La muerte de tres personas tras contraer hantavirus en el crucero de lujo 'MV Hondius' ha vuelto a situar esta infección en el foco sanitario internacional. Según ha alertado la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta la fecha se ha confirmado en laboratorio un caso de infección por hantavirus y se investigan cinco casos sospechosos más entre personas vinculadas al buque, que partió del puerto argentino de Ushuaia y se dirigía a Cabo Verde, con destino final Canarias.
De los seis afectados, tres han fallecido y uno permanece ingresado en una unidad de cuidados intensivos en Sudáfrica. La OMS ha indicado que hay "investigaciones detalladas en marcha", así como nuevos análisis de laboratorio, estudios epidemiológicos y trabajos de secuenciación del virus. El organismo internacional también ha recordado que las infecciones por hantavirus están "típicamente vinculadas a exposición ambiental", especialmente por contacto con "orina o heces de roedores infectados".
El hantavirus, sin embargo, no es una amenaza desconocida para las autoridades sanitarias españolas. El Ministerio de Sanidad ya emitió en 2012 una alerta sanitaria tras un brote detectado en el Parque Nacional Yosemite, en el estado de California, en Estados Unidos. Entonces, desde el 27 de agosto de ese año, se notificaron nueve casos de infección por hantavirus en ciudadanos norteamericanos que habían permanecido una o más noches en el parque desde el mes de junio.
De aquellas nueve personas, ocho desarrollaron síndrome pulmonar por hantavirus y tres fallecieron. Sanidad recordó en aquel momento que Yosemite es un parque nacional de gran afluencia turística, con alrededor de cuatro millones de visitantes al año, y explicó que el Servicio de Parques Nacionales estaba contactando con quienes habían pernoctado en alojamientos considerados de riesgo.
En concreto, las autoridades estadounidenses centraron el seguimiento en las personas que se habían alojado en las 'Signature Tent Cabins', situadas en Curry Village, y en los campamentos 'High Sierra', ubicados en otra zona del parque. El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, junto con las comunidades autónomas, realizó entonces el seguimiento de la situación para localizar e informar a los ciudadanos españoles que pudieran haber estado expuestos.
Hantavirus: síntomas y gravedad
El síndrome pulmonar por hantavirus es una enfermedad infrecuente, pero grave. Sanidad ya explicó en 2012 que está causada por un virus que las personas pueden adquirir por contacto con orina, excrementos y saliva de roedores infectados, fundamentalmente al respirar aire contaminado con el virus. En aquel comunicado, el Ministerio también precisó que esta enfermedad se producía de forma esporádica en personas que vivían en áreas rurales y boscosas de Estados Unidos.
Los síntomas pueden aparecer entre una y seis semanas después del contacto con el virus. La enfermedad comienza habitualmente con manifestaciones generales como fiebre, malestar y dolores musculares. Según detalló Sanidad entonces, la mitad de los pacientes pueden experimentar también dolor abdominal, cefalea, náuseas y vómitos. A los pocos días, la infección puede progresar y provocar tos y dificultad respiratoria.
Una de las claves señaladas por las autoridades sanitarias es que la infección por hantavirus no se transmite de persona a persona. Por ello, las medidas preventivas se centran principalmente en evitar el contacto con roedores, sus madrigueras, nidos o restos biológicos, así como en reducir el riesgo de exposición ambiental.
Qué hacer si crees que te has contagiado de hantavirus
En 2012, Sanidad recomendó a los viajeros que hubieran visitado Yosemite desde mediados de junio, especialmente a quienes se hubieran alojado en Curry Village o en High Sierra Camps, acudir a un centro médico si presentaban síntomas compatibles en los dos meses posteriores a su visita.
Entre las recomendaciones difundidas entonces figuraban evitar tocar roedores vivos o muertos, guardar los alimentos en contenedores sellados, mantenerlos fuera del alcance de los roedores, no dejar equipajes u otros materiales en el suelo, avisar al servicio de mantenimiento ante signos de presencia de roedores, no acampar ni pernoctar cerca de nidos o madrigueras, no dormir directamente sobre el suelo y depositar los residuos en contenedores a prueba de roedores.
El nuevo episodio registrado en el 'MV Hondius' recupera ahora una alerta sanitaria que España ya había abordado hace más de una década. A falta de que concluyan las investigaciones epidemiológicas y de laboratorio, la OMS ha puesto el foco en el origen ambiental de este tipo de infecciones y en la necesidad de esclarecer cómo se produjo la exposición de los afectados.
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