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"La Psiquiatría ha ampliado el rango diagnóstico del TDAH con éxito"

Pedro Manuel Ruiz, del Clínico de Zaragoza, analiza los tres años de uso del DSM-V

El jefe de Sección de Psiquiatría Infanto-Juvenil del Hospital Clínico de Zaragoza, Pedro Manuel Ruiz Lázaro.
"La Psiquiatría ha ampliado el rango diagnóstico del TDAH con éxito"
Miércoles, 18 de enero de 2017, a las 13:20
La quinta edición del manual diagnóstico de enfermedades psiquiátricas (DSM) ha servido para incorporar al diagnóstico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) a niños de más de siete años que no habían manifestado antes la patología,.

No es una diferencia baladí respecto al DSM-IV, según ha explicado a Redacción Médica el jefe de Sección de Psiquiatría Infanto-Juvenil del Hospital Clínico de Zaragoza Pedro Manuel Ruiz Lázaro, quien considera exitosa la medida.

Con el penúltimo manual, los niños con manifestaciones tardías de alteración de la conducta, o bien que habían pasado desapercibidas por no reflejarse de forma notoria en su vida cotidiana, no se catalogaban como TDAH con la consiguiente ausencia de terapia que mejorase su vida.

“En Europa diagnosticábamos el trastorno a ese segmento de población aunque el manual lo excluyera, pero no sucedía así en Estados Unidos, donde las compañías de seguros solamente pagan el tratamiento si se ajusta a lo que dicta la clasificación”, revela.

Más candidatos también entre los adultos

Al mismo tiempo, el DSM-V exige cinco criterios para identificar el trastorno en adultos cuando la edición anterior pedía que se cumplieran seis. “Ese aspecto también ha favorecido la atención a algunos pacientes mayores que quedaban fuera del diagnóstico

“No hemos de olvidar, en cualquier caso, que hablamos de un trastorno, no de una enfermedad”, apunta Ruiz; es decir, las causas del problema son multifactoriales e inexactas, lo que otorga especial importancia –siempre según este psiquiatra– a la entrevista clínica y a la sagacidad del médico para discernir el trastorno y aplicar, en cada caso, lo que convenga al paciente.

“Los manuales son instrumentos que resultan útiles y, desde luego, en el caso del TDAH existen bases biológicas que justifican su descripción en el DSM-V; pero no olvidemos que a las personas no siempre las podemos clasificar, de ahí que debamos recurrir también al sentido común”, ha reflexionado.