Fernando Carbonell, portavoz sanitario de Vox en el Senado.
Vox continúa erigiéndose en el mayor apoyo en las Cortes Generales a la
demanda sindical médica de que la profesión cuente con un código laboral específico. Después de que el partido conservador registrara en el Congreso una Proposición No de Ley (PNL) para reclamar, entre casi una veintena de medidas sanitarias,
que el Gobierno impulse un estatuto propio de la profesión médica, ha llevado al Senado una moción para instar al Ejecutivo una vez más a ello.
En el texto, firmado por el senador y médico Fernando Carbonell y que se debatirá en la Comisión de Sanidad de la Cámara Alta, Vox justifica su iniciativa aludiendo a las “reiteradas
huelgas y movilizaciones protagonizadas por el colectivo médico en España”, la próxima de las cuales es el paro indefinido que dará comienzo el 16 de febrero y que se prolongará, en principio, hasta junio. Esas convocatorias, unidas a las “numerosas paralizaciones de ámbito regional”, son, para el partido, “una expresión inequívoca de un
conflicto estructural no resuelto entre los profesionales médicos y el marco normativo impulsado por el Ministerio de Sanidad”.
"Malestar profundo" en la profesión médica
“Estas movilizaciones reflejan un
malestar profundo, sostenido y generalizado en torno a la regulación de la profesión médica y a la forma en que el Gobierno de España está abordando la ordenación de sus condiciones laborales”, insiste Vox, que señala como “eje central” de las protestas el anteproyecto de ley para
reformar el Estatuto Marco que, enero, pactaron Sanidad y parte de los sindicatos representados en la mesa del Ámbito de Negociación.
“Este texto normativo, según denuncian de forma reiterada los propios profesionales,
homogeneiza de manera injustificada realidades profesionales profundamente distintas, diluyendo la especificidad del ejercicio médico y obviando elementos esenciales como la excepcional duración de la formación, el nivel de responsabilidad clínica y legal, la carga asistencial, la exigencia de disponibilidad permanente y el impacto físico y emocional que conlleva el ejercicio de la Medicina”, denuncia el partido.
Según Vox, el borrador de
Estatuto Marco también “perpetúa un modelo de negociación colectiva que
margina sistemáticamente la voz específica de los médicos, subsumiéndola en marcos de interlocución generalistas que no reflejan adecuadamente sus necesidades ni prioridades”. Es algo “especialmente grave” para el partido “si se tiene en cuenta que el colectivo médico constituye el pilar central del sistema sanitario público y asume decisiones que afectan de manera directa a la vida, la integridad y la seguridad de los pacientes”.
Un cambio legislativo "estructural" para la singularidad médica
Para dar respuesta a esta situación “y frente a la evidente incapacidad del actual marco normativo para canalizar de manera eficaz el diálogo social con el colectivo médico”, el Grupo Parlamentario de Vox en el Senado considera “inaplazable una respuesta política de fondo”: “
No basta con ajustes parciales ni con reformas cosméticas del Estatuto Marco: resulta imprescindible abordar un cambio legislativo estructural que reconozca la singularidad de la profesión médica y dote a sus profesionales de un marco propio de derechos, deberes y representación”.
De ahí que inste al Gobierno a “promover los cambios legislativos necesarios” para crear un
Estatuto Médico “que reconozca de forma expresa la especificidad de la profesión, garantice una
interlocución directa y diferenciada del colectivo médico con el Ministerio de Sanidad y establezca a los médicos como interlocutores únicos y legítimos en la negociación de sus condiciones laborales”, todo ello “como condición indispensable para la preservación de un sistema público de salud de calidad”.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.