18 feb 2019 | Actualizado: 19:00

Las enfermedades raras deben tener su epígrafe en el Fondo de Cohesión

Los expertos señalan que no es necesario crear nuevos fondos para este fin, sino que hay que dotar de contenido al que ya existe y tiene en estas prestaciones su razón de ser

vie 27 marzo 2015. 14.35H
Nuria Martín Sanz. Madrid
“No tenemos que inventarnos ningún fondo nuevo para las enfermedades raras, porque ya existe el Fondo de Cohesión”. Así de rotundo se ha mostrado el vicepresidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS), Julio Sánchez Fierro, quien ha explicado que las prestaciones son la razón de ser de este marco. En su opinión, “el problema es que se ha ido diluyendo y se ha ido a aplicando a cosas muy distintas”.

La solución para Sánchez Fierro sería, pues, “crear un epígrafe” dentro de este fondo que esté específicamente dedicado a estas patologías de rara incidencia. Un punto en el que ha coincidido el director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (Ciberer), Francesc Palau, quien ha señalado que “debemos romper barreras para que un paciente de cualquier comunidad tenga acceso a la asistencia sanitaria” y la solución es “el Fondo de Cohesión, dotando de contenido al epígrafe correspondiente para medicamentos huérfanos y enfermedades raras”.

Esta ha sido una de las soluciones que se han planteado a la pregunta ‘¿Cómo acelerar su acceso a los pacientes que padecen enfermedades raras?’, que ha sido el título del acto organizado por Insights in Life Sciences (ILS) y en el que ha tenido lugar una mesa redonda de expertos que han analizado este asunto.

Julio Sánchez Fierro, vicepresidente de la AEDS; Mercedes Martínez, consejera técnica de la Dirección General de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia del MSSSI; Juan Carrión, presidente de Feder; Antonio Blázquez, jefe de Servicio del Departamento de Medicamentos de Uso Humano de la Aemps; Itziar Escudero, partner en ILS; Francesc Palau, director científico del Ciberer; Justo Herranz, miembro de la Junta Directiva de Feder; Concha Serrano, coordinadora de la Comisión de Salud de Asebio; Regina Revilla, presidenta de Asebio; y Pepi Hurtado, partner en ILS.



Más de 33.000 solicitudes de tratamientos compasivos

El jefe de Servicio del Departamento de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), Antonio Blázquez, por su parte, ha incidido en otro tema de interés asegurando que “de los medicamentos huérfanos que se autorizaron en el último año y medio, prácticamente con todos los que hay necesidad ha habido uso compasivo”. De hecho, ha añadido, han sido ya utilizados en este sentido desde cuatro o cinco meses antes de su autorización.

Blázquez ha informado de que durante el año pasado hubo más de 33.000 solicitudes de tratamientos compasivos, por lo que “no es un procedimiento menor”. Una vez aplicada la legislación, lo que hay que tener en cuenta para aceptar este uso es “el control de la petición por parte del médico, las garantías éticas del consentimiento informado y una petición de las farmacias”, ha recordado.

La decisión de la Aemps, “imperativo categórico”

Durante la mesa redonda ha surgido también el problema de las barreras que existen dentro de nuestras fronteras una vez que un medicamento es aceptado por la Aemps. Así, Julio Sánchez Fierro ha apuntado que “deberían existir unos criterios objetivos compartidos por todas las comunidades para que lo que establezca la agencia sea un imperativo categórico”. En ello debería incluso, ha dicho, el Consejo Interterritorial “no como un deber jurídico, sino ético”, de manera que “cuando hable la Aemps sea como un dogma”. 

Por su parte, la consejera técnica de la Dirección General de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI) ha argumentado por qué de los 78 medicamentos huérfanos autorizados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) son 57 los que se comercializan en España. Y es que puede ser que “están autorizados pero no comercializados, que no se haya presentado el trámite de comercialización, que esté en vías de evaluación la financiación o que no se haya iniciado el proceso”.