Los CES Innovation Awards reúnen 41 propuestas para la sanidad que dibujan con bastante precisión hacia dónde se está moviendo la salud digital: una combinación de inteligencia artificial aplicada a la prevención y el diagnóstico, dispositivos de monitorización continua, herramientas de rehabilitación a distancia y soluciones orientadas al sueño, la neurociencia y el bienestar.
Una parte relevante del listado se centra en detectar antes y diagnosticar mejor. Aparecen plataformas que utilizan IA para medir y clasificar problemas de salud a partir de imágenes o biomarcadores. En esa línea se sitúan soluciones como DeepSarco, que plantea un diagnóstico de sarcopenia mediante IA y modelado 3D, o SCAR, orientada a la valoración y seguimiento de cicatrices con apoyo algorítmico. También se cuela la detección precoz del cáncer desde distintos enfoques: desde plataformas de detección multicáncer como Exosome-SERS-AI MCED hasta propuestas centradas en la captura o análisis de células tumorales como Nano CAST o KOC CTC SAW MicroLab, con el objetivo de facilitar una identificación más temprana o más precisa. En paralelo, el listado incorpora herramientas de diagnóstico clínico más “clásicas” pero digitalizadas, como FattaLab, pensada para evaluar el hígado graso, o soluciones que proponen reforzar el circuito de entrada de datos clínicos, caso de Clinical One Entry System, que sugiere un sistema de registro orientado al entorno sanitario.
Otra gran familia de proyectos está dedicada a la monitorización: sensores, wearables y plataformas que intentan convertir el seguimiento de la salud en un proceso continuo. Aquí encaja PF-Sweat Patch, un parche no invasivo diseñado para medir lactato de forma continuada, y propuestas que combinan seguimiento remoto y dispositivos conectados, como exoRehab, que plantea monitorización terapéutica a distancia con ayuda de wearables. En el terreno del consumo aparecen nombres que remiten a dispositivos de uso cotidiano o doméstico, como Vivoo Smart Hygienic Pad, o relojes y trackers como Venu 4, junto a opciones como Ultra4 o tSense, que sugieren medición o sensorización orientada a salud. Incluso hay propuestas que amplían el foco a la higiene y el entorno, como una plataforma “sin filtro” de esterilización y desodorización pensada para la salud respiratoria.
En el ámbito de la rehabilitación y el tratamiento, se incluyen varias ideas que apuntan a la personalización y a la continuidad fuera de la consulta. Propuestas como MORA Care plantean una recuperación musculoesquelética “a medida” apoyada por IA, mientras que NeuroAnimation Therapy y MedNeuro3D apuntan a enfoques de rehabilitación o apoyo neurológico mediante tecnologías digitales. También aparece una solución específicamente dirigida a Parkinson, Phin Stim, cuyo propio nombre sugiere un enfoque de estimulación. En esta misma lógica se encuadran herramientas de planificación clínica acelerada, como Dr.AlignNavi, que promete pasar “de escaneo a plan en minutos”, y propuestas como Eonis Vision, orientada a visualización avanzada en el entorno médico.
La salud mental y el bienestar emocional tienen una presencia clara. Destaca Isa – AI Resilience Coach, que se plantea como un “coach” de resiliencia apoyado por inteligencia artificial, y Feelbot, que promete medir o interpretar emociones en tiempo real para ayudar en la recuperación. En otra capa más orientada a la población pediátrica y adolescente aparecen propuestas como Bambini Kids, Bambini Teens o WIM KIDS, que por su denominación se alinean con servicios o experiencias digitales centradas en infancia y juventud. Y en el terreno de la terapéutica digital, EYAS Focus se presenta como una herramienta predictiva para TDAH, un tipo de soluciones que busca acompañar al paciente de forma continuada con intervención digital.
El sueño ocupa también un espacio propio en la selección, y lo hace con un enfoque que mezcla tecnología de consumo e IA. Propuestas como Sleepal AI Lamp sugieren un dispositivo que utiliza inteligencia artificial en forma de lámpara (probablemente ligado a rutinas de descanso) y WillSleep apunta directamente a la mejora o monitorización del sueño como objetivo central.
Estos productos, sin embargo, no se limitan a lo estrictamente clínico. Entra también el bienestar y la estética digitalizada, con soluciones como MediSpa All in One AI Beauty System o by O Aura, que trasladan el uso de algoritmos, sensorización y personalización al terreno del cuidado personal. Y en la frontera entre salud y experiencia digital aparece una propuesta como SITh.XRaedo, definida como una despedida “en un espacio virtual”, que lleva el concepto de salud digital hacia el acompañamiento y la experiencia emocional en entornos XR.
En conjunto, estos 41 productos y plataformas reflejan un patrón: la salud digital ya no es solo una app, sino una infraestructura de datos, sensores y algoritmos que pretende acompañar al paciente en más lugares y más momentos: en casa, en rehabilitación, en el gimnasio, durante el sueño o incluso en el entorno de cuidados y bienestar.
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