23 de junio de 2017 | Actualizado: Viernes a las 21:30
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La tecnología sanitaria pide con voz única más compras basadas en el valor

Los expertos coinciden en que un análisis riguroso de los beneficios de la innovación debe ser la base

Manel Peiró, Margarita Alfonsel, Francisco Longo, Jaume Collboni, Mª Luz López Carrasco, Marta Continente, José Luis Fernandez y Carlos Sisternas.
La tecnología sanitaria pide con voz única más compras basadas en el valor
Redacción
Miércoles, 31 de mayo de 2017, a las 18:00
“En el entorno económico actual, la compra basada en valor se erige como una herramienta clave para facilitar la toma de decisiones a la hora de incorporar la innovación al sistema de salud. Una Sanidad basada en valor no sólo tiene en cuenta los costes sino los resultados en salud y los beneficios para los pacientes, los profesionales sanitarios y el sistema”. Así lo ha destacado Mª Luz López-Carrasco, presidenta de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) en el marco del XXIII Encuentro del Sector de la Tecnología Sanitaria, celebrado esta mañana en el ESADE de Barcelona.

Bajo el lema “Afrontando los cambios en Sanidad” el encuentro, referencia anual para los profesionales del sector de la Tecnología Sanitaria y resto de agentes del sistema, ha reunido a profesionales sanitarios, gerentes, empresarios y directivos del sector, así como a representantes de la Administración. Todos han debatido sobre las oportunidades que en Sanidad puede abrir la nueva era digital para poder avanzar hacia un marco de mayor sostenibilidad, siempre y cuando se favorezca la introducción de innovaciones que aporten valor y eficiencia al sistema sanitario.

En palabras de López-Carrasco, “solo una sanidad basada en valor permitirá mejorar la eficiencia en el tratamiento y la asistencia a los pacientes crónicos, que en la actualidad consumen el 70% del presupuesto sanitario. En este sentido, es preciso aprovechar las oportunidades que nos ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación y buscar nuevos modelos de negocio en áreas que den respuesta a necesidades no cubiertas”.

El papel central de las tecnologías sanitarias

Francisco Longo, director general adjunto de ESADE ha manifestado que “aunque el sistema de salud es una gran historia de éxito, también es motivo de preocupación” y, en este contexto “las tecnologías sanitarias ocupan un papel central, pero su coste es un ingrediente importante en la factura sanitaria”. Por su parte, Joan Barrubés, director asociado del Executive Master en Dirección de Organizaciones Sanitarias (EMDOS) de ESADE, ha ofrecido una visión panorámica de la situación económica actual que pone en jaque la sostenibilidad de los sistemas sanitarios.

La nueva Directiva Europea de 2014 sobre contratación pública incorpora el concepto M.E.A.T (Most Economically Advantageous Tender) y anima a las instituciones y autoridades relacionadas con la contratación pública a desarrollar modelos de compra que faciliten la adquisición de la Oferta Económica Más Ventajosa (MEAT), “que no es necesariamente la más barata, sino la que aporta más valor al proceso, a la institución y al paciente. Es decir, consiste en tener en cuenta el coste asociado al uso de un producto determinado y no sólo su precio de venta.”, explica Laura Samprieto-Colom, directora adjunta de Innovación y jefa de la Unidad de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Hospital Clínic de Barcelona.

Los expertos coinciden en que un análisis riguroso de los beneficios de la innovación en el proceso asistencial, incluyendo la opinión de los profesionales sanitarios, debe ser considerado como criterio básico de valoración para la adquisición de tecnología. Según explica Laura Samprieto-Colom, “existen muchos modelos de compra que pueden impulsar la capacidad innovadora del sector. En nuestro país disponemos como instrumento la compra pública innovadora pero aún no está suficientemente implantada y aún queda camino por recorrer. Otra modalidad de compra es la de riesgo-compartido que también está siendo utilizada por algunas comunidades autónomas”.

El nuevo paciente: empoderado y digital

Carolina Rubio, coordinadora del Cluster for Patient Empowerment desde el IMPACT HUB de Madrid, “cada vez contamos con pacientes más empoderados, que poseen la información, las habilidades y la motivación necesarias para, junto con la ayuda del equipo sanitario, tomar el control de su salud. Un paciente formado e informado, activado y conectado es más responsable de su salud y del mejor cuidado de su condición cuando padece alguna enfermedad crónica”.

En este sentido, la tecnología puede facilitar mucho la vida a los pacientes crónicos y convertirse en un aliado fundamental. “Hoy en día la tecnología sanitaria permite disminuir el tamaño y la movilidad de los dispositivos y e incluso crear un sistema de alertas para que el paciente crónico pueda controlar los diferentes indicadores o variables de su enfermedad. Pero además, la tecnología puede ayudarles a estar en contacto con otros pacientes y aprender de su experiencia”, explica. La digitalización supone también una oportunidad para el médico, que dispone de nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas y de nuevos canales de comunicación con el paciente.

Alianzas tecnológicas en el hospital

Los expertos han coincidido en la necesidad de contar con modelos de gestión que faciliten la introducción de tecnologías que aporten valor al sistema sanitario, a profesionales y a pacientes. Según explica Francesc Iglesias, adjunto a la Gerencia del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, “la incorporación de las tecnologías aportadas por las alianzas tecnológicas en los centros hospitalarios son una fórmula eficaz, eficiente y efectiva, que hace realidad la transferencia bidireccional del conocimiento y prácticas innovadoras tan necesarias en el sector sanitario”.

En España ya contamos con ejemplos de alianzas estratégicas que sirven de modelo para futuras oportunidades. Pero, según apunta Francesc Iglesias, “de momento en este campo tenemos margen de mejora si nos comparamos con otros países de nuestro entorno. Según estimaciones de la OCDE, nuestro país destina aún un bajo porcentaje del PIB –alrededor del 9%– a contrataciones público/privadas. Por su parte, Holanda dobla el porcentaje que destina España, mientas que Suecia, Finlandia, Reino Unido y Alemania se sitúan por encima del 12%”.