Exterior de Muface
El mutualismo administrativo encara un nuevo capítulo. Tras la actualización de su estatuto, la implantación total de su receta electrónica concertada y el fin del periodo de permutas de junio,
Muface se enfrenta a una etapa de
negociación entre CSIF y el
Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública que pondrá el foco en la creación de grupos de trabajo para
revisar la posible eliminación del copago farmacéutico o la
mejora de las prestaciones sanitarias de la mutualidad. Todo ello a pocas semanas de una reunión clave para el organismo público, la del Consejo General de Muface, que promete traer consigo un clima de alta tensión.
Muface ha dejado atrás su crisis sin precedentes. Si bien el recuerdo del que probablemente haya sido el
mayor trance en la historia de la mutualidad sigue presente, el organismo público se encuentra inmerso en una reforma íntegra. Empezando por su
estatuto, cuya actualización tuvo lugar a mediados de junio
sin el conocimiento de las organizaciones sindicales, el modelo dirigido por Myriam Pallarés parace haber puesto la mira en un nuevo capítulo.
El 'adiós' al copago farmacéutico de Muface
Esta etapa estará marcada por una
remodelación profunda. Precisamente, el Consejo General de Muface
celebrado el pasado diciembre desglosó algunas de las claves de esta reforma. Desde la
vigilancia al sector asegurador hasta la implantación total de la receta electrónica concertada, la mutualidad fijó sus
principales prioridades. Y, en esa misma reunión, se avanzó la creación de grupos de trabajo para
valorar la posible eliminación del copago farmacéutico.
Esta aportación de los usuarios a la prestación farmacéutica es, además, uno de los principales focos de debate de los últimos tiempos. Sin ir más lejos,
el Ministerio de Sanidad ha impulsado un Real Decreto-ley, que ya
tiene el aval del Congreso de los Diputados, para reformar el copago farmacéutico. Un cambio que, no obstante, no implica a Muface y a sus 'hermanos',
Isfas (que dota de asistencia sanitaria a la Guardia Civil y a las Fuerzas Armadas) y
Mugeju (que hace lo propio con jueces, fiscales y el resto del personal de la Administración de Justicia).
Esta norma
mantiene el copago farmacéutico del 30 por ciento para el ámbito del mutualismo administrativo. Un apartado que ya cuenta con alegaciones de CSIF, que ha puesto el foco en la necesidad de
unificar el copago farmacéutico de todo el sistema sanitario español (Seguridad Social, Muface, Isfas y Mugeju), eliminando las diferencias entre ellos.
Más allá de eso, ahora el
Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública y el sindicato han iniciado estas negociaciones con la constitución del grupo de trabajo "sobre
mutualismo administrativo y clases pasivas para mejorar las condiciones laborales del conjunto de los empleados públicos". De hecho, CSIF ha avanzado que este diálogo está incluido en el
Acuerdo Marco para la Mejora del Empleo Público y el Servicio a la Ciudadanía firmado el pasado noviembre.
Así, entre sus principales novedades se encuentran el "
análisis de la situación actual del mutualismo administrativo y adoptar medidas necesarias para su mantenimiento y mejora"; la "mejora de los
estándares de calidad de la prestación asistencial que reciben los empleados público y
revisión del copago farmacéutico"; la "
eliminación de cualquier tipo de discriminación en la prestación asistencial con respecto al Régimen General de la Seguridad Social"; el "incremento de los haberes regulados de las pensiones de
Clases Pasivas"; "incentivar que las/os empleados públicos se jubilen más tarde de forma voluntaria en el régimen de Clases Pasivas, siempre que ya estén cobrando el 100 por 100 de su pensión (es decir, cuando ya tengan todos los haberes reguladores completos)"; y la "a
plicación del complemento de brecha de género a las jubilaciones voluntarias de Clases Pasivas en los mismos términos que se aplican a las del Régimen General de la Seguridad Social".
Redacción Médica se puso en contacto con
una de las personas que conformaría este grupo de trabajo poco después de que se anunciase su creación, explicó que el objetivo principal era
"eliminar el copago farmacéutico antes de que acabe 2026".
Asimismo, y por otro lado, CSIF plantea la "
exención de cualquier aportación para las personas pensionistas, jubiladas o retiradas y sus beneficiarios, así como para las personas con enfermedades crónicas o tratamientos de larga duración, recuperando la situación previa al Real Decreto de 2012, cuando se establecieron nuevos tramos de copago en función de la renta, entre las medidas para reducir el déficit público".
Con ello, el sindicato recalca que con esta medida pretende "
unificar el copago farmacéutico dado que mantiene una diferencia de trato difícilmente justificable entre personas trabajadoras y pensionistas en función del régimen de protección al que estén adscritas". "
No hay una motivación suficiente que justifique que las/os empleados públicos jubilados incluidos en el mutualismo administrativo tengan que realizar una aportación mayor", concluye.
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