Miguel Rodríguez: "Cantabria debe rediseñar toda su atención sanitaria"

Redacción Médica entrevista al consejero cántabro de Sanidad tras haber gestionado en la región la crisis del Covid-19

El consejero de Sanidad del Gobierno de Cantabria, Miguel Rodríguez.
Miguel Rodríguez, consejero de Sanidad del Gobierno de Cantabria, ha estado al frente de la gestión de la crisis del coronavirus Covid-19 en esta comunidad. A la luz de los datos e informes, la región se encuentra en una de las situaciones más favorables respecto al resto de territorios españoles. La pandemia aquí muestra síntomas de remisión y se encuentra estabilizada en sus cotas más bajas.

En una entrevista con Redacción Médica, Rodríguez analiza, entre otras cosas, en qué situación se encuentra actualmente el Servicio Cántabro de Salud (SCS), cuáles son las experiencias adquiridas de la crisis sanitarias, el papel de los profesionales sanitarios o la proyección del Hospital Marqués de Valdecilla como centro de referencia.

En estos últimos meses el sistema sanitario ha hecho frente a uno de los mayores retos a los que se podría enfrentar, una pandemia. Ante este desafío, ¿en qué estado de salud se encuentra la sanidad cántabra para hacer frente a esta crisis sanitaria y abordar el proceso de desescalada garantizando la máxima seguridad posible?

El sistema sanitario de Cantabria, durante esta crisis, nunca ha estado en situación comprometida. Tuvimos un inicio muy lento y, posteriormente, un aumento muy rápido de casos. En un día llegamos a registrar 180 casos, nuestro récord, y a partir de ahí comenzó a descender el número de casos diarios. Por eso nunca el sistema sanitario se ha visto comprometido.

Evidentemente, ha sufrido un estrés, pues normalmente una pandemia no la tenemos, por suerte, todos los años, excepto la epidemia estacional de la gripe. A partir de ahí, lógicamente, tenemos que pensar en hacer las cosas con seguridad. En este sentido, todos los centros han diseñado circuitos y mecanismos para poder atender a la gente con seguridad. El sistema sanitario ha dado una respuesta estupenda y, por lo tanto, estamos capacitados para atender a una pandemia.

La crisis del coronavirus es una situación excepcional y muy complicada de gestionar. Sin embargo, haciendo autocrítica, y teniendo en cuenta la dificultad de la situación, ¿qué aspectos considera que podrían haberse abordado de una mejor manera?

Miguel Rodríguez: "El sistema sanitario de Cantabria nunca ha estado en situación comprometida".

Hay dos cosas muy claras. La primera de ellas es que, posiblemente, tuvimos que implementar medidas de Salud Pública y de aislamiento antes, aunque eso es muy fácil decirlo ahora que ya han pasado tres meses. Pero es cierto que cuanto antes hubiésemos puesto las medidas de aislamiento social en marcha, menos casos habríamos tenido.

También podríamos haber mejorado, si lo hubiéramos sabido, porque todo esto nos llegó a todos de manera imprevista y no con la capacidad de respuesta que deberíamos haber tenido, el tema de los materiales de protección. Al principio, como todo fue una avalancha y el mercado estaba desabastecido por la demanda mundial que había, tuvimos problemas.

Las últimas semanas han sido muy complicadas pero probablemente también han servido para extraer ideas sobre los aciertos y las fallas del sistema sanitario de Cantabria. ¿Cómo cree que se va a transformar éste después de todo lo vivido?

Hay cuestiones que ya han venido para quedarse. La forma en la que se han resuelto muchos problemas a través de la telemedicina, ya no tiene vuelta atrás. Este es un recurso que con la crisis hemos empezado a utilizar más y que debemos de mantener, puesto que puede resolver muchos problemas sin la necesidad de que los pacientes se desplacen a los centros sanitarios.

También lo tenemos que rediseñar todo: todos los circuitos y todas las atenciones. Todo ello implementando medidas de seguridad. Esto va exigir mucho trabajo y mucho esfuerzo por parte de todos, desde los profesionales y equipos directivos, hasta toda la organización en general. Hay que rediseñar todos los circuitos y todas las formas en la que se atienden los pacientes

Unos cambios que han venido para quedarse.

Sí, no son medidas que se implementen para unos meses. Esto va a suponer medidas para muy largo tiempo. Lo primero porque no sabemos si el virus va a volver a manifestarse en forma de epidemia. Tenemos que estar precavidos y con los deberes hechos. Además, esto nos puede volver a pasar, no con el coronavirus, pero sí con cualquier otro. Por eso hay que implementar medidas que extremen la seguridad de los profesionales, que son nuestro principal activo y, por supuesto, también la de los pacientes.

Respecto a los profesionales sanitarios: ¿se está planteando en Cantabria el pago de un plus por el esfuerzo prestado durante estos meses?

En principio no está previsto porque hay que tener en cuenta que esta situación de pandemia va a tener consecuencias económicas muy importantes para la población y también para la propia Administración Pública. Si no hay actividad económica, no se recauda, y si no se recauda, hay que hacer ajustes presupuestarios.

Esta situación va a comprometer el presupuesto del año 2020 de alguna forma. Por dos razones. La primera es que la Administración va a ingresar menos y, segundo, porque se ha incrementado el gasto, tanto en materiales como en tratamientos y medios diagnósticos. Hay que hacer un equilibrio muy importante e intentar ajustar el presupuesto a lo que se recaude.

¿Cómo considera que podrían afectar estos ajustes presupuestarios al sistema sanitario?

Miguel Rodríguez: "Tuvimos que implementar medidas de Salud Pública y de aislamiento antes".

En nuestro caso el primer ajuste presupuestario ya se ha producido a nivel autonómico, pero no ha sido en contra de los presupuestos de Sanidad, sino todo lo contrario, pues el resto de las consejerías han hecho esfuerzo para parte de sus presupuestos destinarlo a pagar las facturas de la crisis. Por lo tanto, la sanidad ha sido exclusivamente receptora del dinero de otras consejerías.

Evidentemente, tenemos que ver cómo evoluciona el año, pues el gasto sanitario hay que asumirlo. Si hemos hecho compras de todo tipo eso hay que pagarlo y el dinero lo vamos a necesitar. Pero tampoco estamos en condiciones de abordar gastos estrictamente extraordinarios no relacionados con el Covid-19.

¿Van a aumentar las plantillas? De ser así ¿en qué medida y cómo va a repercutir esto a los MIR que acaban de terminar su formación y ya son especialistas?

La plantilla ya ha aumentado. Durante toda esta crisis llevamos más de 400 contrataciones, no específicamente de médicos, sino de todo tipo de personal dentro del Servicio Cántabro de Salud. También se va a reforzar la plantilla de la Dirección General de Salud Pública para la vigilancia epidemiológica durante la desescalada, tanto con profesionales específicamente contratados, como funcionarios contratados temporalmente y profesionales del SCS que va a prestar su labor dentro de Salud Pública.

Después de que pase este pico, por el diseño de la asistencia sanitaria que vamos a tener que hacer, van a tener que mantener muchos contratos de los que hemos hecho. Respecto a los MIR, hay que diferenciar según la especialidad. Hay especialidades que en cuanto acaben en mayo van a poder trabajar inmediatamente, como médicos de Familia y pediatras, porque hay una necesidad clara y manifiesta. En cuanto a otras especialidades, dependerá. Lo mismo pasará con los residentes de Enfermería, que muchos han acabado ahora y se les va a hacer un contrato, de entrada, anual.

¿Existe la posibilidad de que estos contratos anuales sean prorrogados?


"Cantabria está capacitada para atender a una pandemia"


Nosotros lo que hemos podido hacer es un contrato anual, pero si se mantienen las necesidades se irá prorrogando, siempre que haya plaza vacante para convocar interinidades. Por un lado, hay que ver que la necesidad se mantenga. En ese caso se puede mantener el contrato virtual si no hay plaza vacante, o con contrato de interinidad si hay plaza vacante.

Más allá de esta situación excepcional por la crisis sanitaria, ¿qué otras medidas o propuestas se pueden plantear para mejorar las condiciones laborales de los MIR?

Este es un tema que todavía está en trámite y que aún hay que negociarlo con los órganos de representación. En la legislatura anterior se hizo una mejora de las horas de guardia por el personal estatutario y lógicamente los residentes también quieren participar de esas mejoras.

Sobre fidelizar MIR, no depende tanto de cuestiones laborales como de otro tipo de cuestiones más relacionadas con el ámbito personal. Hay que tener en cuenta que la realización del MIR puede suponer desplazarse de comunidad autónoma, de la comunidad autónoma de origen a otra, y esa gente una vez que acaba el MIR suele tender a volver a su comunidad autónoma, a no ser que se eche pareja o se establezca. Depende más de cuestiones personales que de cuestiones profesionales.

A nivel de profesional las diferencias entre comunidades autónomas son pequeñas. Luego está el País Vasco que juega en otra liga, aunque nosotros estamos muy bien situados en el ranking de sueldos.

Dejando a un lado la pandemia del Covid-19 y teniendo en cuenta que este mes de junio cumple un año en el cargo, ¿cuáles son los proyectos y medidas de los que se siente más orgulloso?

En este tiempo, me siento especialmente orgulloso de dos cosas. La primera de ellas es la creación de la Dirección General de Transformación Digital de Relaciones con los Usuarios. Ha sido un acierto y una necesidad. La sanidad tiene que cambiar mucho y nos tenemos que adaptar al siglo XXI, pues hacemos una sanidad con los medios de este siglo, pero con las formas de los siglos XIX y XX. Por eso esta medida es absolutamente necesaria y estoy muy satisfecho.

Por el otro lado, me reconforta la elaboración de una normativa para la universalización de la asistencia sanitaria en Cantabria y que así todos los ciudadanos que se encuentren en nuestra comunidad, independientemente de su situación administrativa, estén legales o ilegales, si necesitan del sistema sanitario puedan acudir a él.

La figura del enfermero escolar ha estado muy en boga antes de la pandemia, ¿cuál es el modelo que propone la Consejería de Sanidad?

Miguel Rodríguez: "Si no se recauda, hay que hacer ajustes presupuestarios".

En este asunto estamos totalmente asociados y en coordinación con nuestros socios de Gobierno, el Partido Regionalista de Cantabria (PRC). Lo que proponemos es lo que se aprobó en el Parlamento: personal enfermero que acuda a los colegios cuando haya casos asistenciales que lo necesiten. Eso no quiere decir que no estemos de acuerdo con que en un futuro pueda haber enfermeras en los centros escolares, pero aquí hay dos cuestiones con las que tenemos que ser realistas.

La primera es una cuestión presupuestaria. No voy a hablar de Educación porque no es un área que me compete, pero sí de Sanidad. Tenemos muchas prioridades en lo que se refiere a la cartera de servicios y tenemos que plantearnos extendernos hacia otros ámbitos.

También hay que plantear un debate profundo sobre el papel de la enfermera escolar. Si es para otorgar atención sanitaria me parece bien que sea una nos tenemos que ver si hay otros profesionales que pueden asumir esa función de educación para la salud que es básicamente también lo que haría un profesional sanitario en un centro escolar. No quiero decir que en un futuro no sea, pero en este momento no hay ni la capacidad presupuestaria para hacerlo, ni está todavía el tema suficientemente maduro como para implantarlo.

Momento de la entrevista con Miguel Rodríguez, consejero de Sanidad de Cantabria.


El Hospital Marqués de Valdecilla es el bastión de la sanidad cántabra, ¿qué planes tienes para el hospital en esta legislatura?


"Fidelizar MIR no depende tanto de cuestiones laborales como de otro tipo de asuntos más relacionados con el ámbito personal"


Valdecilla es, sin duda, el hospital de referencia de la comunidad y también es un magnífico hospital porque tiene prácticamente todas las especialidades médicas. Además, cuenta con proyectos internos para desarrollar, aunque lo que tiene que hacer es proyectar su imagen hacia afuera. Valdecilla es un magnífico hospital, a nivel nacional y su marca es absolutamente reconocida. De hecho, Cantabria dispone de siete centros que son unidades de referencia en el Sistema Nacional de Salud, y las siete ubicadas en Valdecilla. También estamos en proceso de tener la octava. Además, somos referencia nacional a nivel de trasplante y de donación de órganos, por eso nos queda proyectar todavía más su imagen hacia el exterior, incluso a nivel internacional.

Es el hospital de referencia en Cantabria para las especialidades que los otros hospitales no tienen. Por eso no solo debe ser el hospital de su área sanitaria en la que está circunscrita, sino de toda la comunidad. Eso nos exige y, en ello estamos, un proyecto en el que ya está trabajando para ser capaces de discernir muy bien los itinerarios de los pacientes, de tal forma que distingamos claramente cuando el proceso clínico es de poca gravedad y cuando es de gran gravedad y derivar a un centro u otro.

Asimismo, se está trabajando el proyecta el Área de Oncología, muy importante teniendo en cuenta que tenemos a muchísimos pacientes con esa patología. Queremos que este sea un área muy importante que se desarrolle desde Valdecilla. Así, hemos dado un impulso a la radioterapia interoperatoria para en un mismo acto intentar resolver todo lo que es el proceso tumoral del paciente. Hemos trabajado incluso en la ambulatorización de procesos de neurocirugía oncológica, siendo el primer hospital en Europa en hacerlo. Y estamos trabajando ahora en un proyecto que es el de Oncología en red para fomentar la comunicación entre hospitales para que el protocolo oncológico sea igual para todos los procedentes de la región.

De cara a su proyección internacional, Valdecilla tiene dos elementos que son fundamentales. El primero es que contamos con la infraestructura y el personal como para ser centro de referencia nacional en procesos de Neurología, en procesos de Urología o en el trasplante pulmonar. En esas áreas podemos ser perfectamente referencia europea.

Y otro ámbito en el que queremos que sea referencia europea Valdecilla es en la cirugía robótica. Acabamos de adquirir un robot de ultimísima generación Da Vinci para hacer cirugía robótica. Ya contamos con dos y esto lo que nos va a permitir es que más especialidades se incorporen al ámbito de la cirugía robótica y nuestra pretensión es que Valdecilla sea centro de acreditación europeo para cirugía robótica y, por lo tanto, que profesionales de todo Europa vengan a Valdecilla a aprender a hacer cirugía robótica.

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