Florentino Pérez Raya, presidente del CGE.
El
Real Decreto que regula la relación laboral de los
EIR, MIR y el resto de especialistas en formación está en proceso de consulta pública desde el día 3 de julio hasta el 22 del mismo mes. Entre las novedades del documento, que
ya adelantó Redacción Médica en junio, se incluyen un
tope a las guardias, estableciendo cuatro mensuales (de 17 horas, salvo excepciones), asegurando los descansos e incrementando el sueldo. También incluye el nuevo artículo 4 bis, que blinda la dedicación exclusiva al regular las incompatibilidades laborales, y establece evaluaciones periódicas para hacer frente a los
riesgos psicosociales de los profesionales.
Desde el
Consejo General de Enfermería (CGE) estiman que estas medidas son positivas
para las EIR. “Mejoran lo que ya existía en casi todos los niveles”, expresa Florentino Pérez Raya, su presidente, a este medio. Sin embargo, hacen una puntualización: “Sí que hay que tener en cuenta la situación diferencial de las enfermeras que realizan el EIR con respecto a los médicos, pues
las enfermeras no necesitan tener especialidad para poder trabajar”.
La pérdida de salario de las EIR
Pérez Raya recuerda que las enfermeras, una vez finalizado el grado, pueden trabajar directamente en múltiples áreas como enfermeras generalistas, “con un
salario que supera ampliamente al que reciben las EIR”, alega. En este sentido, desde el CGE destacan que con las profesionales de la Enfermería se da una situación diferente a la de otros residentes, pues cuando cursan el EIR, su motivación es “
la ilusión de ser especialistas y adquirir máximos conocimientos en el área de la especialidad en la que se forman”, estiman. Por esta razón, se debería hacer un replanteamiento de la retribución de las residentes: “
Las enfermeras que se forman vía EIR pierden salario”, asegura Pérez Raya.
Otro asunto en el que ponen el foco desde el CGE es el hecho de que es importante tener en cuenta que las enfermeras, una vez adquirida la especialidad, “
deberían poder trabajar en el área para la que se han formado”. Pero para conseguirlo, Pérez Raya advierte de que es necesario crear todas las
categorías de enfermera especialista en todas las comunidades autónomas. “Lo que está ocurriendo en la actualidad es un fraude, las formamos como enfermeras especialistas, en Enfermería Familiar y Comunitaria y
después las contratan como generalistas en Medicina Interna del hospital, por ejemplo, y esto hay que erradicarlo de forma urgente”, denuncia.
El nuevo texto, a la espera de ser nutrido con todas las aportaciones de los distintos colectivos implicados, fija la jornada laboral de los residentes sanitarios en
35 horas semanales. Otra de las grandes novedades del documento, es el derecho de los MIR, EIR y otros residentes a
conocer sus horarios con al menos dos meses de margen temporal, frente a la “antelación suficiente” que marcaba la norma anterior. Según destaca el ministerio, el objetivo de este cambio es garantizar "la previsibilidad del tiempo de trabajo" para que los profesionales puedan
conciliar de forma real su vida laboral, personal y familiar.
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