Diccionario de enfermedades

Alergia a las proteínas de la leche de vaca

¿Cuál es la causa de la alergia a la leche?
Las proteínas de la leche de vaca son de los primeros alimentos con los que el bebé tiene contacto. Habitualmente este contacto inicial se produce cuando el niño toma fórmula artificial para lactantes, que está hecha con leche de vaca.

Habría dos tipos de problemas posibles con la leche de vaca:
  • Se llama intolerancia a las proteínas de la leche de vaca cuando el mecanismo que causa los síntomas no es alérgico, es decir, no depende de la inmunoglobulina E (IgE).
  • Se llama alergia a las proteínas de la leche de vaca cuando el mecanismo que causa los síntomas depende de una reacción alérgica como tal y existe en sangre un aumento de la Inmunoglobulina E. La alergia a las proteínas de la leche de vaca es un tipo de alergia alimentaria. El niño crea anticuerpos (defensas) contra el alimento la primera vez que lo toma y posteriormente y al volver a tomarlo, se produce una reacción que provoca los síntomas alérgicos. Debe existir una relación directa entre la ingestión de leche o derivados y la aparición de los síntomas para que se considere alergia.
Por tanto hay dos tipos de reacciones: la alergia mediada por anticuerpos IgE o alergia clásica y la alergia no mediada por IgE, llamada a menudo intolerancia a las proteínas de leche de vaca.

¿Cuál es la causa de la alergia a la leche?


El cuerpo humano intenta eliminar todo lo que percibe como ajeno o extraño. Esta es la manera como nos defendemos de los virus o bacterias que provocan enfermedades. Los alimentos son tolerados por el organismo y, en condiciones normales, no son tratados como agentes extraños que hay que eliminar. La alergia a las proteínas de la leche de vaca es un fallo en la “tolerancia” a las proteínas contenidas en la leche de vaca.

Las tres principales proteínas de esta leche son la caseína, la alfa-lactoalbúmina y la beta-lactoglobulina. Están en la leche de vaca y en todos sus derivados, pero estas proteínas no están presentes en la carne de vacuno. Otro grupo de proteínas son la seroalbúmina o albúmina sérica bovina, la lactoferrina, diversas inmunoglobulinas, etc. Estas proteínas están presentes tanto en la leche como en la carne de vacuno.

La alergia alimentaria tiene generalmente una predisposición genética. Los niños con alergia a proteínas de leche de vaca suelen tener familiares con los mismos antecedentes o familiares con historia de asma, atopia u otras enfermedades alérgicas. De hecho, estos niños también tienen con frecuencia historia de atopia, asma o dermatitis atópica.

Existen casos de niños amamantados al pecho que presentan síntomas de alergia a las proteínas de la leche de vaca. Esto es debido a que la madre está tomando leche de vaca y sus proteínas son capaces de llegar al pecho secretándose por la leche materna.


Síntomas de la alergía a la proteína de la leche de vaca


Los síntomas de alergia son inmediatos tras el contacto con la leche. Puede aparecer uno o varios de los siguientes:
  • Diarrea y vómitos.
  • Urticaria y/o angioedema (hinchazón) de lengua, labios y glotis
  • Picor en la boca.
  • Dificultad para tragar o respirar.
  • Dermatitis atópica.
  • Asma.
  • Rinitis alérgica.
  • Dolor abdominal.
  • Crecimiento escaso y poca ganancia de peso.
  • Anafilaxia. Se trata de una reacción grave y potencialmente mortal donde se ven afectados dos o más órganos durante la reacción alérgica; por ejemplo el niño padece asma y urticaria tras la ingesta de leche.


¿Cómo se diagnostica la alergia a la leche?


Cuando el pediatra sospecha el diagnóstico de alergia a proteínas de la leche de vaca ha de recomendar una dieta libre de estas proteínas y derivar al niño a que se le realice un estudio que confirme el diagnóstico.

Si el bebé toma leche materna, se aconseja a la madre que realice una dieta libre de leche y derivados. Si el lactante está alimentado con leche artificial se cambia a una leche que no contenga proteínas de vaca.

El estudio de alergia consiste en realizar unas pruebas cutáneas (prick test) que permiten estudiar en la piel del niño la posible reacción alérgica a diferentes proteínas de la leche de vaca y a otros alimentos. También se realiza una analítica que nos permite saber qué cantidad de Inmunoglobulina E tiene el niño en su sangre.

La última prueba, cuando el pediatra la considera oportuna, es la prueba de provocación, que consiste en dar de manera controlada y bajo supervisión médica, cantidades crecientes de leche y ver si el niño las tolera o tiene síntomas de alergia. Siempre se realiza en el hospital por el riesgo de padecer, durante la prueba, una reacción grave.

En la mayoría de casos, tras la exclusión de leche durante varios meses el niño es capaz de pasar con éxito la prueba de provocación y reintroducir la leche de vaca como parte normal de su dieta.

Tratamiento de la alergía a la leche


Actualmente existen leches para lactantes y niños alérgicos a las proteínas de la leche de vaca. Son principalmente de dos tipos:
  • Leches hidrolizadas. Mediante un proceso químico se rompen las proteínas de la leche de vaca para que no produzcan la reacción alérgica. Se pueden dar desde el nacimiento pero su sabor no es tan agradable como el de la leche normal de fórmula.
  • Leches de soja. Su sabor es mejor, pero en ocasiones las proteínas de la soja también pueden producir alergia “cruzada” y solo se deben utilizar por consejo médico.
Siempre debe ser el Pediatra el que debe recetar las leches especiales.

¿Cómo puede prevenirse la alergia a la leche de vaca?


La lactancia materna puede reducir el riesgo de alergias alimentarias a los niños con antecedentes familiares. La alergia es menos frecuente si la introducción de la alimentación complementaria se empieza a partir del sexto mes de vida, sobre todo en niños con antecedentes de alergia alimentaria en la familia.

Hay que seguir las pautas del pediatra en la introducción de los alimentos nuevos y darlos cuando toca, sin prisas.

¿Se cura la alergia/intolerancia a la leche de vaca?


La intolerancia desaparece en la mayoría de los niños después de un periodo de meses o años sin proteínas de leche de vaca. La alergia a la leche de vaca producida por IgE también puede desaparecer, aunque en ocasiones el niño es alérgico durante años.

¿Cuándo acudir al Pediatra?


Se debe acudir al pediatra:
  • Cuando el niño presente síntomas de alergia (ronchas, hinchazón de boca, dificultad al tragar, alteraciones digestivas, rinitis o asma) en las dos horas siguientes a la toma de un determinado alimento.
  • Cuando el niño presenta rechazo de algún alimento en concreto.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.