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El hígado a temperatura corporal, y no en frío, beneficia su trasplante

Un estudio revela los beneficios del dispositivo de perfusión hepática

Mihai Pavel y Juan C. García-Valdecasas.
El hígado a temperatura corporal, y no en frío, beneficia su trasplante
Redacción
Miércoles, 09 de mayo de 2018, a las 18:20
Preservar los hígados a temperatura corporal en condiciones similares a las fisiológicas con un dispositivo de perfusión hepática normotérmica, y no manteniéndolos en frío, reduce a la mitad los daños que sufre el órgano y el número de los que se descartan para trasplantes.

Así lo concluye un estudio en el que han participado hepatólogos del Hospital Clínic-Idibaps de Barcelona, que ha demostrado que este dispositivo de "soporte vital" para los hígados mejora los resultados de los trasplantes.

El estudio, que ha publicado la revista Nature, ha sido liderado por la Universidad de Oxford, y han participado Juan C. García-Valdecasas, consultor sénior del Servicio de Cirugía General y Digestiva, Hepatobiliopancreática y Trasplantes del Hospital Clínic, y Mihai Pavel, especialista del mismo servicio.

Estudio en 220 pacientes

Para hacer el estudio, los investigadores compararon el almacenamiento convencional en frío con la máquina de perfusión normotérmica en 220 pacientes con trasplante de hígado.

Al medir los biomarcadores de daño hepático encontraron una reducción del 50 por ciento en la lesión del injerto en la preservación normotérmica en comparación con el almacenamiento en frío, un aumento del 54 por ciento en la duración media de preservación de los hígados y un 50 por ciento menos de órganos descartados.


Hubo una reducción del 50% en la lesión del injerto en la preservación normotérmica


"Además, en el año posterior al trasplante, no encontramos diferencias significativas en las tasas de complicación del conducto biliar o las tasas de supervivencia del hígado trasplantado y del paciente entre los dos tipos de preservación", ha detallado Mihai Pavel, coautor el estudio.

"La principal ventaja de la perfusión normotérmica es que nos puede permitir controlar la viabilidad del hígado a trasplantar y saber con antelación si el órgano funcionará en el receptor", ha señalado García-Valdecasas.

"Esta técnica de preservación puede aumentar de forma sustancial el número de órganos viables y el tiempo hasta que el hígado puede ser trasplantado, lo que permitirá reducir las tasas de mortalidad en la lista de espera", ha añadido.

Una alternativa prometedora

Según los médicos, el aumento de la incidencia de enfermedades hepáticas ha hecho que la cantidad de órganos viables para trasplante sea insuficiente.

Muchos de los hígados para trasplante se consideran de muy alto riesgo y son más susceptibles al daño durante la refrigeración utilizada para preservar los órganos hasta el trasplante.

La viabilidad hepática no se puede medir durante el almacenamiento en frío, ya que la actividad celular normal queda suprimida, por lo que el estudio revela una alternativa prometedora que consiste en mantener los hígados de los donantes a la temperatura corporal, suministrando al órgano sangre oxigenada, medicamentos y nutrientes, al igual que un paciente con soporte vital, gracias al dispositivo de perfusión normotérmica.