18 nov 2018 | Actualizado: 19:00

Verónica Casado: "AP debe ser el 50% de la plantilla de la sanidad pública"

Redacción Médica entrevista a la médico vallisoletana, elegida la mejor del mundo en la especialidad de Familia

Verónica Casado.
Verónica Casado: "AP debe ser el 50% de la plantilla de la sanidad pública"
mar 16 octubre 2018. 16.10H
Marcos Domínguez
La recién nombrada mejor médico de Familia del mundo por la Wonca (Organización Mundial de Médicos de Familia) atiende a Redacción Médica pocos minutos antes de tomar el tren que marche de Valladolid a Madrid para subirse allí a un avión que la lleve a Seúl, donde recogerá un premio que, “si vale de algo es para dar visibilidad a la Medicina de Familia española”.

¿Qué supone para usted haber sido elegida la mejor médico de Familia del mundo?

Ha sido mucha emoción, estoy como en una especie de nube. El primer premio que recibí fue cuando me nominaron: las personas, que son mis pares, en este caso el por aquel entonces presidente de la Comisión Nacional de la especialidad, Domingo Orozco, y la Semfyc, me nominaran para la Wonca considerando que mi proyecto profesional se correspondía con los valores 5 Estrellas de Europa.

Luego, que toda Iberoamérica me votara por unanimidad para ser su médico de Familia 5 Estrellas fue mucho. El remate final ha sido esto, es muy emocionante, pero lo que tiene más valor es poner el foco en la Medicina de Familia española. Es bueno tener repercusión fuera y que nos miren.

¿Qué cualidades cree que le han llevado a ser elegida la mejor médica de Familia del mundo?

Creo que lo que valoran es que tengas cualidades asistenciales, que te hayas mantenido todo el tiempo en el cupo, pero que además hayas hecho trabajos para intentar mejorar la asistencia de este país. El hecho de liderar el programa de la especialidad, que haya hecho numerosos trabajos para intentar incorporar la Medicina de Familia a la universidad, que tuviera muchos proyectos, muchos libros como el Tratado de Medicina de Familia o el Manual de Exploración Física, la investigación… y todo ello para mejorar el nivel asistencial y la calidad que damos como especialistas a la Medicina de Familia, es lo que han valorado. Y hacer todo eso sin dejar de ser médico, sin dejar de trabajar en un centro de salud.

¿Cuál es el reto de la Medicina de Familia en la actualidad?

El principal reto es político. A lo largo de todos estos años hemos posicionado la Atención Primaria como segunda y tercera en el Observatorio Europeo y en la Organización Mundial de la Salud, respectivamente, pero la estamos fragilizando.

La Atención Primaria es un recurso bien valorado pero si no lo financias bien, detraes recursos, ahogas a sus profesionales con medidas de tiempo que son inasumibles… Llegará un momento en que todo esto deje de funcionar.


"Si vas a un taller para que te arreglen el coche y solo te dan 7 minutos, a lo mejor te marchas a otro taller"


El propio Banco Mundial hacía una referencia al tema a través de un experto suyo, que decía que un sistema sanitario que funciona es el que tiene la Primaria más potente, porque va a hacer que la atención secundaria y la terciaria funcionen mejor.

Pongo siempre el ejemplo del castell humano: si quieres tener diez pisos, fíjate en la piña que sustenta esos diez pisos. Si vas detrayendo personas en esta piña, el castillo se cae. No es que se vaya a poner en riesgo la Atención Primaria, sino que se pone en riesgo todo el sistema.

Para mí es importante que alguien deje de fumar o deje de beber sobre el impacto del cáncer de pulmón o del hepatocarcinoma, y yo para eso necesito tiempo, para hacer educación para la salud, prevención, cuidados paliativos… Todo eso requiere tiempo porque ahora el perfil demográfico y social ha cambiado mucho y con medidas de 7-8 minutos no se puede hacer.

Si vas a un taller para que te arreglen el coche y solo te dan 7 minutos, a lo mejor te vas a otro taller. Ahora mismo, la realidad sanitaria necesita una apuesta financiera y de recursos humanos más importante que la que se está haciendo.

Todos los indicadores dicen que hace falta que la Primaria sea el 50 por ciento de la plantilla del sistema, y ahora mismo somos el 30 por ciento. Eso es algo que tiene que empezar a revertirse.

¿Su elección como mejor médica de Familia puede contribuir a visibilizar estos problemas?

Yo espero que así sea. Que todos los países vean que algo pasa en España, que hay médicos de Familia que son buenos y una Atención Primaria que es buena, y que se cuide un poco este primer nivel.

¿Qué puede aprender el mundo de la Medicina de Familia española y viceversa?


"El programa de la especialidad de Medicina de Familia basado en competencias es una de las cosas que más admiran en el extranjero"


Siempre que haces cooperación internacional, el intercambio, ver qué haces tú mejor y qué hacen ellos mejor para intentar coger ideas, siempre es bueno. Viajar te permite darte cuenta de lo que hacen, y que podemos adaptarlo.

Nosotros tenemos mucho valor en el programa de la especialidad basado en competencias, que fue el primero que hicimos en España. Eso es una de las cosas que miran más. Podemos exportar nuestro sistema, incluso su organización.

Tenemos que resolver los problemas que tenemos, pero la arquitectura del sistema era buena. Cuando voy fuera, hay tres cosas que admiran: la Organización Nacional de Trasplantes, el sistema MIR como sistema formativo y la Atención Primaria.

Están mirando lo que estamos haciendo. Por eso, tenemos la obligación de seguir haciéndolo bien, y si puede ser, mejor que lo que lo estamos haciendo ahora.
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