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El cerebro de las personas con TDAH tarda más en madurar

El estudio más grande sobre neuroimagen en la enfermedad confirma las diferencias en ciertas estructuras cerebrales

Josep Antoni Ramos-Quiroga, jefe de Psiquiatría del Vall d'Hebron.
El cerebro de las personas con TDAH tarda más en madurar
Redacción
Jueves, 23 de febrero de 2017, a las 10:00
El cerebro de las personas con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) tiene alteraciones en su estructura y un nivel de maduración inferior al de las personas de la misma edad que no sufren esta enfermedad, según un estudio publicado en The Lancet en el que ha participado el Vall d’Hebron Barcelona Campus Hospitalario.

Este centro ha sido el único español que ha aportado pacientes, en concreto 198, del total de 3.242 participantes de entre cuatro y 63 años: el estudio más grande en el campo de la neuroimagen vinculada a este trastorno. De ellos, 1.713 tenían TDAH y 1.529 no.

A través de resonancia magnética, se han buscado diferencias en siete estructuras del cerebro profundo: el núcleo accumbens, el núcleo caudado, el putamen, el hipocampo, el globo pálido, el tálamo y la amígdala. Se encontraron no solo en el núcleo accumbens, el caudado y la amígdala (ya se conocían) sino también en el hipocampo y el putamen.

Los investigadores observaron que la diferencia en la medida de determinadas partes profundas del cerebro tiende a desaparecer en los pacientes adultos, y por ello consideran confirmado que el TDAH es un trastorno del cerebro fruto de un atraso en su maduración.

Josep Antoni Ramos-Quiroga, jefe del Servicio de Psiquiatría del Vall d’Hebron e investigador del grupo de Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del Vall d’Hebron Institut de Recerca, destacado que este trabajo es “muy relevante, ya que nos permite entender mejor el TDAH, un trastorno en el cual existen alteraciones en la estructura del cerebro y, a la vez, se observa un retraso en su maduración”.

“Este tipo de investigación”, continúa Ramos-Quiroga, “permite generar sólidas evidencias y, a la vez, reducir el estigma que existe alrededor de los trastornos mentales, como el TDAH, en el que todavía se pueden encontrar personas que cuestionan de forma interesada su existencia”.