Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas.
El Consejo General de Dentistas de España ha elaborado un documento de posicionamiento técnico sobre la
práctica de la sedación en
clínicas dentales, con el objetivo de establecer
criterios claros y homogéneos que sirvan de referencia para su regulación por parte de las Administraciones Sanitarias competentes y así obtener una unidad de criterio en todas ellas.
El texto define los
requisitos mínimos de selección de pacientes, organización, instalaciones, equipamiento, monitorización, formación, documentación clínica y gestión de medicamentos necesarios para la aplicación de
técnicas de sedación en el ámbito odontológico.
Ha sido elaborado por el
Consejo General de Dentistas con la colaboración de Bernardo Perea, presidente del Comité Central de Ética y Deontología del Consejo; Pablo Malvárez, responsable del Área Jurídica; Miguel Hernández, Guillermo Machuca, Daniel Torres y Patricia Valls, presidenta del Colegio de Dentistas de Valencia; la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), la Sociedad Española de Cirugía Bucal (Secib) y la Sociedad Española de Odontoestomatología para Pacientes con Necesidades Especiales (Seoene).
Así, el documento explica los
distintos tipos de sedación según su profundidad:
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La sedación mínima (ansiolisis): disminuye la ansiedad sin alterar el estado de alerta. Respuesta normal a órdenes verbales; ventilación y función cardiovascular inalteradas. Se realiza con fármacos por vía oral tipo benzodiacepinas o inhalatoria con óxido nitroso/oxígeno (N₂O/O₂). Se puede aplicar en clínicas dentales por odontólogos debidamente formados y acreditados, con los requisitos de instalaciones, equipamiento y organización previstos.
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La sedación moderada o consciente (endovenosa): depresión de la conciencia con respuesta adecuada a órdenes. Respiración espontánea adecuada; función cardiovascular habitualmente estable; puede ser necesaria intervención para mantener la vía aérea permeable y asegurar ventilación adecuada. Se puede aplicar en la clínica dental, pero deberá ser realizada por un médico especialista en Anestesiología y Reanimación, que asumirá la responsabilidad del acto anestésico y de la recuperación. El entorno debe permitir vigilancia anestésica monitorizada y respuesta avanzada ante complicaciones.
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Sedación profunda y anestesia general: fuera del alcance ordinario de la clínica dental. Solo se puede realizar en el ámbito hospitalario.
Formación y aspectos administrativos
"La formación es un pilar esencial", destaca Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas. "Para que un dentista pueda realizar técnicas de sedación mínima debe haber recibido una
formación específica, acreditable y actualizada, al igual que en soporte vital básico (SVB) y uso de desfibriladores semiautomáticos (DESA)". Para el caso de la sedación con óxido nitroso, también se recomienda una formación mínima teórico-práctica que incluya el manejo de complicaciones.
En cuanto a los aspectos organizativos y administrativos, las clínicas dentales en las que se lleven a cabo
técnicas de sedación deberán haber solicitado dicha actividad asistencial, haciéndolo constar en la
memoria descriptiva del centro junto a la solicitud de autorización de funcionamiento o de modificación del centro sanitario, de acuerdo con la normativa vigente.
Selección de los pacientes
Otro de los ejes centrales del documento es la
seguridad del paciente. Debe existir una evaluación preoperatoria estructurada por parte de los facultativos que participan en la intervención, tanto anestesista como dentista: anamnesis, tratamiento farmacológico, alergias, clasificación ASA, identificación de factores de riesgo, etc. Hay que recordar que la sedación es un continuo y la profundidad
puede aumentar de forma no intencional. El profesional y el entorno deben estar preparados para el rescate del paciente (apoyo ventilatorio y manejo inicial de la vía aérea, y activación de emergencias). Asimismo, debe informarse al paciente y obtener
consentimiento informado específico por escrito, incluyendo alternativas (manejo conductual y anestesia local, remisión a ámbito hospitalario).
"La sedación es una
herramienta muy valiosa para facilitar determinados tratamientos, pero solo puede aplicarse desde el
máximo rigor clínico y con todas las garantías de seguridad", subraya Castro Reino. "Con este documento queremos aportar claridad técnica y contribuir a que exista una regulación coherente y uniforme en todo el territorio nacional", concluye.
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