El cardiólogo José Abellán.
¿Qué es mejor para la
salud del corazón: dormir mejor, hacer más ejercicio o comer un poco más sano? Es el dilema que plantea el cardiólogo
José Abellán a raíz de uno de los estudios que, según sus propias palabras, más le han gustado de los publicados este año. Y es que, lejos de quedarse en lo evidente —"las tres cosas ayudan"—, la investigación pone cifras concretas sobre la mesa y permite comparar el peso real de cada hábito.
Según explica Abellán, la investigación analizó a
más de 57.000 personas, “a las cuales se analizaron sus hábitos y se relacionaron con el
riesgo que tenían de sufrir un evento cardiovascular, como un
infarto o un ictus”, explica en un vídeo de su cuenta de Instagram (
@doctorabellan).
El resultado central del estudio, según resume el cardiólogo, es que la clave no está en perfeccionar un solo hábito, sino en
combinar pequeñas mejoras en varios a la vez. En concreto, el estudio encontró que con solo dormir 10 minutos más al día, hacer 5 minutos más de ejercicio y comerse media tacita más de verdura al día, el riesgo de sufrir un evento cardiovascular
disminuye un 10%.
¿Cuál de los tres hábitos es más rentable?
El estudio va más allá del mínimo necesario y también identifica cuál sería el
perfil óptimo de hábitos. Según explica el cardiólogo, “si eres capaz de dormir de 8 a 9 horas al día, de hacer de 42 a 100 minutos de ejercicio físico al día y de llevar una muy buena dieta, te
disminuye tu riesgo de sufrir un evento cardiovascular un 57%”.
Sin embargo, lo que más llama la atención del informe es saber cuál de estos tres hábitos es el más rentable. Para ello, el cardiólogo se fija en lo que el estudio dice sobre cuánto hay que mejorar cada hábito por separado para lograr una
reducción del riesgo del 20%. Y ahí aparecen diferencias notables:
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Para reducir un 20% el riesgo de sufrir un evento cardiovascular mayor, “necesitas dormir 66 minutos más al día, o hacer solo 14 minutos más de ejercicio. Con la dieta sola, no lo consigues”, señala el médico.
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Para reducir un 20% el riesgo de sufrir un infarto de corazón, serían necesarios 103 minutos más de sueño al día, frente a tan solo 12 minutos más de ejercicio. De nuevo, la alimentación por sí sola tampoco permite llegar a esa cifra.
La conclusión que extrae Abellán de estos datos es directa: “El ejercicio es
muchísimo más rentable por cada minuto invertido”. Pese a esta diferencia, Abellán insiste en que todo importa y todo mejora. “Si tú ya te cuidas muy bien y haces mucho ejercicio, vas a mejorar más enfocándote en comer o dormir mejor). Pero como media, el ejercicio es mucho más rentable”, concluye el cardiólogo.
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