S. MARTÍN ARROYO, RESIDENTE DE CIRUGÍA GENERAL
Lun 07 septiembre de 2020. 10.40H
A punta de bisturí
Una de las preguntas que nos hacemos a la hora de elegir plaza es si acertaremos con la elección. Durante la carrera se estudian más o menos todas las especialidades, dándole mayor importancia a las especialidades médicas y menos a las quirúrgicas. Cuando vamos avanzando en el estudio de la Medicina, hay asignaturas o prácticas que nos llaman más la atención y otras que simplemente estudiamos para aprobar. Muchas veces está directamente relacionado con los profesores que tengamos o con la forma de afrontar la asignatura; pero otras muchas es porque realmente algo se despierta en nosotros que hace que esa parte de la Medicina nos atraiga más.

A la hora de estudiar el MIR hay varios perfiles, están aquellos que desde que decidieron hacer Medicina ya sabían a lo que querían dedicarse, otros que saben perfectamente qué es a lo que no quieren dedicarse y otros (la mayoría) que han ido aplazando esa decisión año tras año.

Durante el curso, son muchos los profesores, compañeros, amigos y familiares que te preguntarán: Y cuando acabes…¿Qué vas a coger? Y tú, tímida y vergonzosamente dirás que no lo sabes, que tienes que pensarlo y sobre todo: que tienes tiempo.


"No sería justo asegurar que hagas la especialidad que hagas vas a ser feliz y te vas a sentir realizado como profesional, pero sí me atrevo a decir que merece la pena intentarlo"


Pero llega un momento en el que ese tiempo se acaba, y te toca decidir. Y tienes que tener en cuenta que, dependiendo de tu nota del MIR, el abanico de opciones puede no ser muy amplio.

Por eso, si estás seguro de una especialidad desde el principio y la nota no te permite cogerla, date otra oportunidad; porque es una decisión para el resto de tu vida… ¿o no?

En parte sí y en parte no… No sería justo asegurar que hagas la especialidad que hagas vas a ser feliz y te vas a sentir realizado como profesional, pero sí me atrevo a decir que merece la pena intentarlo porque… ¿Y si te gusta? ¿ Y si descubres una especialidad que tenías descartada?

Y a pesar de eso, si tras cuatro años no te convence, sigues con la espinita clavada, y realmente en lo que te has especializado crees que no es lo que quieres ser en un futuro… Te adelanto algo, puedes empezar de nuevo…¡Puedes!

Y no debes tomártelo como un fracaso porque todo en esta profesión te aporta algo, las prácticas en otros servicios, las conversaciones con otros compañeros, el trato con los pacientes…. Al llegar a un hospital, te das cuenta de que cada residente tiene su historia y de que muchos están realizando su segunda especialidad.

Y es cuando observas que el perfil de estudiante de Medicina que acaba la carrera en seis años, se saca el MIR en uno y su primera opción es lo que le va a hacer feliz el resto de su vida… No es el único perfil. También hay muchos médicos que han estudiado en el extranjero, que han repetido el MIR y que han hecho otras especialidades. Por eso, si te encuentras en esa encrucijada, entre dedicarte a una especialidad que no te ha convencido durante los últimos cuatro o cinco años de residencia o cumplir tu sueño de realizar otra especialidad, ¡ve a por ello!.

Porque es tu futuro, y en una profesión como la Medicina, en la que la vocación tiene un papel fundamental en el desarrollo de la misma. Te mereces perseguir tu sueño ¡A por ello!