José Antonio Caminero lo estrena en la Ranme tras una trayectoria como asesor mundial y referente en la especialidad

"Es una injusticia histórica tener vacío el sillón académico de Neumología"
José Antonio Caminero, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín y académico en la Ranme.


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"Probablemente sea el mayor logro profesional que he tenido en toda mi vida", comienza diciendo José Antonio Caminero, el neumólogo que ha hecho historia al convertirse en el primer médico canario en formar parte de la Real Academia Nacional de Medicina Española (Ranme) y estrenar el sillón de esta especialidad. Un doble hito que le despierta una sensación "indescriptible", según afirma en Redacción Médica el facultativo, avalado por una trayectoria profesional de más de 35 años y la experiencia como asesor en un centenar de países, dejando su firma en más de una estrategia neumológica estatal. 

Todavía emocionado, después de estar unos días "en una nube" al enterarse de que sería académico de número, reconoce la importancia de ocupar un sillón hasta ahora vacío en la institución como era el de Neumología: "Me llamaba la atención, era una injusticia histórica", explica, a la vez que aporta argumentos: "De las cuatro causas de mayor mortalidad en el mundo, cuatro son neumológicas: enfermedad pulmonar obstructiva crónica, (EPOC), neumonía y otras infecciones de vías respiratorias, cáncer de pulmón y de vías aéreas y la tuberculosis".

De hecho, compara esta situación con otras especialidades: "Imagina decir que está vacío el sillón de la Medicina Interna, de Cardiología, de Cirugía General o de Traumatología, que son las que tienen mayor prevalencia de enfermos". Por eso, defiende que "todos tenemos que luchar para que la Neumología tenga una posición tremendamente preponderante en la atención clínica". 

Motivado por la tuberculosis 


Su interés por la Neumología surge de una experiencia personal concreta que vivió de pequeño: la tuberculosis. Esta enfermedad afectó de lleno a su familia: "Varios familiares fallecieron, mi padre también estuvo a punto de morir y yo con seis años también tuve una forma de tuberculosis llamada escrófula, que afecta a los gánglios del cuello y donde todavía tengo una marca". Una experiencia que le hizo saber que quería dedicarse a la Medicina, y sobre todo, a estudiar esta enfermedad.

De hecho, su aportación investigadora ha sido en el campo de la tuberculosis resistente a rifampicina, por aquel entonces una "enfermedad de pobres que no interesa a los políticos ni a quienes tienen dinero", lo que provocó que hace 25 años hubiera en el mundo "cientos de miles" de pacientes que no se podían curar y una tasa de mortalidad muy elevada: "En ese momento yo era muy experto en manejar estos pacientes, entonces la Organización Mundial de la Salud (OMS) me empezó a llamar y comencé a desarrollar líneas sobre cómo tratarlos". "Es probablemente el trabajo más exitoso porque ha hecho que tengan muchas publicaciones y me ha permitido participar en guías de la OMS", afirma.


"Llegué por una vía diferente, pero jamás me habría imaginado que esta carrera me diera tantísimas satisfacciones y me sirviera para vivir cada día con tanta pasión"



Aunque nació en Valdepeñas (Ciudad Real) y estudió en Madrid, ha desarrollado toda su carrera profesional en Las Palmas, donde se ha dedicado a la atención clínica, investigación y formación internacional. Un currículum muy completo que ha sido clave para su nombramiento, ya que aparte de asesorar a más de 105 países, también revela que ha trabajado "en el terreno en más de 70, implementando programas de salud pulmonar y dando más de 260 cursos a lo largo de 40 años".

Así, reflexiona sobre lo que le ha enseñado trabajar en tantos países: "Primero, nuestra sanidad pública es de las mejores del mundo y debemos cuidarla. Segundo, me hizo sentir lo tremendamente privilegiado que soy por vivir en un país como España, con oportunidades y protección social". 


Investigación y docencia


En cuanto a la docencia y la investigación, el también jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, anima a sus alumnos a combinar ambas con la práctica clínica: "Tenemos la mejor carrera del mundo y la oportunidad de atender a pacientes que nos necesitan, pero no se pueden quedar solamente en la atención". Aún así, reconoce que el esfuerzo requiere tiempo: "La gran mayoría de mis publicaciones las he trabajado en las tardes y los fines de semana, pero me gustaba mucho lo que hacía".

Ahora, Caminero quiere seguir potenciando su Servicio en el centro canario, que cuenta con "trasplante pulmonar, cardíaco y unidades de referencia nacional", así como "fomentar documentos de consenso" y "fortalecer la relación" de la Ranme "con las Reales Academias Nacionales de Medicina de América Latina".

Con este nombramiento, Caminero no solo representa un logro personal, sino también un reconocimiento a la Neumología española y canaria, y refuerza la importancia de la investigación y la formación en una de las especialidades médicas más relevantes para la salud global. "Llegué por una vía diferente, pero jamás me habría imaginado que esta carrera me diera tantísimas satisfacciones y me sirviera para vivir cada día con tanta pasión", asegura.
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