La fragmentación lastra el desarrollo de la salud digital

Fijar estándares de análisis, primer reto del Observatorio de Salud Digital

mié 27 enero 2016. 15.11H
Iñaki Moreno. Madrid
El desarrollo e implantación de las diferentes manifestaciones de salud digital pone en evidencia la descoordinación con que hasta la fecha se han lanzado tales iniciativas, sin partir de unos estándares comunes y sin prever la necesaria interoperabilidad entre sistemas y administraciones sanitarias.

Francisca García-Lizana, consultor senio de Innovación & eSalud; Santiago de Torres, presidente de Athia y de eDiagnostic; María Ángeles Medina, médico de familia y cofundadora de Healthy Blue Bits; Jaume Raventós, director gerente territorial en Cataluña y Aragón del Grupo IDC-Quirón; Miguel Ángel Máñez, director de RRHH del Hospital de Fuenlabrada (Madrid); y Jaime del Barrio, presidente de la Asociación Salud Digital.


Esta es la principal conclusión manifestada por los expertos participantes en la mesa sobre la situación de indicadores de salud digital, celebrada en el marco de la primera jornada de la Asociación de Salud Digital (ASD) en Madrid.
 
Miguel Ángel Máñez, director de RRHH del Hospital de Fuenlabrada, ha resumido que la fragmentación que se observa en este campo parte del hecho de que en la sanidad pública “no hay competencia; además, se carece de un feedback de lo que necesita el usuario final y es la administración la que hace una interpretación”.  Además, considera que “las administraciones sanitarias no son grandes expertas en la puesta en marcha de proyectos tan grandes y acabamos en el informe final de que está en marcha, pero no se ve cómo llega al profesional y al paciente”.
 
HCE y receta electrónica

Jaume Raventós, del Grupo IDC-Quirón, ha señalado que el desarrollo de la HCE se ha hecho de manera descoordinada, lo que afecta a la interoperabilidad tanto entre administraciones como entre niveles asistenciales.

En similar situación se encuentra la receta electrónica que, si bien presenta un mayor índice de implantación, tampoco ha superado el reto de la integración. Santiago de Torres, de Althia, ha advertido de que los sistemas no son compatibles entre comunidades porque empezaron a desarrollarse “sin consensuar qué estándares usar para hacer interoperable el sistema”.
 
Por su parte, Jaime del Barrio, presidente de la ASD, ha analizado el desarrollo de la imagen médica digital, que implica “gestión de datos que provienen de todo tipo de unidades, incluida tecnología dinámica (mamógrafos, ecógrafos, etc.)”, así como la incorporación a la HCE de todo lo relacionado con patología molecular y la secuenciación genómica. El reto en este caso se hace más evidente en el ámbito de la interoperabilidad: “Las tecnologías se tienen que hablar pero además profesionales y pacientes queremos tener acceso ubicuo a las imágenes”.
 
El gran reto de la cronicidad
 
En cuanto a la aplicación de las TIC en el ámbito de la cronicidad, Máñez y María Ángeles Medina, médico de familia, han presentado su estudio al respecto, realizado tras comprobar que cada comunidad ha venido aplicando sus propios criterios.
 
Tras definir una serie de indicadores como acceso a la carpeta personal de salud, existencia de apps oficiales o recomendadas o posibilidad de consulta online, entre otros, han establecido un ranking de autonomías liderado por el País Vasco con la máxima puntuación. A continuación se sitúan Castilla y León, Galicia, La Rioja y Comunidad Valenciana.
 
Observatorio de Salud Digital
 
“Si queremos avanzar en las capacidades que la digitalización puede aportar a la salud lo que tenemos que hacer es medir, saber dónde estamos y qué camino hemos de recorrer”, ha señalado Joan Guanyabens, vocal de la ASD y consultor de Health IT&Innovation, que ha sido el encargado de explicar en qué consistirá el recién creado Observatorio de Salud Digital.
 
Su objetivo es “medir la situación y evolución de la salud digital con indicadores territoriales para analizar cuán real es el uso de estas tecnologías y monitorizar cuánto hemos avanzado en el aprovechamiento de la digitalización”. Para ello, la ASD se compromete a crear un grupo de trabajo multidisciplinar y multiterritorial que presentará  resultados por comunidades y publicará sus conclusiones anualmente.