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Hiponatremia

Sodio bajo: qué hacer en caso de hiponatremia

Sodio bajo: ¿qué es la hiponatremia?


La hiponatremia es un trastorno electrolítico caracterizado por tener niveles anormalmente bajos de sodio en la sangre ([Nas] < 135 mEq/l). El sodio es un ion esencial para muchas funciones corporales, entre ellas, ayuda a mantener el equilibrio de los líquidos en las células del cuerpo, el funcionamiento adecuado de los músculos y nervios, y la regulación de la presión arterial. A pesar de que no hay una cifra definida sobre las personas que presentan este trastorno, desde la Sociedad Española de Nefrología estiman que hay 13.000 casos por millón de habitantes, siendo los ancianos y las mujeres los que más riesgo tienen de padecerla.

José Carlos de la Flor, especialista en Nefrología, detalla que es bastante frecuente encontrar pacientes con esta alteración dentro del ámbito hospitalario. En este sentido añade que la hiponatremia tiene una incidencia y prevalencia en adultos del 1 al 2,5 por ciento respectivamente, siendo algo menor en niños, y hasta del 15 al 30 por ciento en personas hospitalizadas, dependiendo de la patología clínica.

“La hiponatremia es un factor de mal pronóstico y predictivo independiente de mortalidad en cualquier enfermedad, como insuficiencia cardíaca o hepatopatía avanzada, entre otros. Hay que enfatizar que no es un diagnóstico, sino que es el resultado de que existe una ganancia de agua libre en nuestro cuerpo a causa de una dificultad para excretarla por una serie de patologías”, ha indicado.


El sodio (sal) es un componente fundamental de nuestro organismo necesario para el normal funcionamiento de los músculos, los nervios y el cerebro. El sodio está disuelto en el agua de nuestro cuerpo, existiendo un equilibrio perfecto entre la cantidad de sodio que tomamos y el que eliminamos por la orina. Si la dieta que se consume es normal, la cantidad diaria de sodio que ingerimos es muy superior a la que realmente necesitamos, incluso tomando una dieta sin sal añadida.


Una hiponatremia consiste en tener un sodio bajo en la sangre. Se considera que el sodio está bajo cuando su concentración en sangre es menor de 135 mmol/L. El sodio podría encontrarse bajo:
  • Porque no se consume sal.
  • Porque se pierde mucho sodio por la orina, por el sudor o por las heces y no se reponga.
  • Porque haya un exceso de agua en nuestro cuerpo y, por tanto, la cantidad proporcional de sodio en sangre sea baja.
  • Porque haya una alteración en la distribución del agua corporal, generalmente asociada a la escapada de líquido del interior de las venas hacia las piernas (edemas) o hacia el abdomen (ascitis).

¿Qué causa la hiponatremia?


La bajada de sodio por falta de consumo es muy rara dado que el sodio, en mayor o menor cantidad, se encuentra en casi todos los alimentos. Por tanto el sodio bajo suele deberse a:
  • Un aumento de las pérdidas de sodio. En general se debe a una pérdida exagerada asociada a una falta de reposición. Suele producirse en personas mayores. Las pérdidas pueden ser:
  • Por la orina. En general se debe a la toma de medicamentos que hacen perder sodio, como los diuréticos. Más raramente se observa en diversas enfermedades del riñón o en enfermedades que cursan con falta de hormonas de las glándulas suprarrenales (hipoaldosteronismo). Con mucha diferencia, la causa más frecuente de hiponatremia es la utilización de medicamentos para orinar.
  • Por el aparato digestivo. En personas con abundantes vómitos o diarrea.
  • Por la piel o el sudor. En personas con sudoración importante, generalmente por fiebre o calor excesivo, o en grandes quemados.
  • Un exceso de agua. Es una causa también frecuente de hiponatremia. Ver en:
  • Una enfermedad llamada SIADH (Síndrome de secreción inadecuada de ADH). Esta enfermedad se produce por un exceso de secreción de vasopresina por parte de la hipófisis (una glándula del cerebro). La vasopresina es una hormona que evita que se pierda agua por el riñón. Al no perderse el agua, ésta se queda en la sangre y, proporcionalmente, se reduce la cantidad de sodio. Diversas enfermedades del pulmón, diversos cánceres y algunos tumores de la hipófisis pueden favorecer la producción de vasopresina.
  • Personas que consumen exageradamente agua u otros líquidos que no llevan ninguna sal añadida. La potomanía es una enfermedad psiquiátrica en la que las personas que la padecen beben agua de forma incontrolada.
  • El hipotiroidismo.
  • La insuficiencia renal crónica.
  • Las alteraciones en la distribución del agua. Se ven en la insuficiencia cardiaca, en el síndrome nefrótico y en las cirrosis que cursan con ascitis o con edemas.

¿Cómo se puede clasificar la hiponatremia?


Según este especialista, hay varias formas de clasificar la hiponatremia:
  • Por su severidad: leve (130-135 mEq/L), moderada (125-129 mEq/L) o grave (menos de 125 mEq/L).
  • Por su rapidez de aparición: aguda (cuando se presenta en menos de 48 horas) o crónica (si es mayor de 48 horas).

Qué causa la hiponatremia?


La hiponatremia puede ser causada por varios factores, pero según De la Flor, una manera “sencilla y práctica” para reconocer su etiología es separarla dependiendo de su estado de volemia y osmolalidad.
  • Hiponatremia con osmolalidad plasmática aumentada o normal. Se produce cuando se añade al espacio vascular una sustancia que no entra en las células, por ejemplo, glucosa o manitol. La osmolalidad plasmática puede permanecer normal en hiperlipemias o hiperproteinemias graves, donde una mayor proporción relativa del volumen plasmático es ocupada por los líquidos o las proteínas.
  • Hiponatremia con osmolalidad plasmática disminuida e hipervolemia. Ocurre cuando hay un aumento en el volumen de agua corporal total, pero el sodio corporal total también está aumentando, aunque en menor proporción. Puede provocar insuficiencia cardíaca congestiva, cirrosis hepática y síndrome nefrótico.
  • Hiponatremia con osmolalidad plasmática disminuida e hipovolémica. Sucede cuando hay una pérdida de agua y sodio en el cuerpo, pero este último es mayor. Puede derivar en casos de diarrea, vómitos, diuréticos y nefropatías con pérdida de sal.
  • Hiponatremia con osmolalidad plasmática disminuida y euvolémica. Se presenta cuando hay un aumento en el agua corporal total sin un cambio significativo en el sodio corporal total. Las causas comunes son el síndrome de secreción inadecuada de la hormona antidiurética (Siadh), hipotiroidismo e insuficiencia suprarrenal.

¿Cuáles son los síntomas de la hiponatremia?


“La mayoría de los pacientes hiponatrémicos son asintomáticos y la aparición de los síntomas, que suelen ser fundamentalmente neurológicos, dependen de la gravedad y de la velocidad de instauración de la hiponatremia. Algunos de ellos pueden ser náuseas, vómitos, dolor de cabeza, confusión, pérdida de energía, inquietud e irritabilidad, debilidad muscular, calambres o espasmos, entre otros”, indica el médico.


¿Cómo se diagnostica la hiponatremia?


“El diagnóstico de la hiponatremia se realiza mediante análisis de sangre que permiten medir el nivel de sodio, la eliminación urinaria de sodio, la osmolalidad en la orina, y la estimación del agua corporal total y de la volemia intravascular para conocer el mecanismo etiológico de la enfermedad”, ha narrado.

Asimismo, De la Flor también recomienda seguir “siempre” un esquema diagnóstico que obligue a pensar en todas las posibilidades bajo un criterio fisiopatológico. “Lo primero, determinar si existe un estado hipoosmolar. Lo segundo, ver si se está excretando una orina diluida o no. Y, por último, determinar clínicamente el volumen eficaz circulante (VEC) y el volumen del líquido extracelular (LEC). Además, se pueden requerir a otros estudios para determinar cuál es la causa subyacente, como la medición de la hormona antidiurética, los niveles séricos de ácido úrico y la evaluación de la función renal y suprarrenal”, ha resaltado.


¿Cuál es el tratamiento de la hiponatremia?


El especialista en Nefrología traslada que el tratamiento de la hiponatremia depende de la causa subyacente, su severidad y si los síntomas están presentes. Tras comprobarlo, algunas opciones que indica son:
  • Restricción de líquidos en casos de hiponatremia euvolémica o hipervolémica.
  • Administración de soluciones salinas hipertónicas en casos severos y sintomáticos.
  • Suspender o ajustar medicamentos que puedan estar contribuyendo al problema.
  • Tratar la causa subrayacente, como puede ser la insuficiencia cardíaca o el hipotiroidismo, entre otros.
“Es importante tratar la patología con cuidado para evitar complicaciones, como el síndrome de desmielinización osmótica, que puede ocurrir si los niveles de sodio se corrigen demasiado rápido”, recomienda.


¿Qué significa tener el sodio bajo?


“Tener el sodio bajo, también conocido como hiponatremia, significa que su concentración en la sangre es inferior a los niveles normales ([Nas] < 135 mEq/l). Puede estar relacionado a estados de hipervolemia como, por ejemplo, la insuficiencia cardíaca congestiva, la hipovolemia asociada a la toma de diuréticos, o a estados euvolémicos como en el síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética”, explica De la Flor.


¿Qué provoca el sodio bajo?


El sodio bajo, o hiponatremia, puede ser provocado por diversas condiciones y factores. Algunos de ellos son:
  • Consumo excesivo de agua. Beber grandes cantidades de este líquido puede diluir el sodio en la sangre si no se compensan las pérdidas por sudoración o excreción.
  • Síndrome de secreción inadecuada de la hormona antidiurética. Esta hormona causa retención de agua, lo que diluye el sodio en la sangre. Puede ser provocado por diversas enfermedades y medicamentos.
  • Enfermedad renal crónica. Los riñones no pueden excretar adecuadamente el exceso de agua, lo que diluye el sodio en la sangre.
  • Medicamentos.
  • Vómitos y diarrea.
  • Cirrosis hepática. Causa retención de líquidos en el abdomen y otros tejidos.
  • Insuficiencia cardíaca congestiva. Aumenta la retención de líquidos, diluyendo el sodio.
  • Ingesta inadecuada de sodio a través de dietas extremadamente bajas en sodio.

¿Es peligroso tener el sodio bajo?


Según afirma De la Flor, tener los niveles bajos de sodio en la sangre puede ser peligroso, especialmente si no se trata adecuadamente. “La severidad del peligro depende de la rapidez con la que se desarrolla la hiponatremia y de su severidad. Hay que tener principal precaución si se acompaña de síntomas neurológicos. Estos pueden ser leves (dolor de cabeza, náuseas, vómitos…), moderados (irritabilidad, desorientación, inestabilidad para caminar) y graves (convulsiones, pérdida de conciencia o coma). Los síntomas se deben a la hinchazón de las células cerebrales causados por el desequilibrio entre el sodio y el agua” ha resaltado.


¿Qué puedo hacer si tengo el sodio bajo?


Si una persona tiene el sodio bajo debe seguir las recomendaciones de un médico, ya que el tratamiento puede variar según la causa y la severidad de la condición. Algunas estrategias generales que ha trasladado De La Flor para ayudar a manejar la hiponatremia son:
  • Consultar al médico. Es esencial buscar atención médica para determinar la causa exacta de la hiponatremia y recibir el tratamiento adecuado.
  • Restricción de líquidos. En algunos casos de este trastorno es necesario limitar la ingesta de líquidos para evitar la dilución adicional de sodio en la sangre.
  • Ajuste de medicamentos. Si la alteración es causada por medicamentos, como diuréticos o antidepresivos, el médico debe ajustar la dosis o cambiar el tratamiento.
  • Suplementos de sodio. En casos de hiponatremia hipovolémica donde hay pérdida de líquidos y sodio, puede ser necesario reponer ese sodio perdido mediante suplementos o soluciones salinas intravenosas.
  • Tratamiento de la condición subyacente. Si la hiponatremia es secundaria a una condición crónica, como insuficiencia cardíaca, cirrosis hepática o insuficiencia adrenal, el tratamiento de estas condiciones puede mejorar los niveles de sodio.
  • Evitar el consumo excesivo de agua, especialmente durante el ejercicio intenso o en condiciones de calor extremo
  • Ingerir suplementos de urea y antagonistas de la vasopresina que ayuden a eliminar el exceso de agua del cuerpo sin perder sodio.
José Carlos de la Flor es especialista en Nefrología y graduado en Medicina por la Universidad Peruana Cayetano Heredia (Lima, Perú). En la actualidad, desempeña su labor asistencial en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en el Hospital HM Sanchinarro y en el Hospital Quirón Valle del Henares. Además, es profesor asociado de Medicina en la Universidad de Alcalá de Henares y en la CEU San Pablo, y compagina su labor asistencial y docente con la divulgación de contenido sanitario sobre Nefrología a través de las redes sociales.








¿Cómo se diagnostica la hiponatremia?


El diagnóstico de la hiponatremia consiste en detectar un sodio bajo en un análisis de sangre, que debe confirmarse con un segundo análisis. Si persiste bajo es importante investigar si existen vómitos o diarrea frecuentes y si hay consumo de diuréticos, laxantes u otros medicamentos. En general una buena historia clínica diagnostica la mayoría de los casos de sodio bajo. Si esto no es así es aconsejable solicitar un análisis de orina que demuestre si se pierde sodio por el riñón y nuevos análisis de sangre, generalmente dirigidos a valorar el estado de diferentes hormonas.

¿Cuál es el tratamiento de la hiponatremia?


El tratamiento de la hiponatremia requiere normalizar la cantidad de sodio de la sangre y corregir la causa responsable de su descenso.
  • Si el sodio en sangre es muy bajo lo primero que hay que hacer es normalizarlo. En general se suele hacer dando suplementos de sodio por vía intravenosa (sueros) y restringiendo el consumo de agua.
  • Lo siguiente que se debe hacer es corregir la causa que ha producido la bajada de sodio. Si es por el uso de medicamentos, principalmente diuréticos o laxantes se deben retirar, al menos de forma temporal. En cualquier caso siempre se debe investigar la causa de la pérdida de sodio y no basta con añadirlo para elevarlo y olvidarse del problema.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.