Los sindicatos siguen reclamando la intervención de Moncloa tras el último desencuentro, en abril, con Sanidad

Manifestación de sindicatos médicos, que mantienen convocada su huelga
Manifestación de sindicatos médicos para reclamar un Estatuto propio.


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Apenas ha concluido el tercer paro semanal de la huelga médica contra el Estatuto Marco, los sindicatos ya tienen la mente puesta en la siguiente convocatoria, que sería la cuarta y penúltima si nada cambia, entre el 18 y el 22 de mayo. El llamamiento de abril a los profesionales (que ha tenido un seguimiento medio del 17,5 por ciento, similar al de marzo) vino precedido del enésimo desencuentro entre el Ministerio de Sanidad y el comité de huelga, esta vez, en torno a la creación de mesas de negociación específicas para facultativos en las áreas de salud autonómicas. De momento, ninguna de las partes ha vuelto a mover ficha. A menos de quince días para el paro de mayo, voces internas de las centrales dan por hecho que la huelga no se desconvocará antes por falta de tiempo material no para reanudar la negociación, sino para llegar a un acuerdo con el Gobierno en caso de que se retomaran las conversaciones. Los sindicatos tienen claro que la magnitud del conflicto es tal que requiere la intervención directa de Pedro Sánchez.

El diálogo naufragó el 21 de abril, cuando las seis organizaciones impulsoras de la huelga (CESM, SMA, Amyts, Metges de Catalunya, SME y O’Mega) publicaron un comunicado anunciando que se mantendría la convocatoria del paro semanal de abril por culpa de “avances reales” en la negociación por parte de Sanidad. Un día antes, el ministerio había presentado a las centrales una propuesta para atender una de sus principales demandas: articular un foro de negociación exclusivo para facultativos.

Desencuentro por las mesas técnicas de médicos


En la oferta ministerial, avalada por un informe de su Secretaría General Técnica del que se hizo eco Redacción Médica en primicia, se planteaba establecer esas mesas técnicas en las áreas de salud autonómicas tomando como referencia un esquema ya contemplado en el Estatuto Básico del Empleado Público. No sólo habría que reflejar ese aspecto en el nuevo Estatuto Marco, sino que también sería necesario modificar la Ley de Órganos de Representación, Determinación de las Condiciones de Trabajo y Participación del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, que, actualmente, no deja establecer diferenciaciones en este sentido entre colectivos profesionales dentro de las áreas de salud. También se habría de contar con el visto bueno de la mesa estatal del Ámbito de Negociación.

En el Paseo del Prado sostienen que los sindicatos dieron su visto bueno a esa propuesta, y que, de hecho, se convocó una reunión a tres con las comunidades autónomas para trasladarles de primera mano el posible modelo, que les afecta de lleno. Pero las centrales huelguistas desmintieron esa versión de los hechos en su comunicado del 21 de abril, con el que se rompió el pacto de silencio acordado entre las partes. “La propuesta del ministerio se reveló inviable desde el punto de vista jurídico. El marco normativo vigente impide la creación de mesas de negociación propias para el colectivo médico y facultativo sin una modificación previa de la legislación básica estatal”, aseguraron desde el comité.

Sanidad desconvocó el encuentro con las comunidades autónomas poco después del comunicado. En el escrito remitido a las regiones, al que tuvo acceso este periódico, se afeaba a las fuerzas sindicales su falta de “voluntad” para “desescalar el conflicto” a pesar de la “buena fe” del ministerio. Ante esa circunstancia, en el departamento entendieron que ya no era “útil y necesario” sentarse con los responsables autonómicos.

Una cuestión de Gobierno, según los sindicatos


Aun así, si hay una puerta entreabierta para darle la vuelta a la situación, sigue siendo la del ámbito de negociación propio para los médicos, según las fuentes consultadas. Sanidad tiene claro que ya no puede apurar más los márgenes legales respecto a la oferta presentada en abril. Ir más allá sería “ilegal” en tanto en cuanto supondría saltarse la Ley de Libertad Sindical, puntualizaron a Redacción Médica desde el Paseo del Prado. Las voces sindicales insisten en la necesidad de que Moncloa tome parte en el asunto de manera directa. En teoría, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya tiene en su mesa una carta remitida por el comité de huelga pidiéndole que asuma “la responsabilidad de la negociación”, tal y como revelaron las propias centrales en su último comunicado, hace justo una semana y coincidiendo con el primer día del paro de abril.

“De momento están anunciadas movilizaciones hasta junio, después ya veremos”, comenta otro miembro del comité de huelga, que defiende la utilidad de las medidas de presión y niega cualquier atisbo de desgaste (hay que recordar que los paros comenzaron en febrero). “Poco o mucho, las protestas hacen daño. Si no, no nos pedirían que parásemos”, apunta. Por eso, insiste, la pelota está en el tejado de los políticos: “Les toca a ellos resolver el problema, sin excusas procedimentales”.

No en vano, el seguimiento de la huelga es favorable, según los sindicatos, y las cifras, satisfactorias. La clave, tal y como detalla uno de los huelguistas, está en que los números de seguimiento brindados por las administraciones son "datos brutos", es decir, sin ningún matiz y sin tener en cuenta a los médicos que están salientes de guardia, de baja o de permiso, unos indicadores importantes al momento de hacer los cálculos. "Una administración hace un cálculo tomando el dato de qué médico está de huelga cada día", explican a este periódico. De ahí que exista una diferencia "sustancial" respecto a los datos recolectados por los sindicatos.
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