Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 17:45

La Unidad de Ictus del Hospital General cumple 12 años

La Unidad de Ictus puso en marcha diversos proyectos multidisciplinares, entre los que destaca el diseño e implementación del Código Ictus Intrahospitalario

Sábado, 06 de febrero de 2016, a las 18:33

Redacción. Madrid
La Unidad de Ictus del Hospital General de Valencia acaba de cumplir doce años desde su creación, en los que se ha atendido a cerca de 5.500 pacientes, lo que representa más del 60 por ciento de los ictus atendidos en el departamento, según la Generalitat.

La mayor parte del 40 por ciento restante que ha recibido atención prehospitalaria y en urgencias a través del protocolo de emergencia del Código Ictus no cumplían los criterios para la activación del protocolo por llevar demasiadas horas de evolución con los síntomas, según las fuentes, que han destacado la importancia de ser atendido “lo antes posible”.

“La reducción de estos tiempos y la aplicación de un tratamiento tan específico como la trombolísis intravenosa inicialmente y ahora la terapia endovascular nos ha permitido reducir la mortalidad un 22 por ciento, así como la dependencia cognitiva y física que el daño cerebral produce tras el infarto”, según Amparo Romero, neurólogo y directora médica de Servicios Centrales.

La Unidad de Ictus puso en marcha diversos proyectos multidisciplinares, entre los que destaca el diseño e implementación del Código Ictus Intrahospitalario, que permite la atención inmediata del paciente cuando ya ha llegado al Servicio de Urgencias del hospital.

Posteriormente, se impulsó el Código Ictus Extrahospitalario como protocolo de identificación, notificación y traslado urgente del paciente con ictus agudo en el departamento de salud.

Otra pieza clave en la evolución de la Unidad de Ictus fue el desarrollo de un Laboratorio de Neurosonología, cuyo responsable es el actual coordinador de la Unidad de Ictus, José Miguel Pons.

Según Pons, esta técnica ecográfica “permite diagnosticar precozmente, y a pie de cama del paciente, la situación circulatoria del cerebro y la arteria afectada en el momento del ictus agudo, lo que además de la comodidad para el paciente ha permitido un importante ahorro de pruebas de imagen más costosas”.