Cuatro investigadoras explican a Redacción Médica los problemas a los que se enfrentan en su día a día profesional

Obstáculos a la mujer científica: "Paternalismo", menos empleo y referentes
María Gómez-Serrano, Paula Sanchón Sánchez, Marisol Soengas y Anna Adam-Artigues.


10 feb 2022. 09.10H
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El 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia con el objetivo de visibilizar el trabajo de las mujeres que se dedican a las áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. Con motivo de su celebración, algunas mujeres que se han abierto camino como investigadoras atienden a Redacción Médica para explicar cómo es su vida dedicada a la Ciencia.

Marisol Soengas, Anna Adam-Artigues y Paula Sanchón Sánchez participan en 'Conócelas', un evento organizado por la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (ASEICA) que arrancó este 8 de febrero, cuyo principal objetivo es dar visibilidad a las científicas de una forma dinámica e interactiva. "Participar en 'Conócelas' sirve para hacer ver a la sociedad, y sobre todo a las generaciones futuras, que nosotras también podemos desarrollar puestos de responsabilidad", asegura Anna.

Trabaja en el laboratorio de biología del cáncer de mama en Incliva (Valencia) e investiga sobre los mecanismos de resistencia a las terapias para tratar de identificar a las pacientes que no se beneficiarán de la terapia estándar y encontrar otras estrategias terapeuticas. Tras acabar sus estudios en biotecnología, Anna Adam-Artigues emigró a Reino Unido para trabajar, y aunque volvió a España para realizar su doctorado, en los próximos meses volverá a hacer las maletas para trabajar fuera de nuestras fronteras. 

Ciencia: incertidumbre laboral cada pocos años


"La financiación en España es mucho menor que en otros países de Europa y muchísimo inferior a la de Estados Unidos. Esto afecta tanto a la financiación para contratar investigadores como el dinero destinado a los proyectos. Además los procesos burocráticos son engorrosos y lentos, dificultando todavía más la investigación", confiesa.

A la gran dificultad de financión se une la incertidumbre que genera a las investigadoras cuando se acerca el final de su contrato. "Cuando acabas un contrato o beca, no sabes si vas a poder conseguir nueva financiación, por lo que a veces hay unos meses de duda e incertidumbre incluso de paro. Estabilizarse es practicamente imposible para los investigadores jóvenes, además de que las condiciones son muy malas. Creo que esta, además, es la principal razón de la salida al extranjero, muchas veces sin retorno", explica Anna Adam-Artigues.

Es el caso de María Gómez-Serrano, bióloga con un doctorado en Biomedicina Molecular que consiguió con solo 32 años liderar su propio equipo de investigación en el Institute for Tumor Immunology de la Philipps University de Marburgo (Alemania), donde actualmente investiga el papel del tejido adiposo en el desarrollo y la prognosis en el cáncer de ovario, uno de los más letales que existe.

María abandonó nuestro país de la mano de una beca de una empresa privada. "En España hay un claro suspenso en financiación. Cada país tiene sus circunstancias, pero la ciencia amplia el conocimiento y eso genera riqueza a largo plazo", explica a Redacción Médica. "Alemania, que es donde trabajo actualmente, apuesta más por la investigación. Sin embargo, hay que tener en cuenta que muchas veces no se trata de financiar proyectos, sino de financiar personal. En España, por ejemplo, es difícil afianzar puestos en el sector público", matiza.

Y las cifras hablan por sí solas. "En Alemania he recibido, para un proyecto de tres años y medio, tres veces el presupuesto que lo que recibió la investigación para mi tesis doctoral en España que abarcaba cinco años y para el que, por cierto, el prespuesto solo cubría cuatro", explica María. "Estamos a la cola de la Unión Europea, solo por delante de Polonia, Croacia e Irlanda; y muy lejos de potencias como Estados Unidos y Alemania, que invierten más del 3 por ciento PIB", puntualiza Paula Sanchón Sánchez —biotecnóloga de formación cuya tesis doctoral analiza las herramientas de edición génica en tumores hepáticos—.

La maternidad perjudica a la mujer científica


Las posibilidades para la mujer científica en España son complicadas, sobre todo cuando llega la maternidad. "En algunos casos, no se tienen en cuenta las bajas de maternidad por lo que la menor producción cientifica de la mujer en ese periodo de tiempo, perjudica sus puntuaciones", explica Anna Adam-Artigues a Redacción Médica.

"Las oportunidades en el sector científico son difíciles, encontrar empleo es complicado y hoy en día resulta esencial hacer un Máster. No veo más dificultades para la mujer que cuando acabé la carrera, lo que si detecto es que al encontrarme en una edad fertil para la mujer, existe esa presión de que puede ser que te vayas del laboratorio por una baja maternal. Tienes que tener un CV muy destacado para que no se lo piensen dos veces y te contraten aunque seas mujer en la treintena", explica María Gómez-Serrano.

Marisol Soengas, que trabaja desde 2008 en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas en Madrid donde dirige un equipo de investigación en el melanoma y es vicepresidenta de ASEICA, hace balance de su carrera y, sin que hayan puesto piedras en su ascenso profesional, asegura a Redacción Médica que ha tenido que sufrir ciertas situaciones de discriminación por sexo. "Siempre me he esforzado mucho, y a mí era difícil discriminarme. Tenía muy buenas notas en la carrera, y eso me permitió elegir —soy bastante inconformista y he intentado ir a los mejores laboratorios y centros de investigación—. Pero desde luego, he sentido el Paternalismo, trato condescendiente y la seguridad de que 'a un hombre no lo habrían tratado o considerado así', muchas veces".

Las mujeres en el escalafón más alto son solo el 25 por ciento


La realidad es que el peso de la mujer en la ciencia se va diluyendo con el paso de los años, así lo explica Paula Sanchón Sánchez — que trabaja, entre otros, en el Centro Nacional de Investigación Biomédica en Red para el Estudio de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBERehd) del Instituto de Salud Carlos III—: "Si echamos un vistazo al informe Científicas en Cifras 2021 del Ministerio de Ciencia e Innovación, los datos son un poco desalentadores. Las mujeres representan más del 50 por ciento de estudiantes de Grado, Máster (en algunas ramas de conocimiento son el 70 por ciento), y en la etapa predoctoral, que es la fase inicial de la carrera profesional, el porcentaje de mujeres ronda también el 50 por ciento. Sin embargo, conforme se avanza en la carrera profesional académica, en el escalafón más alto, la presencia de mujeres disminuye hasta menos del 25 por ciento".

Marisol Soengas cree que las "cifras están mejorando en los últimos dos años, pero demasiado lentamente. Y sobre sesgos y trato diferencial, podría contar muchas situaciones muy recientes. Mucho trabajo pendiente, y por eso somos tan activas en ASEICA-Mujer".

Aunque Soengas reconoce que la situación para la mujer en la ciencia ha cambiado para bien en los últimos años. "Cuando yo terminé, apenas había becas de investigación para realizar estancias postdoctorales en el extranjero, y las opciones de retorno eran mínimas. Desde entonces, se han construido e impulsado centros muy competitivos, el CNIO entre ellos".

Hay que crear referentes femeninos en la Ciencia


María Gómez-Serrano explica que dar visibilidad al trabajo de la mujer en la Ciencia puede ayudar a equilibrar esas cifras y contribuir a romper el techo de cristal que, a día de hoy, sigue poniendo trabas a las mujeres científicas para alcanzar puestos de responsabilidad. "Tenemos que seguir trabajando para crear referentes porque, a pesar de que la representación femenina en la ciencia sea mayor que en décadas, sigue estando descompensada. Hay que hacer una labor extra para crear esos referentes" y a ello ayuda iniciativas como 'Conócelas' de la ASEICA que "visibiliza mujeres que actualmente investigan en cáncer, ya sea en España o el extranjero, de todas las etapas de la carrera profesional; es muy motivacional e inspirador de unas a otras", afirma Paula.

Por su parte, Marisol Soengas destaca la labor que actualmente están desarrollando diferentes aosciaciones para dar mayor visibilidad al papel de la mujer en la ciencia. "Uno de los objetivos de la ASEICA, y de otras agrupaciones y asociaciones de mujeres en ciencia, es romper esta barrera de género, desmontando estereotipos, visibilizando a las mujeres científicas y apoyando su desarrollo profesional".
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