El presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta.
Los médicos de Ceuta aseguran "no haber recibido aún ningún refuerzo externo"
Enrique Roviralta, presidente del Colegio de la ciudad autónoma, cuenta cuál es la situación actual
La situación sanitaria en Ceuta es agotadora para los médicos, que denuncian que el cansancio y la presión psicológica están derivando en que los profesionales, incluso recién incorporados, se planteen marcharse y que algunos de ellos tengan que cogerse bajas por salud mental. Esto es lo que lleva poniendo de manifiesto el presidente del Colegio de Médicos de la ciudad autónoma, Enrique Roviralta, desde el 30 de julio, momento en el que miles de migrantes cruzaron a nado la frontera entre Marruecos y España. Actualmente, son alrededor de 10.000 los que siguen en las calles del enclave.
A consecuencia de este clima, la ministra de Sanidad, Mónica García, viajó a Ceuta el domingo 16 de agosto para dar una rueda de prensa en la que, entre otras cosas, anunció que, ante la imposibilidad de Ceuta para asumir el rastreo de enfermedades infecciosas debido a la crisis actual, el Ministerio desplazará a su propio personal epidemiológico para prestar apoyo, aun siendo la salud pública una competencia de la Ciudad Autónoma. La ministra afirmó que identificar y estudiar estos casos, creando circuitos de colaboración entre la ciudad y el Ingesa, es una prioridad indiscutible de salud pública que debe abordarse de forma independiente al debate sobre el "colapso" del sistema.
Redacción Médica ha preguntado a Roviralta por este asunto, a lo que el presidente del Colegio ceutí ha respondido que “no han recibido ningún refuerzo externo, solo médicos de ONGs para atender a las personas que están en la calle”. La ciudad solo cuenta con un hospital, y en declaraciones anteriores, el médico se planteaba qué pasaría si llega a ocurrir un brote infectocontagioso: “Ceuta ahora mismo no tiene ni capacidad para alojar a 10.000 personas, es imposible. Imagínese desde el punto de vista sanitario. ¿Dónde se les ingresa teniendo un único hospital?”, comentaba.
La situación de los médicos de Ceuta
Sobre la evolución del panorama con el transcurso de los días, Roviralta asegura que la realidad se mantiene prácticamente idéntica, aunque subraya un matiz: “La diferencia es que los compañeros están ya muy cansados, muy desanimados y empieza ya a haber bajas médicas del personal sanitario porque no ven luz al final del túnel”. Además, hace hincapié en que una de las razones de este desgaste es la exposición de los profesionales a diversas patologías físicas, un riesgo que se añade al evidente impacto psicológico derivado del entorno laboral actual.
Durante un breve encuentro con García, el representante de los médicos de Ceuta aprovechó para trasladarle dos cuestiones fundamentales. La primera de ellas advertía sobre la necesidad de abordar una crisis de carácter tanto sanitario como humanitario. En sus propias palabras: “Hay 10.000 seres humanos sin control sanitario ninguno, que viven en condiciones absolutamente inhumanas, lo que puede suponer una bomba de relojería epidemiológica, por suerte o por desgracia”.
El segundo punto de la reunión consistió en insistir en la urgencia de implementar iniciativas “eficaces” para lograr atraer y retener a los facultativos en la ciudad, dada la actual escasez de profesionales. Para finalizar, expresó su profunda preocupación ante el futuro a corto plazo: “Después de esta situación, nos tememos, porque nos lo comentan, que ya hay médicos recién incorporados o con niños que se plantean por estas circunstancias sociales que vivimos, irse de Ceuta, lo cual sería aún peor”.