reflejado en el borrador de Estatuto Marco, un capítulo propio para el colectivo de facultativos que
recoge algunas de sus singularidades y que se complementa con el resto de medidas generales para Enfermería, TCAE y demás categorías profesionales.
Más allá de ello, el propio Máñez destaca que el texto, que fue apoyado por la
mayoría de los sindicatos del Ámbito de Negociación (CCOO, UGT, CSIF y Satse) no está aún cerrado, pues es susceptible de incluir cambios de última hora antes de su llegada al Congreso e incluso después, durante el proceso de enmiendas.
“Nosotros tenemos margen como mínimo hasta el día que llegue al Congreso para cambiar y adaptar”, señala. Es decir, que no se cierra la puerta a un acuerdo con las centrales de médicos. Una postura que comparten algunas voces del sector de los facultativos, que deslizan la posibilidad de un próximo encuentro oficial para tratar de reconducir la situación antes de que se produzcan nuevos paros.
De las guardias médicas a la movilidad forzosa
En cualquier caso, Máñez considera que
la propuesta de Estatuto Marco es lo suficientemente ambiciosa como para atraer a los médicos. El director de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad apunta a medidas como la
nueva clasificación profesional, que se organizará en función del título académico conforme el Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente (MECU), el blindaje de los descansos o nuevas
limitaciones a la jornada laboral.
Hay novedades, además, que considera que han pasado desapercibidas o directamente malinterpretadas por una parte del sector. Entre las más polémicas se encuentran la relativa a
la derogación de las guardias de 24 horas. A juicio de Máñez, la propuesta de Sanidad no solo contempla lo reclamado por los sindicatos de facultativos sino que la mejora, pues más allá de fijar en 17 horas el límite de tiempo de trabajo,
se elimina la alusión a que esta circunstancia cambie por ‘necesidades de servicio’.
Máñez apunta a su vez a los avances en
movilidad forzosa, algo que estaba “totalmente abierto en el primer borrador” de Estatuto Marco pero que finalmente se ha acotado para que no pueda suceder más de siete días al año.
“Al menos hay un límite claro”, sostiene el dirigente valenciano, que espera que en las próximas semanas el Ministerio sea capaz de hacer más pedagogía de la propuesta.
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