25 de abril de 2018 | Actualizado: Martes a las 21:30
Conocimiento > Ingeniería

La Ingeniería Industrial en sanidad impulsa la divulgación de conocimientos

Carlos Jiménez y Carmen Vázquez explican los cursos formativos que realiza el COIIM sobre el sector sanitario

Carlos Jiménez Alonso y Carmen Vázquez Cáceres.
La Ingeniería Industrial en sanidad impulsa la divulgación de conocimientos
Miguel Fernández de Vega
Lunes, 19 de marzo de 2018, a las 10:00
El ingeniero industrial que trabaja en sanidad juega un papel muy importante en el sector, ya que sirve de “soporte” a los médicos para garantizar que la infraestructura y el equipamiento existente en el hospital sean los idóneos para desarrollar su actividad. Para destacar la relevancia de este perfil profesional y para ‘guiarles’ en una mayor especialización, la Comisión de Ingeniería Médica y Sanitaria del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM), así como la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid (AIIM) impulsan cursos formativos y divulgativos sobre evaluación y gestión en la materia, tal y como explican Carlos Jiménez Alonso, presidente de la Comisión de Ingeniería Médica y Sanitaria del del COIIM y de la AIIM y vocal de la Junta de Gobierno del COIIM; y Carmen Vázquez Cáceres, secretaria técnica de esta Comisión e ingeniera del Departamento de Visados del COIIM.

Carlos Jiménez explica el nivel de obsolescencia tecnológica de los hospitales.

La Comisión de Ingeniería Médica y Sanitaria del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid nació en el año 2012. ¿Cuál es su principal misión? ¿A qué objetivos responde?

La misión de este organismo, al igual que de la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid, es de potenciar y dignificar la función de los ingenieros industriales en el sector sanitario, evidenciando su presencia en el campo empresarial, en la investigación y en la administración pública. Asimismo, prestigiar al colectivo de ingenieros industriales, posicionando la profesión de ingeniería biomédica y demás disciplinas de la ingeniería en entornos sanitarios dentro del ámbito de actuación de la ingeniería industrial. Además de aportar valor en estos ámbitos a los diferentes stake-holders (pacientes, instituciones públicas, empresas, universidades y agrupaciones profesionales).

Recientemente, Mª del Carmen De Aguinaga expuso en una de las jornadas del COIIM el poder del aún como palabra a incorporar en lo que decimos sobre lo que está pendiente y cómo impacta en nuestra actitud ante la vida. No es lo mismo decir que no hemos actualizado un documento técnico que afirmar que aún no lo hemos hecho. Marcamos potenciales y no limitaciones, y es algo que hemos venido haciendo en nuestra Comisión desde el inicio como equipo.

Esta forma de pensar sintoniza con fuerza con nuestra cultura. No nos encorsetamos por lo que se haya podido o no hacer en el pasado, sino que exploramos todas las iniciativas que se nos ocurren y ejecutamos aquéllas en las que convergen interés y los recursos necesarios para desarrollarlas. El aún también cultiva cualidades como la paciencia y la templanza. Aquello que merece la pena, suele demorarse en llegar y cuando no se espera lo necesario es porque aquello que está por venir no se quiere o valora de verdad.

¿Cuántos profesionales la integran en la actualidad? Del total, ¿cuántas son mujeres y qué papel desempeñan dentro de este órgano?

Actualmente contamos con más de 30 ingenieros e ingenieras, un equipo que desde su constitución ha crecido de forma sostenida, y lo ha hecho con diversidad, el 40 por ciento son ingenieras (una de ellas, Pilar Barba, convocada al Premio Sanitarias) y representamos diferentes ámbitos del sector sanitario: como la sanidad pública, la privada, la industria (con profesionales en posiciones comerciales, de servicio técnico y producción), empresas mantenedoras y de servicios, el mundo de la universidad o la investigación. Esto sin olvidar a los compañeros que aportan una extensa experiencia después de haber superado su etapa laboral. Con orgullo podemos decir que hasta la fecha tan sólo tuvimos una solicitud de baja de un compañero que quiso focalizarse en otras Comisiones del COIIM y que recientemente se ha reincorporado nuevamente a la Comisión de IMyS.

Carlos Jiménez y Carmen Vázquez preparan los contenidos de los próximos cursos formativos para ingenieros industriales en sanidad. 


La forma de operar que tenemos dentro de la Comisión es muy similar a la de una start-up, la organización es totalmente plana y actuamos por iniciativas, siendo éstas lideradas por el o la vocal que las propongan. Por lo tanto, el papel que cada compañero o compañera desempeña es el que pueda y quiera en cada momento en función de su disponibilidad e interés y siempre dentro del ámbito de actuación de la Comisión.

Destacan que la formación y la divulgación son dos de los pilares de la Comisión. ¿Sobre qué temas ha trabajado en el último año?

En el último año hemos continuado trabajando en la coordinación de jornadas técnicas, así como en la actualización de la ya descatalogada guía de buenas prácticas en la gestión y mantenimiento de equipamiento electromédico, cuya nueva edición esperamos pueda estar lista para el congreso de la Asociación Española de Ingeniería Hospitalaria (AEIH).

Esta actividad viene a cumplimentar el currículum de actividades como la publicación de dos guías técnicas que cuentan con miles de descargas y de ejemplares impresos; la realización de varios cursos de formación como el de de especialización en gestión de ingeniería hospitalaria de 42 horas de duración y que contó con 32 asistentes; o el de gestión de gases medicinales de 12 horas de duración y que contó con 23 asistentes.

Carmen Vázquez en un momento de la entrevista.

Asimismo, la realización de múltiples jornadas técnicas que han contado con más de 60 ponentes y 1.500 asistentes, que han abordado el diseño de las organizaciones del futuro (RRHH e ingeniería); la evaluación de la tecnología médica y la relación coste-efectividad; la digitalización en sanidad; la metodología Lean aplicada al equipo médico y al entorno hospitalario; y los casos de éxito.

Además, también se han abordado las colaboraciones público-privadas en sanidad desde la perspectiva no asistencial; el reto de la renovación tecnológica; la ingeniería de mantenimiento de productos sanitarios; el impacto en la seguridad; la seguridad de pacientes y usuarios en la gestión de tecnología sanitaria; la salud 2.0: Healthcare Social Media; el I+D en el ámbito sanitario; la gestión de residuos hospitalarios; la logística sanitaria, experiencias de nuestro y otros sectores; la generación y distribución de aire medicinal; y también la publicación de múltiples artículos sobre diversas materias y la participación en distintos eventos, congresos y jornadas.

El próximo 10 de mayo tienen una jornada sobre el mantenimiento y la gestión de la electromedicina. ¿Qué me pueden avanzar de ella?

Destacan tres cuestiones. La primera es que incorporaremos una pequeña innovación en cuanto al formato que esperamos encuentren refrescante quienes nos han seguido en pasadas jornadas. Será así mismo una jornada en la que contaremos con la presencia de los decanos de los Colegios de Madrid y Valencia así como con la del presidente de la AEIH, Luis Mosquera. El tercer elemento que subrayar es la estructura que se ha establecido, abordando la cuestión analizada por capas, estratégica, de gestión y prestación. Esperamos que la experiencia de la sesión sea tan positiva como lo está siendo su preparación.

¿En qué situación se encuentran los hospitales españoles en cuanto al mantenimiento de su tecnología electromédica? ¿Están en óptimas condiciones o son tecnologías desfasadas? ¿Existen diferencias entre centros públicos y privados?

Desafortunadamente el mantenimiento percibe habitualmente como un gasto y no como una inversión. Si a esta percepción de base se le añade la gran presión presupuestaria de estos últimos años de crisis, nos lleva a la situación de deterioro de la infraestructura tecnológica que soporta la actividad asistencial que desde la Comisión llevamos denunciando desde nuestra constitución. Los drásticos recortes en inversiones para equipamiento han derivado en que hoy contemos con uno de los parques tecnológicos más obsoletos de Europa.

La relación existente entre el nivel de inversión en equipamiento de un centro hospitalario y el esfuerzo realizado en su mantenimiento corresponde al concepto del yin y yang, la dualidad en el universo, lo opuesto y complementario, pero a la vez interdependiente. A menor inversión en reposición menor oxigenación de la obsolescencia y mayor necesidad de intensificar el mantenimiento para asegurar la disponibilidad del parque de equipamientos.

¿Por qué el ingeniero industrial que trabaja en sanidad debe integrarse en el COIIM?

Sin embargo, lo que hemos vivido esta última década ha sido una reducción simultánea de la inversión y del mantenimiento lo cual ha desembocado en la realidad que viven nuestros centros sanitarios y que no es sostenible. Este escenario está muy marcado en los centros públicos y menos en los privados que han sostenido un mayor nivel de inversión relativa.

¿Qué papel juega el ingeniero sanitario en la labor de un hospital? ¿Cómo es o debe ser su relación con los profesionales sanitarios?

Un papel de soporte. Los ingenieros han de apoyar a los profesionales sanitarios con el objetivo de garantizando que cuenten con la infraestructura y equipamiento necesarios para desarrollar su actividad.

¿Cómo un sector, aparentemente tan diferente al sanitario, como es el de los ingenieros consigue incorporarse a él y volverse imprescindible?

Tanto desde el punto de vista de infraestructuras como de equipamiento, un centro sanitario muestra un nivel de complejidad y sofisticación tecnológica como probablemente ningún otro centro de producción. Por consiguiente, formar parte de este entorno para un ingeniero industrial no solo es un privilegio, sino que tiene todo el sentido del mundo. Tenemos mucho que aportar en muchas áreas del sistema sanitario y no solo en campos vinculados a tecnologías, sino también a la gestión y a los procesos. No olvidemos, por ejemplo, que Lean, metodología en fuerte expansión en el sistema sanitario, proviene del sector del automóvil, referente sector de actividad para los ingenieros industriales.

¿De qué manera puede el ingeniero sanitario especializarse aún más?

Los campos de actividad en los que un ingeniero se puede desarrollar dentro del sector sanitario son tantos y tan diversos, que las vías de especialización sin múltiples y muy variadas.

La entrevista ha sido realizada en la sede del COIIM.

¿Cómo animarían a un ingeniero que trabaja en sanidad para que se uniesen a su Comisión?

La Comisión de Ingeniería Médica y Sanitaria junto con las otras siete Comisiones Técnicas del Colegio, que se dedican a Energía, Industria, Enseñanza, Seguridad y Prevención, Medio Ambiente, Edificación y Urbanismo y Calidad, son en sí mismas fuentes de conocimiento y punto de encuentro entre profesionales, empresas y universidades.

Además, son pilares fundamentales para nuestra casa ya que mantienen activa la red de expertos que colaboran con el Colegio y lo convierten en verdaderos think tanks de la profesión. Pero sobre todo, porque aportan valor tangible a la sociedad, a los colegiados y a los profesionales relacionados con la ingeniería.

La institución apoya a las Comisiones para que puedan desarrollar su actividad, poniendo a su disposición su infraestructura y sus canales de comunicación. El capital humano de la red de expertos, la especialización dentro del sector de la ingeniería adquirida a lo largo de los años y los recursos propios permiten al Colegio crear servicios diferenciados que acompañan al colegiado a través de su desarrollo profesional, con el fin de impulsar su competitividad en el mercado de trabajo, mejorar sus competencias, mantener su integridad e independencia, así como la calidad de los servicios prestados por éstos.

El Colegio trabaja cada día manteniendo una escucha activa íntimamente conectada con el colegiado y con el destinatario último de los servicios profesionales: el ciudadano. El objetivo, lograr compromiso y confianza. Por ello, si eres ingeniero o ingeniera industrial y trabajas en sanidad, disfrutas con la creación y divulgación de conocimiento y te gusta trabajar en equipo, ¡anímate, colégiate si no lo estuvieses y únete a la Comisión de IMyS del COIIM y de la AIIM!