Diccionario de enfermedades

Lipoma

Mano con un lipoma.

¿Qué es un lipoma?


Un lipoma es un bulto de grasa benigno de crecimiento lento. De hecho, se clasifica como el tumor no maligno de tejidos blandos más común entre la población general, aunque no están considerados como un cáncer. Aproximadamente una de cada mil personas tendrá un lipoma en algún momento de su vida. Es más frecuente que aparezca entre los 40 y los 60 años, tienen un tamaño de entre 2 y 10 centímetros y, por lo general, tienen un buen pronóstico e incluso son inofensivos cuando son blandos o suaves, tienen un tacto nodular y se mueven fácilmente bajo los dedos al ser presionados.

Causas de un lipoma ¿Por qué salen los bultos de grasa?


Las causas de por qué sale un lipoma no están claras, aunque parece que la genética, una vez más, juega un papel importante en su aparición. A pesar de que no es un factor determinante, varios estudios sí han señalado que los lipomas tienen mayor prevalencia en las mujeres con antecedentes familiares de este tumor. En el caso de la lipomatosis (múltiples lipomas en varias partes del cuerpo) se ha demostrado también una mayor predisposición en personas con antecedentes familiares. Además, también tienen más riesgo de sufrir lipomas las personas con enfermedad de Madelung, síndrome de Gardner, síndrome de Cowden o enfermedad de Dercum.

¿Dónde salen los lipomas?


Los lipomas suelen aparecer entre la piel y el músculo y con menos frecuencia son intramusculares o intermusculares. Las siguientes zonas del cuerpo son donde aparecen los lipomas con más frecuencia.
  • Parte alta de la espalda.
  • Hombros.
  • Abdomen.
  • Pecho.
  • Nalgas.
  • Muslos.
Para diagnosticarlos suele bastar con un examen físico que en ocasiones se acompaña de una radiografía preoperatoria, una resonancia magnética nuclear y/o un TAC si se trata de un lipoma de gran tamaño, o una biopsia. Esta última técnica se realiza para descartar que se haya confundido un lipoma con un liposarcoma, un tumor maligno de peor pronóstico.

Tipos de lipoma


Los lipomas se clasifican según dos características principales: su ubicación y su composición.

Lipomas según la parte del cuerpo en la que aparecen:
  • Lipoma arborescens: infiltración de grasa en el tejido que recubre las cavidades de las articulaciones, envolturas de tendones o espacios entre tendones y huesos.
  • Lipoma parosteal: en la superficie del hueso.
  • Lipoma retroperitoneal: en la parte posterior del abdomen, detrás del tejido que cubre la pared abdominal y cubre la mayoría de los órganos del abdomen. Es un tumor muy raro.
  • Lipoma convencional: puede surgir entre la piel y el músculo (tejido subcutáneo) o en tejidos blandos profundos. En este último caso puede ser dentro de un músculo (tronco, cabeza, cuello, brazos) o entre músculos (pared abdominal anterior).
También se clasifican los lipomas según su morfología y composición:
  • Lipoma convencional: el más frecuente, una masa encapsulada de tejido graso maduro.
  • Fibrolipoma: más fibroso y nodular que el convencional.
  • Angiolipoma: el lipoma cuenta con vasos sanguíneos fuera de lo normal. Suele ser doloroso al tacto o presión.
  • Mielolipoma: compuesto por tejido adiposo y células hematopoyéticas.
  • Lipoma de células fusiformes: se compone de células más largas que anchas y, ocasionalmente, células gigantes con numerosos núcleos distribuidos irregularmente en el citoplasma.

¿Qué pasa si un lipoma duele o está duro?


Por norma general los lipomas son indoloros, a excepción de los angiolipomas, por lo que la presencia de dolor puede significar que no se trata de un lipoma si no de otro tipo de tumor. En ocasiones, aunque se trata de un tumor raro, puede tratarse de un liposarcoma, un tipo de cáncer que se genera en las células grasas y que sí cursa con dolor y otros síntomas más graves.

La dureza de un supuesto lipoma también puede indicar que no nos encontramos ante un lipoma, aunque muchos de ellos son fibrosos y pueden estar en mayor o menor tensión debido a su tamaño, lo que puede interpretarse como que están más “duros”. En muy pocas ocasiones un lipoma es un trastorno grave, pero en caso de notar un bulto en cualquier parte del cuerpo se debe consultar con un especialista médico para que evalúe su estado.

Tratamiento de un lipoma


No es necesario extirpar estos bultos de grasa a no ser que generen molestias, se sospeche que no es un lipoma o por cuestiones estéticas debido a su tamaño o ubicación. Casi en la totalidad de estos casos el lipoma se elimina con cirugía para extirparlo. Es raro que los lipomas sean recurrentes y vuelvan a aparecer, por lo que con la cirugía quedaría solucionado el problema. También se utilizan otras técnicas como la liposucción o las inyecciones de esteroides.

Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.