Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30

La radioterapia oncológica cura al 60% de los pacientes, según datos de La Paz

El servicio especializado del hospital atiende a unos 2.700 enfermos nuevos al año

Viernes, 13 de marzo de 2015, a las 17:54
Redacción. Madrid
Los avances en Oncología Radioterápica curan al 60 por ciento de los pacientes que se someten a esta técnica en el Hospital La Paz, que dispone de un servicio especializado para aplicarla donde se atiende a unos 2.700 enfermos nuevos al año y se contabilizan alrededor de 16.000 revisiones. Para analizar este tratamiento y otros progresos terapéuticos, más de 250 profesionales se han dado cita, en el centro hospitalario, durante el VII Curso de Soporte en Oncología Radioterápica.

La jornada ha sido organizada por los servicios de Oncología Radioterápica de los hospitales madrileños La Paz y Puerta de Hierro y han asistido a ella especialistas en Oncología Radioterápica y Oncología Médica, Cuidados Paliativos, Atención Primaria, enfermería y técnicos en radioterapia. Se ha constatado que los pacientes tratados con radioterapia han mejorado mucho la tolerancia y los tratamientos de soporte. Antes la idea principal, explican los especialistas, era curar aunque fuera a costa de toxicidades importantes, tanto amputaciones quirúrgicas como secuelas por la radioterapia o la quimioterapia.

Mañas, especialista de La Paz (al fondo), trabaja con el acelerador lineal.


Gracias a las nuevas tecnologías existentes en la actualidad, los efectos secundarios se han minimizado. También ha cambiado la actitud del paciente al que ya no interesa tanto curarse a cualquier precio y comprometiendo su calidad de vida. Los expertos reunidos consideran que el conocimiento biológico y molecular del cáncer hace que cada paciente pueda tratarse de forma individualizada, el diagnóstico sea cada vez más temprano y mejor y las cirugías más conservadoras y complementadas por los tratamientos radioterápicos.

Experiencia vital

El tratamiento de soporte es de vital importancia en Oncología Radioterápica, ya que los fenómenos agudos durante el mismo son limitantes de la dosis administrada y causan una dura sintomatología al  paciente. Incluso puede dificultar el que se complete el tratamiento previsto y empeorar así las probabilidades de curación. Las secuelas graves tardías de estos tratamientos son un fracaso, aún con el paciente controlado, ya que empeoran la calidad de vida. Los especialistas tienen por ello cómo objetivo prioritario la búsqueda constante de los mejores tratamientos y evitar las complicaciones.