Manuel Cascos, presidente del Sindicato de Enfermería, SATSE
Mié 18 marzo de 2020. 14.10H
Sanidad, presente y futuro
Emocionados y muy agradecidos estamos viviendo todos los profesionales sanitarios las muestras de reconocimiento y afecto sincero que la inmensa mayoría de los ciudadanos están haciendo visible en estos días a través de un gesto tan sencillo y emotivo como el aplauso.

En cualquier rincón de nuestro país se oyeron el pasado sábado, y también en días posteriores, miles de aplausos espontáneos de mayores, adultos, jóvenes y niños que, al unísono, querían dejar muy claro que estamos todos unidos en la lucha contra la pandemia y las consecuencias provocadas por el coronavirus (Covid-19).

Unas sinceras demostraciones de aliento y apoyo que vienen a insuflar de nuevos ánimos a los miles de profesionales sanitarios que trabajan sin descanso y en condiciones especialmente difíciles en un escenario de grave crisis sanitaria que sabemos que no tiene visos de mejorar a corto plazo.

Quedan por delante días, semanas y meses muy duros que pondrán a prueba como nunca la capacidad y fortaleza de nuestro sistema sanitario y de todos sus profesionales que, además, tienen que hacer frente a numerosos problemas de índole personal, por su doble condición de sanitario y ciudadano.

No es la primera crisis sanitaria a la que nos enfrentamos las enfermeras y enfermeros en nuestra historia reciente, pero sí es la que está atacando con mayor virulencia a todos los niveles y estamentos de nuestra sociedad. El escenario y contexto en el que tenemos que trabajar es, por tanto, especialmente duro y penoso.


"Necesitamos más protección y más plantillas para combatir en las mejores condiciones al coronavirus"


Con responsabilidad, un compromiso inquebrantable y absoluta dedicación están trabajando todas las enfermeras y enfermeros en los hospitales, servicios de emergencias, centros de salud y cualquier otro centro sanitario y sociosanitario de nuestro país.

Trabajan y seguirán trabajando de la mejor manera posible pero, para ello, hay insistir en la necesidad de que puedan hacerlo con todas las garantías de seguridad y con el número suficiente de efectivos. Necesitamos más protección y más plantillas para combatir en las mejores condiciones al virus. La salud y seguridad de los pacientes y los profesionales debe ser lo primero.

Apelamos también a la responsabilidad de los ciudadanos y ciudadanas para que sigan todas y cada una de las recomendaciones de las autoridades sanitarias para contener el avance del virus y, al tiempo, poder centrar los recursos existentes en las necesidades asistenciales y de cuidados más prioritarias.

Nos encontramos en un estado de alarma en todo el país. Una situación excepcional que requiere de todos un comportamiento excepcional en aras a un bien común. La de los profesionales sanitarios, por supuesto, pero también la de todos y cada uno de los ciudadanos.

Saldremos de esta grave situación, sin duda, pero lo haremos de mejor o peor manera dependiendo del grado de implicación y responsabilidad que adoptemos todos y cada uno de nosotros y nosotras.

Sigamos aplaudiendo a los profesionales sanitarios, al igual que al resto de trabajadores de otros sectores que están haciendo frente a esta dura y penosa situación, y, sobre todo, sigamos colaborando y comprometiéndonos en proteger de manera activa y garantizar nuestra salud.