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Blair ‘veta’ el paso a la sanidad británica de los extranjeros sin trabajo

El ex primer ministro plantea vetos sanitarios en medio de las ralentizadas negociaciones por el Brexit

Toni Blair, ex primer ministro británico.
Blair ‘veta’ el paso a la sanidad británica de los extranjeros sin trabajo
Redacción
Martes, 12 de septiembre de 2017, a las 11:00
El ex primer ministro británico Tony Blair ha metido la sanidad en el saco de los sectores que se verán afectados por el Brexit. Así lo ha declarado al diario The Times, que recoge medidas de mayor dureza contra la inmigración entre las que se encuentra negar el acceso a la sanidad pública a aquellos europeos que se desplacen a Reino Unido sin un contrato de trabajo. 

El derecho de acceso sanitario se vería así afectado para los europeos, junto con la negación al alquiler de una vivienda, a la solicitud de ayudas públicas o a abrir una cuenta bancaria, según los planes de Blair, que reflejan un atraque a la primera ministra, Theresa May, de quien dice que no ha aprovechado la actual legislación que permitiría ciertos controles a la inmigración europea sin salir de la UE. 

Estas propuestas se alejan de los planes que May desveló el pasado mes de junio, cuando hizo pública su oferta de que todos los ciudadanos que acumulen cinco años de residente antes de una fecha límite sin determinar aún reciban la residencia permanente. Esto suponía igualarles en derechos a los nacionales en cuestiones como sanidad, educación o pensiones. 

Se agota el plazo

Los diferentres bandos en la negociación por el Brexit parecen estancados y ya son muchos quienes aseguran que en las rondas de contacto que quedan antes de la cumbre de mediados de octubre no se alcanzará el "suficiente progreso" para la salida de la UE en el plazo fijado. De hecho, como reclaman los más pragmáticos, podría imponerse un periodo de transición en el que Reino Unido siga de facto en la UE a partir de 2019, una vez vencido el plazo que imponen los tratados. 

Entre el ruido mediático el propio Blair ha admitido que "no está claro" que la estrategia que propone pueda tener éxito. "Los ataques serán amargos y se me acusará ferozmente de fomentar la decepción, pero en este momento que definirá el futuro del país todos los diputados tienen la obligación de poner el país por delante del partido", reconoce anticipándose a las críticas de ambos bandos.