Diccionario de enfermedades

Enfermedades por exposición a bajas temperaturas

¿Cuáles son los factores que predisponen a sufrir una hipotermia?

Temperatura corporal normal


La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera como temperatura corporal normal aquella que se encuentra entre los 36,5 y los 37 Cº , teniendo en cuenta también que dentro de este rango se pueden dar ligeras variaciones relacionadas con aspectos como la estación del año. año (la temperatura corporal se eleva en invierno) o el sexo (las mujeres tienen una temperatura de unos 0,2 grados más alta). Sin embargo, agentes externos como la exposición continuada al frío pueden hacer que la temperatura corporal descienda, lo cual supone un importante riesgo de enfermedad.

En su Plan Nacional de Actuaciones Preventivas por Bajas Temperaturas 2023-2024, el Ministerio de Sanidad señala que " las bajas temperaturas debilitan la respuesta defensiva del organismo y parte de la etiología del exceso de morbimortalidad asociada al frío es de naturaleza infecciosa, principalmente por agentes como el virus de la gripe o el neumococo". "Con mayor frecuencia el frío conduce a un sobreesfuerzo del organismo que puede dar lugar a una descompensación orgánica que agrava enfermedades crónicas en población vulnerable. Aunque este fenómeno se puede observar a partir de los indicadores de morbimortalidad por todas las causas, merece especial atención". menciona su efecto sobre las patologías de tipo cardíaco y respiratorio", añade.

Además, señala que las olas de frío están relacionadas con el aumento de los diagnósticos por depresión o ansiedad y esquizofrenia , o complicaciones durante la gestación. En cuanto a la exposición a bajas temperaturas más extremas, se puede derivar en: 

  • Hipotermia.
  • Lesiones por frío sin congelación.
  • Congelación.

Hipotermia: ¿y si mi temperatura corporal es 34?


La hipotermia es el descenso de la temperatura corporal por debajo de 35 ºC . A partir de ese momento comienzan a fracasar muchos de los mecanismos compensadores para el mantenimiento del calor corporal. Para la determinación de la temperatura corporal no es valorable la temperatura de la piel, por lo que lo más práctico es el empleo de la temperatura rectal.

Rubén Blanco, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, indica que el riesgo de problemas de salud grave en caso de hipotermia es "elevadísimo". “El cuerpo está diseñado para trabajar a 36 grados. En caso de hipotermia, el metabolismo se ralentiza porque enzimas y proteínas dejan de funcionar, ya que están diseñadas para hacerlo a una determinada temperatura. Esto puede provocar diferentes cambios a nivel de la función cardíaca, muscular y prácticamente en todo el cuerpo”, detalla.

Causas de la hipotermia 

La hipotermia puede ser consecuencia de la exposición directa (atmosférica o por inmersión) al frío de una persona sana, o ser una complicación de una enfermedad general.

¿Cuáles son los factores que predisponen a sufrir una hipotermia?

  • Edades extremas: ancianos y recién nacidos.
  • Exposición al frío intenso o prolongado: profesional, deportiva, ropa incorrecta.
  • Uso de medicamentos y tóxicos: alcohol, fenotiazinas, barbitúricos, anestésicos, bloqueantes neuromusculares, otros.
  • De causa endocrinológica: hipoglucemia, hipotiroidismo, insuficiencia suprarrenal, hipopituitarismo.
  • De causa neurológica: accidente cerebrovascular, trastornos hipotalámicos, enfermedad de Parkinson, lesiones de la médula espinal.
  • De causa multiorgánica: desnutrición, sepsis, shock, insuficiencia renal o hepática.
  • Quemaduras.
  • Inmovilidad o debilidad.
  • Trastornos mentales: demencia senil, anorexia nerviosa.

Síntomas de la hipotermia 

Las primeras manifestaciones clínicas de hipotermia proceden del cerebro , en donde el flujo sanguíneo disminuye un 6 % por cada grado centígrado de descenso de la temperatura corporal. Si la temperatura corporal es inferior a 35ºC se debe buscar atención médica urgente.

Entre los 35 ºC y los 32 ºC  el organismo aún puede reaccionar; Hay escalofríos y temblores intensos en un intento de aumentar la temperatura corporal.

A los 32 ºC se produce pérdida de memoria, confusión y dificultad para razonar; A los 30 ºC hay una disminución gradual del nivel de conciencia, desaparecen los reflejos y las pupilas se quedan fijas y dilatadas. El coma aparece a los 26 ºC y el electroencefalograma plano a los 20 ºC.

La hipotermia por inmersión supone un riesgo diferente. El frío es la causa principal de muerte en el mar. Cuando baja la temperatura corporal se produce confusión seguida de pérdida de conocimiento , quedando la cabeza bajo el agua y provocando el ahogamiento . Con un chaleco salvavidas que mantenga la cabeza fuera del agua se evita el ahogamiento, pero pronto se produce la muerte por fallo cardíaco. La hipotermia por inmersión afecta a las personas que deben permanecer en aguas frías por diferentes motivos (deporte, trabajo, etc.).

El empleo de ropa adecuada, además de un salvavidas, puede prolongar mucho la supervivencia en agua fría. Los niños, al tener menos grasa corporal que los adultos, se enfriaban con mayor rapidez en aguas a baja temperatura. La natación, incluso el mantenerse a flote, resulta muy difícil en agua fría; Incluso los buenos nadadores pueden ahogarse aunque sean distancias cortas en aguas a baja temperatura. En estos casos es fundamental disponer de algún tipo de salvavidas para no hundirse.

Quienes practican actividades como la pesca deben ser conscientes de que deben evitar la inmersión de todo el cuerpo. La inmersión accidental en aguas frías es muy peligrosa. El tiempo de medio de inmersión que lleva a la muerte es inferior a 30 minutos.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es fundamentalmente clínico. En toda hipotermia se debe realizar un electrocardiograma y pueden estar indicadas una analítica completa y una radiografía de tórax.

¿Qué hacer en caso de hipotermia? 

El objetivo del tratamiento consiste en recalentar el cuerpo. El tratamiento inmediato es mucho más importante que cualquier otra medida posterior. En pacientes con riesgo de hipotermia, un baño caliente (a una temperatura no superior a la tolerada por la mano sumergida) es el método más eficaz para conseguirlo.

En una grave hipotermia, el recalentamiento puede ser activo o pasivo:
  • El recalentamiento pasivo consiste en cubrir y aislar al paciente en un entorno cálido. Con la cabeza cubierta, la velocidad de recalentamiento debe ser de 0,5 a 2 ºC por hora. La aplicación de calor directo a las extremidades de los pacientes con hipotermia grave es un tema discutible por sus posibles efectos secundarios y está mejor aceptada la aplicación de calor directo en el tronco.
  • El recalentamiento activo es necesario cuando la temperatura es muy baja (inferior a 32 ºC), cuando ha fracasado el recalentamiento pasivo, en ancianos y en niños, o en situaciones de gravedad extrema. Para el recalentamiento activo se emplean mantas calentadoras con paso de aire. Otras opciones son las fuentes de calor radiante, los baños de agua caliente y las compresas calientes. Con ello se consigue un aumento de la temperatura corporal de unos 2,2 ºC por hora. Deben evitarse las mantas eléctricas, pues la piel de estos pacientes se quema con facilidad.

¿Puede prevenirse?

Las personas con alto riesgo de hipotermia deben conocer las medidas de prevención:
  • Empleo de varias capas de ropa adecuadas para el frío.
  • Protección de las partes del cuerpo expuestas mediante gorros o sombreros, guantes, etc.
  • Cambia rápidamente las prendas mojadas.
  • Alojamientos adecuados evitando salir al exterior en situaciones de frío extremo y vientos fuertes y helados.
  • Comer de forma abundante.
  • Evitar el alcohol y el tabaco porque interfieren con la circulación de la sangre.
  • Si viaja en coche por zonas frías, lleve preparada ropa de abrigo, el depósito de combustible lleno y teléfono móvil.
  • Facilidad de acceso a los servicios de rescate.

Lesiones por frío sin congelación


Las lesiones por frío sin congelación pueden ser de diferentes tipos:
  • Pernio (sabañones)

Los sabañones son lesiones inflamatorias, localizadas, de color rojo-azulado, que se producen por exposiciones repetidas al frío. El lugar típico de aparición de estas lesiones es el dorso de las manos y de los pies en personas susceptibles (sobre todo mujeres jóvenes). Pueden picar o ser dolorosos . Se pueden tratar con nifedipino , siempre bajo supervisión médica.
  • Pie de inmersión (de trinchera)

Se produce por la inmersión prolongada del pie en agua fría , por encima del punto de congelación. Los daños se producen en los nervios y en los vasos sanguíneos. Al principio el pie aparece de color azulado, hinchado y frío. Se pueden formar ampollas que evolucionan rápidamente hacia úlceras y gangrena. En los casos leves los pacientes se quejan durante años de aumento de la sudoración, sensibilidad al frío y dolor al caminar. Al contrario que en la congelación, el pie de inmersión no debe ser recalentado de forma inmediata para no empeorar el pronóstico.
  • Urticaria por frío o urticaria por frío 

Son lesiones de urticaria (habones) y picor intenso tras una exposición al frío (tiempo ventoso o frío, lavado o inmersión en agua fría, ingestión o bebida de alimentos fríos, contacto con objetos fríos, etc). No se debe tanto a la temperatura exterior como al cambio de temperatura que se produce en la piel. Las lesiones suelen aparecer durante la exposición al frío o entre 10 y 30 minutos tras haber cesado el mismo. En general desaparecen de forma espontánea en una media hora.

Congelación


La congelación se produce cuando la temperatura de una zona del cuerpo desciende por debajo de 0 ºC. La formación de cristales de hielo destruye las células y los vasos sanguíneos. Los tejidos se congelan con rapidez en contacto con metales o con soluciones volátiles. Otros factores predisponentes son la ropa o el calzado apretados, la inmovilidad o los medicamentos que producen vasoconstricción.

¿Qué síntomas produce la congelación?

La piel toma un color blanquecino o gris amarillento, transformándose en una piel dura o con aspecto de cera. Entre los síntomas siempre aparece una disminución de la sensibilidad de la piel con alteraciones en la percepción del dolor y en la percepción de la temperatura.

Las partes del cuerpo que se afectan con mayor frecuencia son la nariz, las orejas, las mejillas, la barbilla y los dedos de las manos y los pies. Algunos pacientes se quejan de pesadez o de “tener las extremidades de madera”.

Lesiones por congelamiento: grados 

La congelación se puede clasificar en:
  • La congelación de primer grado es superficial. La piel se insensibiliza y aparece enrojecida. El pronóstico es muy bueno.
  • La congelación de segundo grado produce ampollas. Las ampollas llenas de líquido transparente tienen mejor pronóstico que las que están llenas de sangre.
  • La congelación de tercer grado afecta a todo el grosor de la piel y a los tejidos subyacentes. No se forman ampollas y la piel se oscurece progresivamente pudiendo volverse negra. Si se pierde por completo el aporte sanguíneo puede ser necesaria la amputación por muerte del tejido.

¿Puede prevenirse?

Una vez que se ha producido la congelación poco se puede hacer al respecto, por lo que la prevención es fundamental en estos casos. Las medidas preventivas son:
  • Se debe vestir ropa de abrigo adecuada, con bufanda, sombrero con orejeras, etc.
  • La capa externa de la ropa debe estar apretada y ser resistente al viento y al agua para disminuir la pérdida de calor. Se desaconseja un exceso de ropa porque aumenta la transpiración, provocando una pérdida de calor.
  • Es aconsejable llevar calzado impermeable y calcetines adecuados para evitar que se mojen los pies.
  • Es recomendable tomar bebidas calientes.
  • Se deben evitar las bebidas alcohólicas.

¿Cuál es su tratamiento?

Si aparecen signos de hipotermia o de congelación se debe buscar ayuda médica urgente.
  • El miembro congelado debe mantenerse en posición elevada y el paciente debe ser trasladado a un área cálida para evitar que siga perdiendo calor. Se debe retirar toda la ropa mojada y todo lo que pueda obstaculizar la circulación sanguínea.
  • Es recomendable administrar bebidas calientes que no contengan alcohol ni cafeína.
  • El tratamiento del tejido congelado consiste en calentarlo rápidamente por inmersión en agua entre 37 y 40 ºC (la temperatura del agua debe permanecer constante) durante 15-30 minutos. Un error común es la interrupción prematura de la descongelación al producirse un dolor intenso, que en realidad se debe al restablecimiento de la circulación sanguínea. Si aparece debe proseguirse con la descongelación y administrar analgésicos . Nunca se debe recalentar un miembro si existen posibilidades de que pueda volverse a congelar ya que los ciclos congelación-calentamiento-congelación suelen conducir a la amputación. Tampoco se debe recalentar un miembro congelado de forma gradual, el recalentamiento debe ser rápido.
  • La cantidad de tejido destruido depende del tiempo que permaneció congelado, no de la temperatura a la que estuvo expuesto. Por esto es muy importante el traslado rápido a un centro sanitario.
  • Una vez que se ha recalentado el miembro, es el momento de realizar una valoración. La aparición de grandes ampollas de color claro en las zonas más alejadas es un signo de pronóstico más favorable que la aparición de ampollas pequeñas, cercanas y de color oscuro. El tratamiento consiste en prevenir la infección mediante un lavado cuidadoso y la administración de povidona yodada (Betadine) y en evitar posibles traumatismos y maceraciones, separando los dedos y aplicando un vendaje apropiado.
  • No suele ser necesario realizar profilaxis con antibióticos.
  • La cirugía, si es necesaria, se suele realizar a las 4-5 semanas, cuando ya existe una clara diferenciación entre el tejido viable y el muerto.

Enfermedades que causan baja temperatura corporal


No solo la exposición a factores externos como el frío provoca que la temperatura corporal sea más baja. También hay enfermedades como el párkinson, la diabetes o la insuficiencia renal que actúan en este sentido.

De todas las patologías relacionadas con bajadas de temperatura, la más habitual es el hipotiroidismo. Sobre ella, el especialista señala que “provoca una disminución de la temperatura corporal y un aumento de la sensibilidad al frío. Los pacientes que lo padecen tienen muy poca tolerancia al frío porque el cuerpo no tiene suficiente ‘gasolina’ en forma de las hormonas tiroideas para calentarse”.


Rubén Blanco es especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Actualmente, ejerce en el Centro de Salud de Béjar (Salamaca) y es miembro del Grupo de Seguridad del Paciente de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc).



Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.