20 de septiembre de 2017 | Actualizado: Miércoles a las 12:40

De la consulta de Enfermería al estrellato en la red

De la consulta de Enfermería al estrellato en la red
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Sábado, 16 de julio de 2016, a las 20:00
Que levante la mano quien no sepa lo que significa ser un ‘influencer’. La expansión a prácticamente todos los rincones del planeta de las redes sociales ha propiciado la aparición de esta figura, capaz de hacer a los que consiguen convertirse en una de ellas pasar del anonimato a ser auténticos referentes. Como todos los sectores, el sanitario también cuenta con estas ‘estrellas de la red’, incluso en el ámbito profesional. Especialmente prolífico en su aparición ha sido el de la Enfermería, que cuenta con varios perfiles que, gracias a una divertida visión de su día a día, logran captar la atención de miles de personas.

El ‘boom’ de las redes sociales es relativamente reciente. No obstante, ha resultado tiempo suficiente para que este particular universo se haya llenado de perfiles 2.0 procedentes de cualquiera de las ramas de Ciencias de la Salud. Ya sea a través de Twitter, Facebook, Youtube o blogs personales, ellos se han convertido en las caras, aunque sean virtuales, de la profesión enfermera.

Una enfermera de 25 años y con 14.000 seguidores en Instagram

Enfermería está entre las ramas sanitarias que más adeptos digitales congrega, también porque es la que más profesionales tiene metidos en este ‘mundillo online’. Un claro ejemplo de ello es Rebeca López, una orensana de 25 años que, bajo el seudónimo de ‘Enfermera Poolera’, publica consejos, técnicas y situaciones que se dan en sus turnos de trabajo cada día, tanto en Youtube e Instagram como en su blog.

Rebeca López está detrás de la 'Enfermera Poolera'.

“En mi perfil encuentras Enfermería pura, y está dirigido tanto a profesionales como a estudiantes”, explica López a LA REVISTA de Redacción Médica sobre el contenido y el público objetivo de una cuenta que ha tenido muy buena acogida dentro del sector. Tanto es así, que en solo seis meses, la ‘Enfermera Poolera’ suma ya más de 14.600 seguidores, procedentes de diversos puntos de España y Latinoamerica, pendientes de las más de 140 publicaciones que tiene en su cuenta.

Pero, ¿qué lleva a una recién graduada a dar una ‘master class’ sobre Enfermería en internet? En este caso, el hobby empezó cuando después de Navidad la contrataron en un hospital gallego. Durante ese tiempo, en lugar de ir con un libro de notas en el pijama, apuntando todas las explicaciones y situaciones que se encontraba en el centro, usaba la cámara del móvil para inmortalizarlas, así como vídeos donde se explican los procedimientos asistenciales. Esas ‘chuletas’ le permitían recordar las prácticas clínicas que aprendía en los diferentes servicios asistenciales por los que rotaba. “Es más cómodo tener esas anotaciones en el móvil que acumular folios e ir cargando con ellos por los pasillos”, asegura. De ahí empezó a subirlas a las redes sociales y, en escasos meses, se convirtió en uno de los perfiles enfermeros más seguidos de internet.

En cuestión de meses, la fama se había presentado ante la puerta de esta enfermera, completamente anónima hasta el momento en que decidió compartir su mundo a través de la red. No obstante, a la ‘Enfermera Poolera’ no se le ha subido a la cabeza esta fulgurante aparición. De hecho, ni siquiera se considera una ‘influencer’ (o perfil con influencia en la red), sino solamente “una profesional que comparte su formación para aquellos compañeros a los que les pueda servir”, según reconoce a este medio.

¿Y de dónde viene el nombre de ‘Poolera’? ¿A qué hace referencia su seudónimo? La propia enfermera lo explica: “En el Servicio Gallego de Salud (Sergas), donde he trabajado, llamamos ‘pool’ a aquellos contratos temporales que sirven para reforzar servicios específicos en un momento en concreto, como las Urgencias. No suelen superar el día de duración y como he tenido varios de ellos, opté por este apodo”. Un ‘nombre de guerra’ que también ha registrado en su blog personal y cuenta de Youtube, donde completa sus consejos a través de vídeos y recreaciones de terapias que graba siempre desde su casa con familiares y amigos, que se prestan como modelos.

Héctor Castiñeira, o la enfermera más mordaz de internet

Héctor Castiñeira, creador del fenómeno 'Enfermera Saturada'.

Antonio Banderas lo fue en el cine español o Fernando Martín en el baloncesto. Los dos fueron pioneros capaces de acceder a un mundo hasta entonces desconocido en nuestro país. A la hora de referirnos a esta misma figura en el ámbito de los ‘influencers’ sanitarios, las miradas se posan en Héctor Castiñeira y su alter ego virtual, ‘Enfermera Saturada’.  ‘Satu’, como también se hace llamar, ha superado la  barrera de las redes sociales y su presencia se extiende incluso al mundo de los libros (por el momento se han publicado dos). Detrás de este personaje mordaz y reivindicativo, está un lucense de 32 años que muestra la profesión desde un punto de vista irónico y mordaz. De hecho, tal y como explicó a esta misma publicación el pasado mes de diciembre “el humor es el hilo conductor” de todo su trabajo en las redes sociales, ya que “llevado a la profesión y a los hospitales, hace más llevadero el proceso de hospitalización”.

Con 60.000 fieles en Twitter, 70.000 en Facebook y 45.000 en Instagram, el éxito de ‘Enfermera Saturada’ no es casual, sino que viene de la mano de mucho esfuerzo y dedicación en las redes sociales, sin ayuda de community managers. “Me encargo personalmente de gestionar todas las cuentas; me lleva muchísimo tiempo pero me río mucho y me lo paso muy bien”, confesaba Castiñeira.

En su espacio personal, 'Satu' publica diferentes curiosidades sobre Enfermería (como la carta que escribió el cantante Pau Donés a la profesión cuando fue tratado de su enfermedad o que la última Miss América 2016 era enfermera) hasta opiniones sobre lo que afecta a este colectivo, bien sea el Real Decreto de prescripción o los recortes en sanidad.
¿Qué profesión sanitaria es la más ‘influencer’?
Parece que Enfermería, por su volumen de trabajadores, es un colectivo con una importante presencia en internet. Pero, ¿qué hay de las demás profesiones sanitarias? ¿Son tan activos como los enfermeros en las redes sociales? Si atendemos al alto número de cuentas que hay en Twitter, todo apunta a que sí. En Medicina despuntan algunos perfiles como el de Roberto Murguia Pozzi, especialista en Pediatría y autor de la página 'Mi pediatra', conocida especialmente en Facebook, donde miles de madres consultan online las dudas o problemas que les surgen sobre sus hijos (como vacunación, lactancia, alimentación, etc). O el del estudiante de Medicina Miguel Galán y su blog personal ‘La Navaja de Hanlon’, donde recoge su experiencia como alumno y publica entradas sobre tecnología aplicada en Medicina, bioética o guías para otros estudiantes.

En Farmacia, por ejemplo, también destaca la 'Boticaria García' (el alter ego de María García), que ofrece consejos a la profesión, ya no solo a través de su libro ‘El paciente impaciente’, sino en múltiples publicaciones e, incluso, en un espacio televisivo.


Una “enfermera en apuros” con un ‘merchandising’ sanitario

“(Suena el teléfono) -¿Puedes estar en media hora en la otra punta de la provincia para una guardia?”. Con esta pregunta arranca la carta de presentación de Enfermera en apuros, un perfil gestionado por Ana Polegre donde explica las situaciones reales (con tintes humorísticos) que vive el colectivo enfermero día tras día. “Esa es la enfermera en apuros, la que te cura la herida justo antes de que el cirujano quiera destaparla para valorarla; la que te traduce el idioma médico cuando no entiendes ni una palabra; la que con un esparadrapo y unas tijeras arregla el mundo; o la ‘ATS’ que te pincha y te hace un hematoma”.

Ilustraciones como esta ha llevado a la fama a 'Enfermera en Apuros'.

Polegre se define “enfermera de vocación e ilustradora por amor al arte” que pasa sus días “entre ordenadores y jeringuillas”. “Soy el reflejo de muchos de los sanitarios españoles en este momento. Porque nadie dijo que la Enfermería fuera fácil”. Y no lo tiene que ser porque, además de publicar recientemente un libro, Enfermera en apuros cuenta con todo un ‘merchandising sanitario’ en la red, donde vende desde ropa, complementos (como pulseras, chapas, llaveros o carcasas para el móvil) o papelería especialmente creada para usarla en el hospital (cuadernillos de medicación, turnarios u organizadores, entre otros).  

Viajes, política o fútbol: el mundo de la enfermera cuando no lleva la bata

No solo los pormenores de la profesión llenan las redes sociales de las enfermeras. Fuera del trabajo, aprovechan para inmortalizar un momento de ocio, un viaje inolvidable o el tiempo que pasan con la familia. Enfermera Poolera es un claro ejemplo de ello. Entre guardia y guardia, López sube a la red fotografías de su Galicia natal, de sus paseos con su perro Lúa o junto a sus compañeras de piso.

Otros perfiles, como Satu o Enfermera en apuros, interactúan con sus seguidores de otras cuestiones que no solo afectan al SNS, como por ejemplo, las recientes elecciones generales del 26 de junio o el Brexit. “Dejad de ver los Especiales Elecciones que esa medicación de las 24h no se va a repartir sola”, publicaba durante la noche electoral Castiñeira; o “Robad todo el esparadrapo que podáis porque vienen curvas #26J”, decía en el mismo contexto Polegre.

La Eurocopa también ha sido muy comentada entre este colectivo, que no pierde la oportunidad de retransmitir en directo y de forma humorística qué se cuece en el hospital cuando se disputan estos partidos. Así lo refleja el perfil de Twitter de Enfermera de Urgencias, una cuenta que se declara “enfermera por vocación. Media vida entre adrenalinas, desfibriladores y ambús. Mi príncipe azul viste de amarillo” y que celebra que continúen los encuentros deportivos, ya que mientras haya fútbol, no hay que pacientes esperando en los hospitales. “Me pido trabajar todas las noches. Y si hay prórroga, mejor”.

En definitiva, Enfermería se muestra como una de las profesiones sanitarias más activas, no solo dentro del hospital, sino en el universo 2.0. Este colectivo ha sabido adaptar su vocación a las nuevas tecnologías, bien sea para aconsejar a otros compañeros, dotarles de recursos con los que equiparse, o simplemente comentar qué ocurre en el mundo cuando no están atendiendo a pacientes. Eso sí, siempre con un gran sentido del humor.