Diccionario de enfermedades

Virus del papiloma humano (VPH)

El virus del papiloma humano, la ETS más común.
El virus del papiloma humano (VPH) engloba a más de 200 agentes infecciosos, de los cuales alrededor de un 20 por ciento afecta a la zona genital. Se trata, de hecho, de una de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más comunes, aunque su impacto en el cuerpo suele pasar desapercibido o limitarse al surgimiento de verrugas o lesiones leves. En los casos graves, no obstante, estos microorganismos pueden convertirse en percutores de diferentes tipos de cáncer, especialmente si se ignoran los síntomas de forma prolongada en el tiempo.

Si bien no hay un tratamiento específico para el virus del papiloma humano, lo cierto es que en la mayoría de los casos el propio sistema inmunológico se encarga de eliminarlo. A modo de prevención existen vacunas contra el VPH que han demostrado altas dosis de eficacia y cuya administración se recomienda especialmente durante la adolescencia.

¿Cómo se transmite el virus del papiloma humano?


El virus del papiloma humano no distingue entre hombres, mujeres o razas. Tampoco es más o menos frecuente en función de la orientación sexual. Su propagación se produce de la misma forma que cualquier otra enfermedad de transmisión sexual, a través del contacto ‘piel con piel’ o mediante la sangre o las mucosas.

Esta es una de las ETS más extendidas a nivel mundial, dado que se estima que en torno a un 80 por ciento de la población adolescente y adulta la ha padecido al menos una vez en su vida.

¿Cuáles son los síntomas del virus del papiloma humano?


Existen más de 200 tipos de VPH que se pueden dividir en dos grandes grupos con sus respectivos síntomas:

  • VPH de bajo riesgo: estos producen verrugas genitales, también llamadas condilomas, u otro tipo de lesiones benignas en la piel y las membranas mucosas. No suelen estar asociados al desarrollo de cáncer.
  • VPH de alto riesgo: son los más peligrosos, dado que sí pueden ser precursores de diferentes tipos de cáncer. Uno de los más comunes es el de cuello uterino o de cérvix, si bien también existe el riesgo de desarrollar la enfermedad en el pene, la vagina el ano o la garganta.

Una misma persona puede estar infectada por varios tipos de VPH al mismo tiempo aunque estos no presenten síntomas. Por ello, la prevención y detección temprana del virus son esenciales para reducir el riesgo de complicaciones.

¿Cómo se diagnostica el VPH?


Dado que no es posible determinar si una persona está o no infectada a través de una analítica, comúnmente el diagnóstico es resultado de técnicas de biología molecular tras detectar verrugas genitales u otro tipo de lesiones. En el caso de las mujeres se realizan las pruebas pertinentes al llevar a cabo el cribado de cáncer de cuello uterino.

¿Hay tratamiento para el virus del papiloma humano?


En la mayoría de los casos (alrededor del 80 por ciento), el virus del papiloma humano es eliminado de forma espontánea por el sistema inmune y sin necesidad de aplicar tratamientos. Sin embargo, no existe una cura para este virus, lo que implica que las lesiones pueden reaparecer en los mismos u otros lugares del cuerpo.

Para eliminar las verrugas, los medicamentos se suelen aplicar directamente sobre la zona afetada sin necesidad de realizar muchas aplicaciones para que hagan efecto. También es posible quemarlas mediante un tratamientos químicos.

La opción más segura, como es habitual, es la de la prevención.

  • Vacunas. Han demostrado ser seguras y eficaces para proteger frente a las enfermedades causadas por el VPH, especialmente si se administran en la adolescencia o antes de iniciar la actividad sexual.
  • Preservativo. Correctamente utilizado reduce las probabilidades de contraer el virus, aunque este puede infectar zonas que el látex no cubre.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.