Jordi Riera, director del programa ECMO adulto del Hospital Vall d’Hebron.
Las nuevas guías para abordar la
oxigenación por membrana extracorpórea (
ECMO) ya son una realidad a nivel mundial. Su objetivo es lograr la estandarización de la formación en este campo como base para una
práctica clínica más
homogénea,
segura y
eficiente. El documento, elaborado por la Extracorporeal Life Support Organization (
ELSO), ha contado con la participación de
Jordi Riera, director del programa de ECMO en adultos del
Hospital Vall d’Hebron, y busca dar respuesta a “la
heterogeneidad asistencial entre hospitales. La ECMO es una terapia que se aplica en
situaciones límite y debe tener presencia a nivel global”. Tras este paso, se aspira a que las
nuevas guías se estandaricen en España, donde en algunos hospitales aún no existe formación específica para estos escenarios.
La aplicación de estas guías se lleva a cabo, tal y como destaca Riera en
Redacción Médica, en cohortes de pacientes muy diversas: “Se aplican en casos de
crisis asmáticas, en el
postoperatorio de
trasplantes de corazón o incluso ante una
muerte súbita intrahospitalaria. Los escenarios son muy distintos, pero la metodología asistencial tiene muchos puntos en común, y los aspectos más relevantes deben estar siempre presentes”.
Uno de los principales motivos para actualizar estos criterios de ELSO es, en palabras del especialista, que “aunque existe
evidencia en muchos centros, la dispersión hace que no siempre se cuente con
protocolos ni
entrenamientos concretos, lo que provoca que la
supervivencia sea significativamente inferior. La intención de ELSO es
homogeneizar cómo se debe tratar al paciente, y las guías se centran especialmente en la formación de los equipos médicos”.
El especialista afirma que, con el paso de los años, se han detectado carencias y retos pendientes en este ámbito, por lo que la guía “pone el foco en la
parte formativa. El impacto que pretende lograr esta actualización repercute directamente en el paciente, con el objetivo de optimizar su seguridad”.
Irrupción de las guías en la práctica clínica diaria
Teniendo en cuenta la influencia de estas guías en la práctica diaria, la idea es que todo el trabajo gire en torno a la seguridad del paciente: “En escenarios complejos, como la UCI, a veces se pierde la perspectiva y se
priorizan otros aspectos, buscando éxitos a corto plazo sin considerar
la vida futura del paciente. Por ello, minimizar al máximo las complicaciones es una de las piedras angulares de esta guía”.
El centro catalán cuenta con un modelo formativo en ECMO, y Riera detalla los avances logrados en este campo con el paso del tiempo: “A nivel nacional, hace pocos años los únicos centros adheridos a ELSO eran el
Vall d’Hebron y el
Hospital Sant Joan de Déu. Hoy en día se han definido
múltiples aspectos asistenciales en el ámbito de la ECMO, tanto clínicos como técnicos y educativos. El hospital es actualmente uno de los centros pioneros”.
La visión de ECMO a futuro
En cuanto a los próximos pasos tras la
publicación de las guías, el especialista subraya que “siempre hay
margen de mejora tanto en la formación como en la asistencia. Es necesario seguir adaptándose al contexto. No se deben crear guías estáticas, porque la evidencia evoluciona constantemente. El método basado en simulación, comunicación y liderazgo es fundamental, aunque su desarrollo seguirá creciendo en el futuro”.
Tras este hito, Riera asegura que la ELSO “debe realizar un
esfuerzo global para evaluar el impacto de estas guías. Es necesario impulsar su adopción en los territorios donde esta metodología aún no está presente, y en España también debe expandirse cuanto antes”.
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