Diccionario de enfermedades

Bradicardias

 ¿Cómo se diagnostica la bradicardia?
El corazón late de forma rítmica (acompasada) a una frecuencia (velocidad) de entre 60 y 90 latidos por minuto. El latido se origina en una zona del corazón llamada nodo sinusal, que se encuentra en la aurícula izquierda. Este nodo sinusal es un marcapasos natural desde donde se general impulsos nerviosos que recorren todo el corazón. El impulso nervioso pasa de la aurícula al ventrículo y permite que el corazón se contraiga.

La bradicardia es un tipo de arritmia cardiaca que consiste en que el corazón late más lento de lo normal, por debajo de 60 latidos por minuto.

¿Cuáles son las causas de la bradicardia?


Las causas de la bradicardia pueden ser:
  • Bradicardia sinusal. Muchas personas, sobre todo jóvenes y deportistas, tienen una frecuencia cardiaca habitual por debajo de 60 latidos por minuto, lo que no constituye ningún problema. Se debe a que su corazón tiene la fuerza suficiente como para enviar al torrente circulatorio una gran cantidad de sangre con un único latido, no precisando latir más veces por minuto para llevar la sangre a todas las partes de su cuerpo.
  • Enfermedad del nodo sinusal. En esta situación, el nodo sinusal manda impulsos a una frecuencia menor de la habitual. Puede deberse a:
  • enfermedades de fuera del corazón (como una disminución de la actividad del tiroides o falta de potasio).
  • la toma de diversas medicinas (como betabloqueantes, calcioantagonistas, digoxina u otras).
  • ser consecuencia de un problema cardiaco, como una enfermedad coronaria, una enfermedad de las válvulas del corazón o una infección del corazón.
  • Bloqueo aurículo-ventricular. En esta enfermedad, los impulsos producidos en el nodo sinusal no pasan adecuadamente de la aurícula al ventrículo con lo que la corriente eléctrica y de forma subsiguiente la contracción del corazón, se enlentecen.


¿Qué síntomas produce la enfermedad?


En función de la velocidad a la que vaya el corazón, las bradicardias pueden no producir ningún síntoma y ser un hallazgo casual al tomar el pulso o al hacer un electrocardiograma, o pueden producir cansancio, dificultad para respirar, dificultad para tolerar el ejercicio, mareo, atontamiento, sudoración e incluso pérdida del conocimiento (desmayos o síncopes) por falta de llegada de sangre a la cabeza u otras partes del cuerpo.

¿Cómo se diagnostica?


El diagnóstico de una bradicardia se obtiene simplemente tomando el pulso. Para conocer el tipo de bradicardia es necesario realizar un electrocardiograma y en ocasiones un Holter cardiaco. Frecuentemente se realizan además, otras pruebas para conocer su causa, como una radiografía del tórax, un ecocardiograma, una prueba de esfuerzo, diversos análisis de sangre y a veces otras pruebas, entre las que se puede encontrar un cateterismo cardiaco.

¿Cuál es el pronóstico de los afectados?


El pronóstico de la bradicardia en sí no es, en general, grave. En ocasiones requiere de una actuación urgente para recuperar el ritmo cardiaco normal y eliminar los síntomas. Puede producir pérdida de conocimiento con caída al suelo y, en estas circunstancias, las complicaciones que pueden acontecer pueden ser graves.

¿Cuál es el tratamiento de la bradicardia?


Hay que conocer su causa. En algunas ocasiones la bradicardia es transitoria y en otras se corrige al actuar sobre la causa que la produce, por ejemplo retirando determinadas medicinas o tratando el hipotiroidismo. En aquellas situaciones en las que la bradicardia es persistente y produce síntomas o puede producir complicaciones, hay indicación de colocar un marcapasos provisional o definitivo.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.