Ana Cristina Bandrés, coordinadora Autonómica del Uso Racional del Medicamento y Productos Sanitarios de Aragón, participa en el ciclo 'La Farmacia Autonómica a Fondo'.
La gestión del medicamento se ha convertido en un elemento transversal en el conjunto de las políticas sanitarias. La incorporación de tecnologías como la
inteligencia artificial, los nuevos modelos de
compra centralizada de fármacos o las medidas para acelerar la llegada de la innovación se antojan cruciales para garantizar la seguridad del paciente. En comunidades como
Aragón, el reto es todavía mayor, ya que no solo es necesario reinventar estas iniciativas, sino también adaptarlas a las condiciones de una región con poca población y especialmente dispersa en el
entorno rural.
En una entrevista con
Redacción Médica,
Ana Cristina Bandrés, la coordinadora autonómica de Uso Racional del Medicamento y Productos Sanitarios del Gobierno aragonés, ha desgranado las principales iniciativas que está liderando el área de Sanidad para hacer frente a estos retos de futuro. La farmacéutica, que cuenta con más de ocho años de experiencia en su cargo, ha adelantado algunas de las medidas clave en un sector que busca
reforzar su financiación para hacer frente al desafío de la cronicidad. Su testimonio es un nuevo capítulo del
ciclo de entrevistas 'La Farmacia Autonómica, a Fondo', que está dando un protagonismo singular a las voces más relevantes de este área; es una iniciativa de
Redacción Médica, que cuenta con el apoyo de Bayer y MSD.
|
Entrevista a Ana Cristina Bandrés, coordinadora autonómica de Uso Racional del Medicamento y Productos Sanitarios del Gobierno de Aragón.
|
Aragón es una comunidad autónoma que combina grandes núcleos urbanos, como el de Zaragoza, con zonas que tienen mayor dispersión poblacional. ¿Cómo condiciona esa realidad territorial la estrategia del uso racional de los medicamentos?
Como bien apuntas, en Aragón tenemos una población muy dispersa, que se concentra en grandes núcleos urbanos. Somos el 3 por ciento de la población de toda España y ocupamos el 9,5 por ciento del territorio. Esto hace que sea necesario trabajar de una manera coordinada y eficiente para que sea homogénea la prestación en todo el territorio de la comunidad autónoma.
Desde el 2010 se apostó por trabajar en un modelo centralizado, que garantizase el mismo acceso a los medicamentos de todos los ciudadanos de cualquier punto del territorio, desde las comarcas o los pueblos más pequeños hasta los grandes hospitales.
Ese año se creó una comisión centralizada para la evaluación de medicamentos. Yo creo que somos una comunidad pionera en este sentido y desde ese momento este modelo de centralización se ha ido extendiendo a todas las áreas del medicamento, no solo en la evaluación de los medicamentos de los hospitales, sino también en el ámbito de Atención Primaria, en los centros sociosanitarios.
Trabajamos para ofrecer la misma prestación en todos los hospitales de Aragón o en el ámbito de las enfermedades raras. De este modo, hemos ido evolucionando desde ese primer modelo y en 2017 se dio un salto cualitativo importante y se constituyó esta forma de trabajo en red. En el BOA se constituyó de forma oficial la Red de Uso Racional de Medicamentos en Aragón, que es una estructura coordinada que engloba todas las actuaciones, tanto en el ámbito de Primaria como en el de hospitales o sociosanitarios. Contamos con comisiones y grupos de trabajo que permiten este trabajo en red.
Aragón es una comunidad en la que la prestación farmacéutica se gestiona de una forma multidisciplinar, integrando a los profesionales y dándoles representación, porque consideramos fundamental trabajar con todos ellos en esta forma de red para contar con todas las voces que intervienen en el ciclo de vida del medicamento, desde el acceso hasta la dispensación y administración a los pacientes.
Esto además es importante en comunidades pequeñas como la de Aragón, que cuenta con grandes hospitales, pero luego tenemos hospitales comarcales que también hay que gestionar y a los que debe de llegar la innovación del mismo modo que a las grandes ciudades. Y, por ello, es fundamental hacerlo de forma eficiente.
"Tenemos hospitales comarcales a los que debe llegar la innovación del mismo modo"
|
Un asunto del que está muy pendiente Aragón, pero también el conjunto de las comunidades autónomas, es el futuro de la financiación autonómica ¿Qué recursos necesita Aragón para garantizar, por ejemplo, la incorporación de la innovación en la prestación farmacéutica?
Lo que necesitamos son unos recursos ajustados a la nueva situación que tenemos. Por una parte, tenemos llegada de innovación, y esta innovación es mucho más compleja que la que se incorporaba hace unos años. Hemos pasado de la síntesis química a las terapias avanzadas o a la medicina de precisión y, por tanto, estas moléculas tienen unos costes más elevados que lo que teníamos hasta ahora. El coste unitario o el coste por medicamento se ha incrementado, tanto en el ámbito de la atención hospitalaria como en el ámbito de Primaria.
La innovación tiene un valor incremental. Si a eso le sumamos el incremento de la esperanza de vida en España que va asociada a una mayor prevalencia e incidencia de enfermedades, y además disponemos de muchas más moléculas para tratar, hace que los recursos se tengan que incrementar de una forma suficiente y necesaria para dar lugar a la entrada de esta innovación.
Estamos con un crecimiento importante del gasto farmacéutico y por tanto se ha de disponer presupuestos ajustados a esta nueva situación. De lo contrario, es imposible que la prestación farmacéutica llegue de una manera adecuada a los ciudadanos. Por tanto, en relación a la financiación, necesitamos todos los recursos necesarios para dar lugar a la entrada de esta innovación, eliminando también áreas de ineficiencia o de variabilidad no justificada, que eso hace que se logre una sostenibilidad entre el incremento o la entrada de la financiación y un crecimiento ajustado.
A colación de la financiación, en los últimos años se han ido debatiendo algunas fórmulas como la de la compra centralizada de medicamentos, que incluso se articula entre diferentes comunidades autónomas. ¿Qué papel debe jugar Aragón en este sentido?
Desde el Servicio Aragonés de Salud se realizan acuerdos marco, tanto para las moléculas innovadoras como para los biosimilares y esos acuerdos marco llegan a todos los hospitales en una forma de trabajo eficiente. Sí que es cierto que ahora se está hablando, y así lo incorpora también el anteproyecto de la ley de garantías, en las compras centralizadas entre distintas comunidades autónomas.
Son modelos a explorar, siempre ajustados a la ley de contratos del sector público, pero considerando que el mercado de los medicamentos es mucho más dinámico que otros. Tenemos que tener fórmulas operativas de compra centralizada, acuerdos marcos, pero que sean ágiles porque hay que dar entrada a la innovación.
No podemos tener procesos largos y desde luego tienen que ser operativos para que esa innovación no tarde tiempo en llegar. Deben ser lo suficientemente dinámicos para que todo el medicamento que llegue, que todos los meses llegan innovaciones, puedan incorporarse siempre que estos representen una mejora en la salud de los ciudadanos. Se tienen que dar todas estas circunstancias para que estas compras centralizadas puedan ser más eficientes a la vez sean operativas y ágiles.
"La compra centralizada de medicamentos debe ser más eficiente, operativa y ágil"
|
Hay dos aspectos que han cambiado un poco el paradigma del medicamento, por un lado la aparición de las terapias avanzadas y, por otro, la medicina de precisión ¿Cómo planifica Aragón dentro de este nuevo escenario?
Aragón trabaja para que esta incorporación se realice de una manera eficiente en todo el territorio. Como ya disponíamos de mucha estructura centralizada para la gestión de los tratamientos, las terapias avanzadas se han incorporado de una manera efectiva, tanto en la gestión como luego en la administración en los distintos hospitales. Además en este año, en el 2025, respecto a las terapias avanzadas, se acreditó que el Hospital Miguel Servet de Zaragoza pueda infundirlas.
Ha sido una noticia estupenda porque los ciudadanos aragoneses ya no tienen que salir de la comunidad autónoma para que se les puedan administrar estas terapias. El Hospital Clínico Lozano Blesa podrá hacer la primera parte de esta terapia, que es la aféresis. Desde luego, se ha gestionado de una manera excelente para que cualquier ciudadano de la comunidad autónoma pueda recibirla sin desplazarse. Ha sido un paso importante.
|
"Los aragoneses ya no tienen que salir fuera para recibir terapias avanzadas"
|
Por otro lado, se está trabajando a nivel centralizado también para que la medicina de precisión y todos los requerimientos que lleva se incorpore también de una manera efectiva. Se ha creado una nueva estrategia que se pondrá en marcha en los próximos meses en la que participan todos los profesionales.
¿Cómo se puede conseguir que esa innovación no aumente las desigualdades, sobre todo teniendo en cuenta la dispersión territorial de una comunidad como Aragón?
Yo apuesto por los modelos centralizados. Se evalúa que esa innovación llegue a los ciudadanos de igual modo. Para eso tenemos herramientas para gestionar esto, tanto en el acceso a cada ciudadano como en la administración.
Trabajamos de forma coordinada para que el paciente que necesita una terapia avanzada en el Hospital de Teruel, el de Alcañiz, o el de Barbastro, se le administre con los mismos tiempos y con las mismas garantías en cualquier punto de la comunidad. En este caso, en los que están acreditados en terapias avanzadas como es el Hospital Miguel Servet. En las comunidades con menor población y una amplia dispersión, hay que tener una organización que permita que no haya desequilibrios.
Desde las comunidades se ha planteado mucho que los ritmos de llegada de la innovación son demasiado lentos en el conjunto de España ¿Cómo se puede solucionar este problema?
Sí que es cierto que se ha cuestionado durante mucho tiempo los tiempos de acceso de los medicamentos en España. También es cierto que en los últimos informes que se han publicado, tanto en el Informe Wait como en el que publicó el Ministerio de Sanidad, se ha visto cómo se están acortando esos tiempos. Yo creo que España es un país donde los medicamentos son accesibles con tiempos moderados.
Es cierto que en algunos casos los tiempos se demoran, pero habría que valorar si esos tiempos realmente son más largos que en otros países de nuestro entorno europeo en medicamentos que aportan porque son una laguna terapéutica o porque tienen ventajas significativas. Esos tiempos habría que medirlos con otros indicadores más ajustados bajo mi punto de vista. Pero es cierto también que los tiempos han mejorado y sobre todo estamos en un momento de cambios.
Todos esperamos que se apruebe el nuevo decreto de evaluación de tecnologías sanitarias, que se haga efectivo el reglamento europeo para que se modifiquen todos los procesos. El objetivo es que en esa modificación de los procesos sepamos entre todos disminuir los tiempos de acceso para que los medicamentos se incorporen en el menor tiempo posible siempre y cuando aporten un beneficio sustancial para los pacientes. Es en esas situaciones las que nos debe preocupar ese acceso más inmediato.
Por otra parte, tenemos los medicamentos en situaciones especiales, que es una fórmula operativa y legal para que en aquellas situaciones que el medicamento no ha pasado por todo el proceso administrativo, el paciente acceda a ese tratamiento antes de que se incorpore con precio y financiación a la prestación farmacéutica en España.
"España es un país donde los medicamentos son accesibles"
|
El Gobierno ha trabajado a lo largo de la legislatura en la Ley del Medicamento, que todavía tiene que pasar por el Congreso de los Diputados. Ya ha concluido la fase de recogida de alegaciones y de propuestas en audiencia pública Desde Aragón, ¿qué creen que debe tener la ley para cumplir con las expectativas o las necesidades de la comunidad?
Vemos la ley como una oportunidad. Ahora, además, que ha recogido las sensibilidades de todos los actores, esperamos que cuando se publique se vean reflejadas las necesidades que tienen tanto los pacientes como la Administración Sanitaria o la industria farmacéutica para que esa ley haya constituido una oportunidad de mejora en todo el sistema sanitario. Creemos que ha de mejorar los procesos de acceso en las comunidades autónomas y en el Estado, incorporando el reglamento europeo y además ha de servir para sentar una base sólida para que no haya diferencias territoriales.
Se ha de trabajar en que esta implementación sea efectiva en todo el territorio nacional. La modificación de los criterios de precio y financiación incorporando el valor incremental o el valor social es otra oportunidad para ajustar los precios de los medicamentos.
|
"La Ley del Medicamento es una oportunidad para incorporar el valor social"
|
Los problemas de desabastecimiento son frecuentes, hemos de tener herramientas para detectarlos y gestionarlos y luego tenemos que tener una autonomía estratégica a nivel de España y de la Unión Europea para que estos desabastecimientos se minimicen. Por otra parte, ha de garantizar la consolidación de las estructuras que tenemos ya en el Estado y en las comunidades autónomas que dan soporte al uso racional del medicamento. Desde las estructuras centralizadas, como puedan ser la Comisión Permanente de Farmacia del Ministerio de Sanidad, como todas las estructuras que ya figuraban en la antigua ley, que son los servicios de farmacia de Atención Primaria, los servicios de farmacia de atención hospitalaria o cualquier otro soporte que dé lugar a que la implementación del uso racional del medicamento sea efectiva en todos los puntos del territorio.
En el plano asistencial, uno de los grandes retos que se marcan los profesionales es elevar los datos de adherencia al medicamento, que es probablemente uno de los principales focos de la farmacia. ¿Qué puede hacer Aragón dentro de este problema, que es mucho más global, para mejorar sus cifras a nivel hospitalario o a nivel de Atención Primaria?
Empezando por Atención Primaria, desde luego la adherencia siempre es una cuestión que preocupa a los profesionales sanitarios porque ello depende de los resultados de los tratamientos. En Aragón tenemos desde el año 2012 un programa específico de revisión de la medicación en aquellos colectivos más sensibles a la disminución de la adherencia, como son los pacientes polimedicados o los pacientes mayores que tienen dificultades para la adherencia. En este programa hay un apartado específico que incide sobre la adherencia al paciente.
Se le hace llevar sus medicamentos, se le pasan unos test y si se detectan problemas de adherencia, en este caso por el médico de Familia o por Enfermería, se refuerza ese papel para lograr esa adherencia. Por otra parte, en este año 2026, en el sistema de prescripción electrónica en Atención Primaria, se ha incorporado una nueva funcionalidad de manera que el médico, cuando entra en la historia farmacoterapéutica del paciente, pueda visibilizar la adherencia a cada una de las líneas de tratamiento. De manera que si detecta que hay una falta de adherencia motivada por la no recogida del medicamento en la oficina de farmacia, que es la manera indirecta que tenemos de medir la adherencia, se puede hablar con el paciente para detectar cuáles son las causas de esa falta de adherencia y modificar los hábitos o modificar el tratamiento, si se debe a un efecto adverso o a otra cuestión.
Y por otra parte está el papel, como comentabas también, de la farmacia hospitalaria y que a través de los programas de pacientes externos, hacen una labor fundamental en estos pacientes que además llevan tratamientos complejos, en los que hacen una especial supervisión, reforzando también la adherencia. Se hacen campañas periódicamente para fomentar la concienciación a la población de lo importante que es tomar los medicamentos en tiempo y forma para conseguir los mejores resultados en la salud.
"En Aragón tenemos desde el año 2012 un programa específico de revisión de la medicación en aquellos colectivos más sensibles a la disminución de la adherencia"
|
Otra de las líneas clave en la gestión del medicamento es la automatización de buena parte de los procesos, así como la introducción de nuevas tecnologías. ¿En qué punto se encuentra Aragón en este desafío? ¿cómo pueden estas nuevas herramientas terminar beneficiando a la seguridad del paciente?
La automatización se empezó hace ya muchos años en los servicios de farmacia, automatizando todos los sistemas de dispensación a pacientes y se ha ido incrementando en todos los hospitales. Obviamente con esto se consigue disminuir los errores en la administración, se aumenta la eficiencia, se disminuyen los stocks
Además de esto, en Aragón, hace unos años, se puso en marcha la robotización de pacientes externos del Hospital Miguel Servet con un proyecto de compra pública innovadora, de manera que en este área del hospital se cuenta con un robot que permite la dispensación de medicamentos a los pacientes previamente seleccionados por los facultativos. La medida incrementa la rapidez, disminuye la presión asistencial en este área de pacientes externos, que además está creciendo sustancialmente en los últimos años y además permite hacer una monitorización y un seguimiento. Así, se detectan problemas de adherencia o de retirada de medicamentos y se puede poner en contacto con el paciente para solventarlos.
Por otra parte, en el año 2025, el Gobierno de Aragón adquirió sistemas para la preparación de forma individual de tratamientos para los pacientes que están en nuestras residencias públicas. Se está robotizando, porque está implementándose el proyecto todavía, en el Hospital Provincial de Huesca y en el Hospital Provincial de Teruel, que sirven de suministro a las residencias públicas de ambas provincias.
De esta manera, se han comprado dos sistemas para preparar estos medicamentos y se va a suministrar a más de siete residencias y a más de 700 residentes la medicación preparada ya en tomas diarias, lo que facilita la gestión de esos tratamientos y la administración en los centros sociosanitarios, de manera que se disminuyen los errores y se garantiza una mayor seguridad. Este proyecto estará plenamente operativo en 2026 para ofrecer esta forma de suministro a los pacientes.
Otra de las iniciativas que ya se vislumbra en el horizonte es el uso de la inteligencia artificial, que además en el caso de la farmacia puede tener aplicaciones desde el proceso de selección o seguimiento del paciente hasta la farmacovigilancia ¿En qué punto se encuentra en Aragón?
Desde luego, la inteligencia artificial la tenemos que incorporar. Todo lo que nos permita hacer mejor los procesos hay que incorporarlo porque es una oportunidad. Nosotros en el campo de la evaluación y el posicionamiento sí que estamos trabajando para que una vez que el medicamento se incorpore a la prestación farmacéutica y llegue a evaluar o a posicionar en la comunidad autónoma, estas herramientas nos ayuden a hacerlo de una manera más ágil. Por la comisión de hospitales, pasaron el año pasado 54 principios activos a evaluar, de los que luego hay que hacer un seguimiento y una monitorización.
Desde luego, las herramientas nos tienen que ayudar en esos procesos para que se hagan de una manera ágil y eficiente y permita liberar recursos de farmacéutico en este caso para dedicarse a otras tareas. Estamos trabajando en un modelo en el que incorporando esta inteligencia artificial a estos procesos de evaluación, de acceso y de seguimiento sean más ágiles. Por otra parte, la inteligencia artificial va a permitirnos mejorar las herramientas de ayuda a la prescripción.
|
"Trabajamos en un modelo para incorporar inteligencia artificial en la evaluación, acceso y seguimiento del medicamento"
|
Incorporada a los sistemas de Primaria nos permite guiar la prescripción a la mejor de las alternativas. Este es un modelo que también estamos implementando en Aragón que con unas herramientas ya diseñadas y con ayuda de la inteligencia artificial permiten que el profesional cuando seleccione un diagnóstico y un tratamiento para ese paciente, la herramienta le guíe para la selección de la alternativa más adecuada para ese paciente. Para cada paciente y en función de la edad, parámetros bioquímicos, y el resto de tratamientos activos que puedan interaccionar, el sistema ofrece las distintas alternativas de forma proporcionada. Además, las herramientas incorporadas en la historia clínica nos van a permitir detectar posibles efectos adversos que pueden tener los pacientes con los tratamientos.
También estamos pilotando un modelo ahora mismo en unos centros sociosanitarios que nos va a permitir una revisión sistemática de toda una historia farmacoterapéutica del paciente. Este modelo lo que hace es chequear toda la historia y valorar posibles interacciones, efectos adversos en toda la globalidad de esa historia farmacoterapéutica y proponer soluciones a esos problemas que detecta. Obviamente, detrás tiene que haber un profesional que luego es el que con estas herramientas ha de tomar la mejor de las decisiones pero desde luego le ayuda ya en esta revisión de las historias farmacoterapéuticas.
Esto es especialmente importante en aquellos pacientes que tenemos polimedicados que por su situación de distintas patologías acumulan una historia farmacoterapéutica que en muchas ocasiones se puede mejorar con la ayuda de la herramienta y por supuesto con la ayuda del profesional que utiliza esa herramienta.
"La inteligencia artificial la tenemos que incorporar. Todo lo que nos permita hacer mejor los procesos es una oportunidad"
|
Desde la pandemia uno de los modelos que ha arraigado más es el de la farmacia colaborativa que permite recurrir a la farmacia comunitaria para la dispensación de medicamentos hospitalarios. En una comunidad como Aragón, que además tiene el factor rural y esa dispersión geográfica de la que hablábamos al principio ¿qué papel puede tener esa colaboración con la farmacia comunitaria?
Como bien dices en un territorio como Aragón con esta dispersión, las farmacias comunitarias son el agente sanitario muchas veces en los núcleos pequeños. Entonces, yo creo que es imprescindible contar con ellos. Además la farmacia comunitaria de Aragón ha mostrado siempre su disposición por trabajar colaborativamente y fueron un ejemplo en la pandemia a la hora de realizar los test. Creo que hay que trabajar de una forma colaborativa con ellos para acercar los medicamentos a los ciudadanos desde los hospitales.
La dispensación colaborativa en la que el farmacéutico de hospital prepara los medicamentos y luego los llevan a las oficinas de farmacia donde se hace la dispensación y además se puede hacer un seguimiento de una forma colaborativa es un modelo que desde luego debemos extender en la comunidad autónoma para acercar el medicamento que se dispensa en los grandes hospitales al ciudadano que está en los territorios más alejados y evitar esos desplazamientos.
Es un modelo en el que creo que todos seguro ganamos y sobre todo gana el ciudadano que tiene el medicamento disponible en proximidad a su domicilio.
Hay un debate constante en la sanidad sobre la necesidad de profesionales. En el caso concreto de la Farmacia, teniendo en cuenta también que ahora el reto de la cronicidad cada vez es mayor, ¿hace falta establecer algún tipo de ratio o incorporar más profesionales?
Igual que en el resto de las profesiones sanitarias estamos deficitarios de profesionales tanto para el trabajo en las oficinas de farmacia como de compañeros en farmacia hospitalaria. Creo que ante este déficit que se debería solventar de alguna manera no nos queda más que reinventarnos y reorganizar los procesos porque las posibilidades que da la automatización o la inteligencia artificial tenemos que integrarlas y aprovechar para liberar al farmacéutico de otras tareas ante esta escasez de profesionales. En comunidades autónomas, además pequeñas como las de Aragón, es realmente difícil encontrar personal.
En este caso, concretamente en Aragón, en épocas como son los periodos estivales, está siendo muy dificultoso traer farmacéuticos de hospital incluso para mantener las farmacias de los hospitales comarcales. Así que sí, necesidad sí tenemos, pero ante esa falta de escasez de profesionales que se da en todo el territorio nacional y se agudiza todavía más en las comunidades autónomas pequeñas, es difícil que se vea como atractivo un puesto en un hospital comarcal si hay demanda de profesionales en una gran ciudad. Tenemos que reinventarnos, aprovechar la automatización, la digitalización y hacer ingeniería de todos los procesos para llegar y prestar una asistencia de calidad como ya lo estamos haciendo tanto en la farmacia de los hospitales como en la farmacia de Atención Primaria.
Aspecto de la sala durante la entrevista La Farmacia Autonómica A Fondo con Ana Crisina Bandrés Liso.
|
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.