16 nov 2018 | Actualizado: 16:15

La receta electrónica llega a 130.000 pacientes

El proyecto ha costado 700.000 euros

Miércoles, 28 de noviembre de 2012, a las 17:19

Redacción. Zaragoza
Unos 225 médicos ya prescriben recetas electrónicas en Aragón a más de 130.000 pacientes de 23 zonas de salud, que se pueden comprar en 311 farmacias, que han dispensado hasta la fecha un volumen superior a un millón y medio.

Vicente Compaired.

Así lo ha señalado el director de área de Atención Primaria del Servicio Aragonés de Salud, Vicente Compaired, durante una visita al centro de salud de Parque Goya de Zaragoza, en el que este sistema se implantó el pasado día 22 de noviembre.

La receta electrónica comenzó a funcionar en Aragón en febrero de 2012, cuando se inauguró en Cariñena (Zaragoza), y después de ponerse en marcha en 21 zonas de salud del medio rural, se inició en Zaragoza ciudad, en concreto en Valdefierro y Parque Goya.

Además, en Zaragoza, se implantará en los barrios de San Pablo y Miralbueno; el día 11 de diciembre se hará en Actur Norte, y el 12 de ese mismo mes en Rebolería, con lo que las zonas de salud que contarán en Aragón con receta electrónica ascenderá a 27 a finales de este año, de las 125 que existen en la comunidad aragonesa.

Está previsto que la receta electrónica llegue a todo Zaragoza el primer trimestre de 2013, y a todo Aragón a lo largo de ese mismo año. Hasta ahora, en los centros que se ha implantado la receta electrónica en la capital aragonesa todo funciona según lo previsto y no ha habido complicaciones, ha dicho Compaired a los medios de comunicación.

Aunque este es el cronograma previsto, según Compaired pueden surgir dificultades técnicas que lo retrasen, ya que es una "prueba de fuego" en una población de 700.000 habitantes. También ha reconocido que, en las zonas más periféricas, podría haber alguna dificultad por las comunicaciones, en pueblecitos muy pequeños o aislados.

Ha recordado que se establecieron en tres zonas piloto, una en cada provincia, y que posteriormente se ha desarrollado en las poblaciones, incluso más pequeñas, que creían más convenientes, aunque todavía quedan algunas grandes como Tarazona, Barbastro, Monzón, Fraga o Jaca, mientras que en las ciudades de Huesca y Teruel ya está implantada.

El proyecto ha costado del orden de 700.000 euros, que se abonaron a la empresa que se contrato en su día, y ahora se está desarrollando con medios propios, así como su mantenimiento.