Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

El futuro de la imagen cardiaca está en la fusión de las técnicas

La multimodalidad permite combinarlas para mejorar la calidad de la información obtenida

Martes, 10 de marzo de 2015, a las 16:31
Redacción. Las Palmas de Gran Canaria
Más de 200 especialistas en imagen cardiaca compartirán experiencias y conocimientos en la XXXIV Reunión de la Sección de Imagen Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), que este año se celebra del 11 al 14 de marzo en el Palacio de Congresos de Canarias del Auditorio Alfredo Kraus, en Las Palmas de Gran Canaria. “Las técnicas de imagen han sido consideradas como uno de los mayores avances científicos del último milenio. Su evolución ha sido tan espectacular que han dejado de ser únicamente una herramienta de diagnóstico de la enfermedad cardiaca para convertirse, en muchas ocasiones, en la base del inicio del tratamiento”, apunta Joaquín Barba, presidente de la Sección de Imagen Cardiaca de la SEC.

Joaquín Barba. Foto: CUN.

“Aunque en la imagen cardiaca existe un gran número de técnicas, hay tres que han sido las más utilizadas en los últimos tiempos: el ecocardiograma, que permite ver el corazón en movimiento a través del ultrasonido; la resonancia magnética, que combina un campo magnético con ondas de radio para poder ver la estructura del corazón; y la tomografía axial computarizada (TAC), que utiliza radiación X para obtener cortes o secciones del corazón con fines diagnósticos. Ahora estas técnicas se combinan entre ellas y con otras, como la Medicina Nuclear, para mejorar la calidad de la información del estudio del corazón”, explica Barba.

Así, estas técnicas permiten actuar en todos los aspectos de la enfermedad cardiovascular, desde el diagnóstico, ya que permite detectar las fases iniciales de la ateroesclerosis o del músculo cardiaco en poblaciones de riesgo, lo que favorece el inicio precoz del tratamiento, así como un diagnóstico más preciso de enfermedades que hasta la fecha era muy difícil diagnosticar; hasta la monitorización de la enfermedad, dado que la precisión de estas técnicas ayuda a mejorar el conocimiento del pronóstico, lo que, a su vez, contribuye a la toma de decisiones terapéuticas.

“Se están realizando diversas fusiones: TAC con ecocardiograma o TAC con ecocardiograma y resonancia magnética para sistemas de navegación cardiaca. Además, otro campo que ya se está utilizando es el de la combinación entre la Medicina Nuclear y el TAC”, apunta el presidente de la Sección de Imagen Cardiaca de la SEC. En el último caso, se fusiona la imagen molecular (imagen por isótopos) y tecnología híbrida de imagen (por ejemplo, combinando el TAC y la resonancia magnética), para analizar las posibilidades que tiene la placa de ateroma de romperse y por lo tanto de que cree un trombo que pueda derivar en un infarto, o el remodelado ventricular tras un infarto y las enfermedades del músculo cardiaco.

Para poder aplicar estas técnicas en los hospitales es necesario disponer tanto de la tecnología en sí como de un software que tenga la capacidad de leer esta información. “En nuestro país hay varios centros que ya están utilizando esta tecnología, por lo que se espera que esta se vaya extendido en los próximos años”, afirma Barba.