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21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 22:05
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Condenan a 15 años un celador por apuñalar a su exmujer enfermera

Un juzgado de lo social ha determinado la incapacidad permanente de la víctima

Audiencia Provincial de Pontevedra.
Condenan a 15 años un celador por apuñalar a su exmujer enfermera
Redacción
Miércoles, 11 de abril de 2018, a las 21:50
La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a 14 años y 11 meses de prisión a Juan Carlos F., excelador del hospital vigués Povisa, por un delito de asesinato en grado de tentativa, y que fue juzgado por apuñalar en el cuello a su expareja, enfermera en ese mismo hospital. Asimismo, un juzgado de lo social determinó la incapacidad permanente absoluta para toda profesión u oficio de la víctima.

Por estos hechos, la Audiencia ha prohibido a Juan Carlos F. acercarse a la víctima por un período superior en 10 años a la pena de prisión.  Asimismo, determina que debe indemnizar a la víctima en más de 384.000 euros, por los días de hospitalización, por las secuelas y la incapacidad, incluyendo un incremento del 20 por ciento en esa responsabilidad por el "origen doloso de las lesiones".

La agresión

Los hechos ocurrieron en abril de 2015, y el tribunal ha considerado probado que el excelador abordó a su expareja cuando esta salía de su domicilio para ir a trabajar. Con el ánimo de acabar con su vida, tras golpearla y apuñalarla en un costado, la arrastró hasta un sótano del edificio, donde la apuñaló en el cuello de forma tan violenta que el cuchillo se rompió.

La Audiencia también considera probado que el acusado se apoyó en la pared tras acuchillar a la víctima, y la observó durante unos minutos "impasible", mientras la mujer se arrastraba intentando huir, pidiendo auxilio y tratando de convencerle de que no lo denunciaría si la ayudaba.

Aunque el hombre accedió a trasladarla al hospital, su supuesta disposición a ayudarla se quebró al acercarse a Povisa, y la abandonó, en el interior del coche, desangrándose, a unos 30 metros de la entrada de Urgencias. La víctima logró arrastrarse a duras penas hasta el acceso a Povisa, donde fue atendida de sus graves heridas.

La declaración de la víctima

Para la sentencia, también resultaron determinantes las declaraciones de los diferentes testigos, entre ellos, trabajadores del hospital a quienes la mujer, gravemente herida, pudo decir quién había sido su agresor. La Audiencia hace, asimismo, mención expresa de la declaración que Mónica hizo durante el juicio. Según ha apreciado la sala, la mujer relató los hechos con "concreción y precisión, de manera serena, sin exageraciones, ni motivaciones espúreas".