Un estudio del Vall d'Hebrón corrobora la nueva práctica como la mejor pauta inmunosupresora a seguir

El inhibidor mTOR reduce un 46% el riesgo de cáncer de piel tras trasplante
Carla Ferrándiz, especialista en Dermatología e Oncología del Hospital Vall d'Hebrón


22 sep 2022. 13.25H
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Los pacientes sometidos a trasplantes de órganos sólidos y que reciben inmunosupresión de forma crónica tienen más riesgo de desarrollar cáncer en general, especialmente el de piel. Para ello, en 2010 el Hospital Vall d’Hebrón decidió introducir la visita en Dermatología dentro del protocolo de seguimiento para estos pacientes, y ahora un proyecto del centro barcelonés ha determinado nuevos resultados, afirmando que el inhibidor de mTOR, añadiéndolo a la terapia de uso actual, permite reducir el riesgo de reincidencia de la enfermedad del 46 por ciento en los pacientes de alto riesgo.

Tras revisar los historiales de más de 1.000 pacientes que han recibido trasplante de órgano sólido en el Vall d’Hebrón durante la última década, Carla Ferrándiz, especialista en Dermatología e Oncología del hospital barcelonés, afirma en Redacción Médica que “hasta ahora se realizaba una triple terapia con anticalcineurínicos, antimetabolitos y corticoides, logrando reducir la inmunovigilancia y el riesgo de rechazar el órgano trasplantado. Algunos ensayos clínicos son partidarios de introducir un cuarto elemento, el inmunosupresor mTOR, que es capaz de reducir el cáncer de piel”.


"No es fácil suspender el anticalcineurínico y poner mTOR con la intenciñon de reducir la indicencia de nuevos tumores"



Varios ensayos clínicos son partidarios de eliminar los anticalcineurínicos e introducir el inhibidor mTOR, ya que permite a los pacientes sufrir en menor medida el tumor más frecuente en la piel como es el carcinoma escamoso en un 88 por ciento. Pese a estos resultados, Ferrándiz asegura que “lo que pasa en la realidad no es lo mismo que en los ensayos clínicos. No es fácil suspender a los pacientes el anticalcineurínico y poner mTOR con la intención de reducir la incidencia de nuevos tumores en el futuro”.

A partir de una revisión exhausta de los historiales de pacientes, la dermatóloga afirma que, dentro de la práctica real y no de ensayo clínico, “a las personas que desarrollaban cáncer cutáneo se les cambiaba la medicación, pero no se eliminaba el cancineurídico, sino que se introducía el Mtor. La pauta ideal para reducir el riesgo de cáncer cutáneo en ensayos clínicos es suprimir el anticalcineurínico e introducir el Mtor, pero no es lo más habitual en la práctica clínica. No es la mejor estrategia, pero sí está demostrado que tiene un beneficio. Estos resultados permiten tomar mejores decisiones en los pacientes”.

La pauta inmunosupresora, efectiva contra todo tipo de cáncer de piel


La introducción de este tipo de inhibidor, que ya es de facto la pauta inmunosupresora que realizan los equipos de trasplante del Vall d’Hebrón, ha permitido, según Ferrándiz, “reconfirmar la eficacia de la práctica que se ha ido realizando en nuestro hospital a través de la experiencia y de ver a los pacientes, más allá de resultados derivados de ensayos clínicos”. Esta terapia no solamente es eficaz contra el carcinoma escamoso, sino que la dermatóloga recuerda que “también resulta efectiva contra todos los tipos de cáncer de piel, aunque la reducción de la incidencia es menos potente al tratarse de tumores no tan frecuentes”.


"Esta terapia es eficaz contra todo tipo de cáncer de piel"



El mundo del trasplante está evolucionando cada vez más y la llegada de nuevos fármacos provoca que se lleven a cabo tratamientos innovadores más eficaces y seguros. “Siempre hay el objetivo de aumentar el efecto beneficioso. En el Vall d’Hebrón se busca que el cuerpo no rechace el órgano trasplantado y evitar al máximo efectos secundarios, como es la incidencia del cáncer. Los inhibidores generan efectos adversos como la aparición de edemas o la dificultad de cicatrización de las heridas. Con el tiempo aprenderemos la mejor manera de introducirlos para beneficiar al máximo al paciente”, sentencia Ferrándiz.
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