¿Qué es LifeVac y por qué ha "insultado" a los médicos españoles?

Este sistema antiatragantamientos supuestamente sin aval científico en España ha generado una fuerte polémica

Imagen del dispositivo antiatragantamiento.
¿Qué es LifeVac y por qué ha "insultado" a los médicos españoles?
sáb 01 junio 2019. 14.00H
A comienzos de año la compañía LifeVac lanzaba en España un dispositivo (con el mismo nombre de la multinacional) que "busca sustituir o complementar" la popular maniobra de Heimlich y aumentar las probabilidades de recuperación tras un accidente por atragantamiento - un episodio que se cobra la vida de más personas por causa accidental que los propios accidentes de tráfico en nuestro país (según dice la marca en su web)-. Desde su llegada al mercado ha surgido, sobre todo en redes sociales, la polémica en torno a la efectividad de este sistema y los intereses comerciales que rondan sobre él. Por un lado, pediatras y demás profesionales sanitarios han puesto en duda en varias ocasiones los supuestos beneficios del producto; y, ahora, la empresa fabricante ha abierto la disputa con un ataque al señalarles como "trolls" por mostrarse en contra.

Redacción Médica se ha puesto en contacto con algunos de los especialistas a los que les ha ‘salpicado’ la disputa. Uno de ellos es Gonzalo Oñoro, coautor de la cuenta de Twitter @2PediatrasNCasa quien ha explicado a este medio lo que considera que ha sido el origen de toda la polémica.


“El detonante de esta polémica fue una PNL que se propuso en la Comunidad de Madrid por el grupo de Ciudadanos. En dicha PNL se proponía dotar a todos los colegios públicos de un dispositivo antiatragantamiento llamado Dechoker. No es LifeVac pero es muy similar, al fin y al cabo un dispositivo antiatragantamiento que mediante succión pretende extraer el cuerpo extraño que haya podido obstruir la vía aérea de un niño o adulto”, ha explicado.

Desde su perfil tuitero, que lleva junto a Elena Blanco, criticaron hace meses la propuesta del partido naranja porque en el texto no se hacía hincapié “en lo que realmente es importante en un atragantamiento”. Ambos, que son instructores de RCP pediátrica y neonatal con titulación homologada, fueron los primeros en denunciar su contenido y, por los argumentos que sostenían, llevó a que muchos compañeros médicos (sobre todo pediatras) se hiciesen eco de su queja en redes sociales y pusiesen también en entredicho la eficacia/necesidad de estos dispositivos antiasfixia.

La propuesta de C's no salió adelante y según ha confesado Oñoro “no sé hasta qué punto pudo intervenir que denunciáramos que se iba a debatir esta propuesta en la Asamblea y que dicho dispositivo carece de aval científico suficiente como para incluirlo en los colegios”. 

Los profesionales sanitarios han criticado que ayuntamientos u otras instituciones estén incorporando en colegios, escuelas infantiles y centros de mayores estos dispositivos antiafixia cuyo precio ronda los 100 euros. Con los comentarios que cuestionaban la eficacia de los dispositivos antiatragantamiento y del 'bombo' que se le ha dado en grandes cadenas televisivas y medios de comunicación, unido al fallecimiento de una menor en Mérida, el tema ha vuelto a ponerse sobre la mesa y a debatirse en redes sociales abriendo así la caja de Pandora.
 

El comunicado de LifeVac


Ha sido entonces cuando desde LifeVac han lanzado el comunicado en el que se les ha tachado de "social media trolls y bloggers que no tienen background médico" por las alusiones que han hecho en redes sociales. “Lo que es realmente curioso es que en ningún momento hemos mencionado a estas empresas (Dechoker y LifeVac) en los tuits que hemos puesto, lo único que hemos hecho es denunciar una decisión política que creíamos equivocada”, ha confesado a Redacción Médica Oñoro después de que les haya bloqueado la empresa la cuenta. 

Este texto que han difundido desde la marca y la actitud en las respuestas que han dado a través de Twitter ha generado la indignación entre los profesionales, que incluso alguno ha llegado a decir que "han sido insultados" por catalogarlos de "trolls".  

Oñoro ha aclarado que no están “en contra” de estos dispositivos. De hecho, ha confesado a este diario que “estaríamos encantados de contar con un nuevo avance para poder atender a los niños que se atragantan". Pero ellos parten de un matiz muy importante: "deben ser reconocidos antes por los organismos que dictan cómo se debe realizar la RCP. Hasta que llegue ese momento, no creemos que deban emplearse”.


"No los demonizamos. Solo decimos que hoy por hoy no tenemos datos ni respaldo científicos que nos permitan avalarlos"


¿Qué es LifeVac? ¿Cón qué avales científicos cuenta?


Según explican en la página web española de la marca, LifeVac “es un revolucionario equipo de emergencia, muy fácil de usar, diseñado para que cualquier usuario pueda actuar rápidamente en caso de una emergencia por atragantamiento”. Indican que es válido para niños y adultos; que es de manejo sencillo; y sin riesgos para la víctima. Hasta ahí todo queda claro, pero la polémica surge sobre un par de cuestiones que se plantean y sobre las que los médicos hacen especial hincapié: que se han salvado numerosas vidas en España (y otros países), que LifeVac está “avalado” por estudios clínicos y que cuenta con el aval de la FDA.

Es cierto que LifeVac cuenta con el aval de este organismo internacional. Pero este rango es de clase 1, es decir, para aquellos materiales que demuestran seguridad pero no tienen que justificar que funcionan (como pueden ser guantes, vendas o un estetoscopio).

Entonces, ¿hay alguna institución de nuestro país que da soporte a su efectividad? Sobre esta cuestión hemos hablado con la autora del perfil de Twitter @RCPdesdemicole, médica que trabaja en una UVI móvil y en el Centro Coordinador de Urgencias y Emergencias en Asturias, ha indicado que ya se ha pedido a los organismos oficiales que se pronuncien sobre si hay que incluir estos dispositivos o no.


Mejor seguir actuando con las recomendaciones internacionales


En concreto, el Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar (Cercp), por su parte, dijo que ‘tras analizar la escasa bibliografía médica disponible en la actualidad y teniendo en cuenta las altas presiones de succión que se han detectado, recomendamos seguir actuando en los atragantamientos tal como indican las recomendaciones internacionales. Es necesario disponer de más estudios en el futuro para poder concluir que el uso de estos dispositivos es eficaz y seguro para los pacientes y que sea incorporado en las guías oficiales’". Por lo que esta médica del 112 ha expresado que “no los recomendamos mientras no los avalen nuestros organismos y guías oficiales”.

Ella, que ya habló sobre estos dispositivos a través de un post en su blog, ha concluido que “no les demonizamos. No negamos que en adelante, si los estudios correctos lo avalan, los podamos recomendar. Algunos reconocemos que a lo mejor podrían ser útiles en algunos casos determinados (aunque creemos que en niños pueden ser incluso más peligrosos que en adultos). Solo decimos que hoy por hoy no tenemos datos ni respaldo científicos que nos permitan avalarlos. Pero su respuesta ha sido el ataque”, ha declarado tras el comunicado de LifeVac.

Por su parte, este periódico intentó contactar con la filial española para que ofrecieran su versión de esta polémica, que a fecha de publicación del mismo no se había producido.

Actualización


Sin embargo, cinco días más tarde de la publicación de la información representantes de LifeVac España se han puesto en contacto con este medio para notificar un comunicado de rectificación que se ha lanzado desde Europa reconociendo que no deberían haber utilizado esa terminología en su primer comunicado. "No es la intención de LifeVac Europe cuestionar las opiniones de los profesionales de la salud", según el texto. 

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.