La presidenta de la Red de Unidades Docentes catalana pide afianzar el tiempo protegido de tutores y una carga asumible

Entrevista a la presidenta de la Red de Unidades Docentes de Cataluña, Araceli Griñó
La presidenta de la Red de Unidades Docentes de Cataluña, Araceli Griñó.


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Queda prácticamente un mes para la asignación de plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE), la fecha tan esperada para los MIR y demás aspirantes a residentes que superaron el examen del pasado enero. En la antesala de esta cita tan señalada, la presidenta de la Red de Unidades Docentes de Cataluña, Araceli Griñó, concede una entrevista a Redacción Médica en la que analiza la situación actual de la FSE y los desafíos futuros, como las nuevas especialidades MIR, las renovaciones de los Programas Oficiales de la Especialidad y el problema de las plazas desiertas y renuncias.

Griñó ha asegurado que el aumento de plazas de FSE y nuevas especialidades implican un "aumento de estructura", que a veces no está "del todo planificado" y, por ello, lamenta que "no se da el apoyo necesario a las unidades docentes". En este sentido, la también jefa de estudios de la Unitat Docent Multiprofessional d’Atenció Familiar i Comunitària del Consorci Sanitari de Terrassa ha remarcado que "la creación de nuevas especialidades no debe desvertebrar a otras".

Además, este año se estrena la vía de repesca de plazas desiertas y renuncias, lo que a su juicio "indica que el sistema es ineficiente". Griñó también ha abogado por tejer una red de alianzas territoriales y más recursos para formar más residentes, si así se ve oportuno, pero sobre todo mejor.

¿Los estudiantes de Medicina logran las competencias para ejercer una vez terminan la carrera?

La sensación que tenemos desde Formación Sanitaria Especializada es que hay una necesidad de alinear lo que se enseña en el grado con las exigencias reales de la FSE. Deberíamos ir más de la mano y alineados, porque hay heterogeneidad entre las competencias clínicas que logran las personas que terminan la carrera y pasan al MIR y EIR. Hay cosas menos consolidadas en el grado y que se terminan de consolidar en la FSE. Por tanto, debería haber una mayor integración entre unidades docentes y el grado, modelos más dirigidos a aspectos más competenciales y no tanto basado en acumulación de conocimientos teóricos, que es importante, pero también lo son los aspectos competenciales. Cuando llegan a la FSE detectamos una falta de competencias en las que debemos profundizar. Debemos ir más de la mano, porque tenemos la sensación que son dos mundos algo separados.

¿Cómo impactará la creación de nuevas especialidades como Urgencias y Emergencias o, en un futuro, Enfermedades Infecciosas de llegar a aprobarse?

Tenemos claro, desde Familia, y creo que desde todas las especialidades, que la creación de nuevas especialidades es una realidad porque hay necesidades asistenciales reales. La creación de nuevas especialidades debe ir de la mano de una planificación adecuada. Se debe asegurar que disponemos de una capacidad docente real, pero su creación no debe suponer desmontar o desvertebrar otras especialidades. No se trata solo de crecer en cantidad de especialidades, sino con una estructura firme y una capacidad sólida. Si no planificamos, estamos perdidos.

¿Se han planificado los recursos necesarios para afrontar el aumento de plazas de FSE y las nuevas especialidades?

La sensación que tenemos es que hay cosas no planificadas del todo. Un incremento de plazas implica necesariamente un aumento de estructura. Cada vez es más complejo, debe ser así, pero a veces este crecimiento no va en paralelo con el de unidades docentes. Si tienes más plazas y más residentes, necesitas más estructura. A veces no se da el apoyo necesario a las unidades docentes.

El incremento se debe hacer con responsabilidad. Si no adecuamos la carga asistencial, los tutores y dispositivos docentes, el sistema puede crecer lo que se crea, pero no con la misma calidad. Debe haber una evaluación previa de la capacidad docente real y preservar la calidad, que es lo principal. Se deben mantener los estándares de la unidad docente, el tiempo protegido para la docencia y reforzar el papel de los tutores. Si no se planifica esto correctamente, creceremos en número, pero no en calidad, y este es el gran problema. Todo esto impacta en la asistencia que ofrecemos, la seguridad del paciente y el reconocimiento de tutores.


"Si tienes más plazas y más residentes, necesitas más estructura. A veces no se da el apoyo necesario a las unidades docentes"



Con los recursos disponibles, ¿cuál es la fórmula que se maneja para preservar la calidad?

La única manera es mantener los estándares de calidad de las unidades docentes. El gran problema es la presión asistencial. La fórmula la conocemos, el problema es que la asistencia nos come a los tutores. Se tiene que defender el tiempo protegido de los tutores y que la carga sea asumible. Los médicos lo están reivindicando en la calle: hacer un trabajo de calidad, con tiempo y rigor. Tengo mis dudas de que se esté haciendo. No se trata de crecer solo en cantidad, se trata de hacerlo bien y también en calidad.

¿Cómo afectan a las renovaciones de los Programas Oficiales de la Especialidad y los requisitos asociados a la creación de unidades docentes?

Los POE se deben renovar. Tenemos algunos muy obsoletos y la asistencia sanitaria se va renovando, por lo que hay que adaptarse a las nuevas necesidades del sistema. Los nuevos POE deben ir acompañados de criterios claros, recursos y períodos de transición reales, no de un momento a otro radicalmente. Las unidades docentes necesitamos estabilidad y tiempo. Sí a la actualización, con recursos, objetivos y plazos transitorios para adecuarnos con planificación y tranquilidad.

¿Se pueden flexibilizar criterios para formar a más residentes sin perder calidad? ¿En cuáles?

Se debe ir con cuidado con el tema de flexibilizar, se tiene que ser prudente. Nos tenemos que adaptar al sistema y puede que haya requisitos que se puedan adaptar, pero para hay que hacerlo en base a la evidencia e inteligencia, no por las necesidades del sistema en un momento determinado. Flexibilización sí, pero con evidencia e inteligencia, no por necesidades actuales.

Podríamos buscar fórmulas innovadoras, alianzas y hacer red, no solo rebajar criterios. El objetivo principal es preservar la calidad.

¿Hacía donde debería mirar el MIR para no generar embudos en el terreno laboral en ciertos territorios o especialidades?

En primer lugar, parte de una buena planificación. Deben estar planificadas las necesidades del sistema, hacia dónde vamos, hacia donde va la población y sus necesidades, y las necesidades de los profesionales sanitarios. No nos compete esta cuestión a las unidades docentes, que recibimos residentes, pero estamos bajo las órdenes de la Administración. Sobre la distribución del territorio, el atractivo de grandes unidades docentes es difícil de suplir y la única manera es buscar fórmulas innovadoras e imaginativas, alianzas entre territorios y hacerlos más atractivos.

No me refiero solo a incentivos económicos, que a veces están bien, pero podría haber otros atractivos como acceder a formación continuada, hacer red y alianzas entre territorios, hospitales comarcales y la Atención Primaria. Es decir, una forma más global y atractiva. Si los residentes vieran que fuera de Barcelona hay buena actividad, se podría formar de manera más amplia. Abogo por ser más generosos entre todos, de los grandes hacia los pequeños.


"Los tutores de FSE necesitamos tiempo protegido, plantillas ajustadas a las necesidades de la población y una carga asistencial asumible"



¿Qué valoración hace y cómo afronta la repesca de plazas desiertas y las renuncias, que se estrena en la asignación de este año?

El problema de la repesca y renuncian indican que el sistema es ineficiente, veremos cómo funciona este año. Se debería hacer una mejora del sistema de adjudicación de plazas, haciéndolo más ágil, teniendo en cuenta las preferencias de los aspirantes y ver los motivos de las vacantes y renuncias. Hay que buscar que no se produzca, no cómo solventarlo una vez ocurre. Puede que sean las condiciones laborales o que se deberán vender las plazas de otra forma.

¿Cuál es el principal reto: falta de infraestructuras, tutores o recursos económicos?

Va todo relacionado. Si tienes recursos económicos, tienes un poco de todo. Debe haber un buen equilibrio entre asistencia y docencia. Si tienes recursos, hay equilibrio entre docencia y asistencial. Todo pasa por los recursos, y recursos económicos, que hacen que la asistencia esté más equilibrada, que los profesionales puedan dedicar más tiempo a la docencia, que tengan tiempo protegido, que las plantillas estén ajustadas para dar respuesta a las necesidades de la población y que se dediquen a los residentes. Los residentes notarían que están más por ellos y que no se sienten sobrecargados.

Es decir, más recursos para planificar mejor las necesidades de las unidades docentes, tener más tutores y para adaptarse a los nuevos POE. Con más recursos solucionas muchas cosas, porque la presión asistencial está afectando directamente la calidad formativa.

¿Las alianzas territoriales entre centros sanitarios permitirán formar a médicos y enfermeras donde antes no había docencia?

Sí, es clave, hacer red es fundamental. Necesitamos redes que lo integren todo. Con red y una idea de territorio, se pueden crear alianzas y habrá una capacidad real de acometer un incremento formativo, de capacidades de aprendizaje y acercar la formación a la realidad del territorio. Con recursos y alianzas podríamos ofrecer una calidad formativa y ser un referente como comunidad autónoma en la formación de residentes. Daría mucha calidad al sistema.

El reto no es formar a más residentes, sino formarlos mejor, con una visión sistémica, sostenible y orientada a las necesidades de la población.
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