21 abr 2015. 13.27H
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Esther Pastor. Madrid
Hace poco se cumplió el décimo aniversario de la Red Española del Pacto Mundial, qué evolución ha experimentado en este tiempo la Red, tanto en grandes como en pequeñas empresas

La evolución ha sido muy positiva en los dos casos. Hemos pasado de 135 a 2.700 organizaciones firmantes. De ellas, aproximadamente el 12% son grandes empresas, como dato, 30 empresas que pertenecen al Ibex 35 son firmantes del Pacto Mundial. Estamos también orgullosos de haber llevado la RSE a la pyme en nuestro país, con programas y recursos específicos adaptados a su realidad.

¿Cómo han visto la evolución en las empresas en la forma de entender la RSC y con ello la necesidad  de adherirse a la Red Española?
La pedagogía ha sido muy importante en un primer momento, que las empresas entiendan que firmar el Pacto Mundial era una apuesta por la gestión ética, compromiso al que han respondido muy bien,  pues incluso en época de crisis los presupuestos para RSE se han mantenido e incluso aumentado en un gran número de casos. Eso nos ha permitido tener un sector empresarial muy comprometido para el que ahora, de cara al 2015 tenemos nuevos retos.

¿Está el sector empresarial español preparado para ir asumiendo los principios y valores que conlleva adherirse a la RED, en materia de derechos humanos, normas laborales, medio ambiente y anti-corrupción?

Hemos superado una primera fase de una década de trabajo interno en esos principios. Sobre todo se ha avanzado en normas laborales y cuestiones medioambientales. Por eso nuestros esfuerzos hoy están dirigidos a las temáticas de los Derechos Humanos y la lucha contra la corrupción, para lo que hemos desarrollado herramientas específicas, como sistemas de gestión y formaciones adaptadas.

Cada año son más las grandes empresas y pymes que se adhieren a la Red Española del Pacto Mundial, ¿qué supone para una entidad acogerse a la Red? ¿Qué beneficios puede suponer y qué obligaciones?

Las organizaciones pueden pertenecer al Pacto Mundial en calidad de firmantes, con lo que se adquiere un compromiso de informar anualmente de los avances en sostenibilidad, o también de forma más comprometida, como socios de la Red Española. En este caso, además encontrarán beneficios como interactuar con los principales agentes de cambio generando valor compartido, aprender de los mejores a través del diálogo y el benchmarking, fortalecer sus relaciones con sus grupos de interés, aumentar su visibilidad con la marca Naciones Unidas como elemento diferenciador o contar expertos a su disposición para posicionarse en la vanguardia de la sostenibilidad. En todos los casos, las entidades están formando parte de la mayor iniciativa mundial de sostenibilidad promovida por las Naciones Unidas,  mostrando su compromiso con valores y principios éticos universales dentro de una comunidad de líderes empresariales que incentiva la innovación y promueve las alianzas público-privadas en favor del desarrollo sostenible.

España, lidera el nivel advanced

Según el último informe presentado por la Red Española de Pacto Mundial, nuestro país es el líder con mayores informes de progreso con nivel advanced, ¿qué significa esto para nuestro sector empresarial?


Significa que la calidad de las memorias de sostenibilidad de los firmantes españoles es muy alta, según los criterios del Pacto Mundial. Seis de las 10 empresas con la mayor trayectoria de reporting en la iniciativa son españolas.

¿Cuáles han sido las novedades extraídas en el último informe?

La principal es enfoque y utilidad de la RSE. El 75% de las organizaciones que han reportado con nosotros gestionan los temas de responsabilidad social como una oportunidad para su negocio, no como un riesgo. En este último año, el bloque temático del Pacto Mundial más trabajado ha sido el de Derechos Humanos. Las grandes empresas han centrado su trabajo en la formación al empleado, mientras que las pymes han mirado más la satisfacción del cliente.

¿En qué área las empresas españolas firmantes lo están haciendo francamente bien? ¿Y en qué otra área nos queda por avanzar?

Tenemos una mayor tradición en cuestiones medioambientales y se han puesto más medidas en los aspectos laborales. Últimamente se está mejorando en el área de Derechos Humanos, pero tanto en ésta, como en de lucha contra la corrupción hay más trabajo pendiente. En ello estamos enfocando nuestros esfuerzos, en dotar a las organizaciones de recursos adaptados a sus necesidades para que progresen.

Grupos de interés y sector sociosanitario

Empleados,clientes y proveedores, son los principales grupos de interés identificados por las empresas. ¿Debería tomar otro lugar la comunidad como grupo de interés, y dentro de la comunidad los pacientes, para que empezaran a desarrollarse proyectos en el ámbito social y sociosanitario.


Los tres primeros  han sido los grupos de interés más identificados porque son los más generalizados para todos los sectores de actividad. En el sector sociosanitario, de hecho, se entiende en ocasiones a los pacientes como “clientes” de sus actividades. Pero la comunidad es un grupo de interés que va a tomar más relevancia, teniendo en cuenta el cambio que experimenta la concepción de responsabilidad social según el Pacto Mundial, orientado a alinear la RSE con el desarrollo económico y social. Nosotros entendemos que no puede haber éxito empresarial sin el desarrollo de la sociedad y en ese sentido la comunidad, en un sentido amplio, cobrará relevancia.

¿En materia de salud, no hay muchas empresas asociadas? ¿Considera que este sector está bien representado? ¿Se debería hacer un mayor esfuerzo en lo que llamamos 'responsabildiad social sociosanitaria'?

En efecto el sector de la salud puede mejorar su presencia en el Pacto Mundial. De hecho este año estamos desplegando un trabajo específico para incorporar a estas empresas como socios. También es cierto que la clasificación de sectores que nos impone nuestro origen anglosajón hace que algunas empresas que también prestan servicios sanitarios se encuadren formalmente en otros sectores, como el de seguros. Pero lo más importante es que estamos en un momento en que las empresas al servicio de la salud tienen una ocasión histórica de liderar en materia de RSE. Una función fundamental de Pacto Mundial es canalizar los esfuerzos del sector privado para la consecución de los objetivos de Naciones Unidas. Y en septiembre de este año se promulgarán los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre los que destacan metas relacionadas con el bienestar y la vida saludable, para las que el sector ha de reivindicarse como un actor protagonista.

Retos de futuro

¿Hacia dónde debemos ir para que la Red crezca y nos convirtamos en un ejemplo a nivel mundial?


Por un lado, aumentando el número de organizaciones comprometidas con el Pacto Mundial. 2.700 es una cifra que nos hace ser el país líder a nivel internacional, pero en España hay más de dos millones de empresas y esperamos hacer crecer exponencialmente nuestra representatividad. Por otro lado está el modo de trabajar. Las necesidades de nuestra economía, nuestra sociedad y nuestro entorno ambiental no se puedan afrontar de manera individual. Para ello tenemos que trabajar de manera colaborativa, trazando alianzas entre el sector público, privado y la sociedad civil. Es una orientación novedosa para la que nos hemos dotado de la preparación suficiente y contamos con un sector  privado que puede hacer frente a los desafíos del nuevo paradigma de la sostenibilidad.

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