Servicio de Urgencias de un hospital. Europa Press.
Urgencias cronifica su colapso en verano: "Hay médicos de 30 años que ya no quieren trabajar de esto"
Médicos de dos Servicios autonómicos cuentan las dificultades que enfrentan en los meses de verano
En los meses del periodo estival se sufren las consecuencias de la "ineficiencia" del sistema sanitario. La falta de personal y de educación sanitaria de la ciudadanía hace de los Servicios de Urgencias uno de los más saturados, con esperas infinitas y listas de pacientes interminables a nivel nacional.
"El problema es que las Urgencias hospitalarias están siempre muy saturadas porque es un sitio donde la gente llega cuando no recibe una respuesta rápida de su médico de Familia o tiene un problema y no puede esperar una cita por los motivos que sean", indica Javier Gutiérrez Caracuel, médico adjunto del Servicio de Urgencias del Hospital Virgen del Rocío del Servicio Andaluz de Salud (SAS), en diálogo con Redacción Médica.
En ese sentido, considera que se trata de un problema de educación sanitaria, pero también de "falta de accesibilidad de los pacientes a la Atención Primaria que no funciona bien" y de la ausencia de refuerzos en recursos humanos. A esto se suman los cierres de plantas hospitalarias, generando un "colapso de pacientes" que esperan en Urgencias. "Es un problema crónico que se agudiza en verano por eso, porque se cierran muchas veces camas y se satura todo", enfatiza el médico.
En el caso de Andalucía, las Urgencias son un "no parar". Gutiérrez enfatiza que, aunque de cierta manera depende del área en la que uno esté, en su mayoría, las atenciones son una tras otra. "Antes los veranos de la Urgencia eran de un mes, ahora hay muchos desplazamientos, mucho movimiento y eso aumenta en el verano", subraya.
Javier Gutiérrez, médico de Urgencias del SAS.
Urgencias en el Sescam
El escenario andaluz no es ajeno a otras comunidades autónomas. En regiones como Castilla-La Mancha la saturación de las Urgencias también se percibe con mayor intensidad en el verano, "todos los veranos", debido a un déficit estructural de plantillas, renuncias en masa en este ámbito y la falta de recursos humanos.
"Que tenga un burnout gente que lleva 25 años, lo puedes esperar en cierto punto, pero que lo tenga gente que tiene 30 años, que acaban de ser residentes y que ya no quieren trabajar de eso o, incluso, que se plantean por qué han estudiado Medicina, es muy triste", comenta un médico de Urgencias del Sescam que prefiere no revelar su identidad. Según resalta a este periódico, un factor predominante en esta situación es que no se refuerce "lo suficiente" la Atención Primaria, a lo que añade la disminución del Producto Interior Bruto (PIB) destinado a la sanidad pública. "Cada décima, cada 0,1 de PIB que no se destina, son 1.200 millones de euros menos", subraya.
El día a día en Castilla-La Mancha depende de cada hospital, pero según sus estimaciones, en la actualidad, los médicos de Urgencias de los centros de primera referencia en el Sescam pueden estar "viendo 700 pacientes diarios", con esperas de "cuatro, cinco, seis horas" y pasillos "llenos de pacientes esperando una cama para ingresar". En tanto, en centros de tamaño medio, las cifras oscilan entre 200 y 250 pacientes al día, también con varias horas de espera. "Las plantillas que ya per se estructuralmente están mermadas, ahora están a mitad o algunas a menos de la mitad, entre bajas, renuncias y vacaciones", enfatiza.
Así, ambos profesionales consideran que esta situación se ha convertido en la 'normalidad' de todos los veranos, especialmente entre julio y agosto, haciendo de este Servicio uno de los más tensionados, con mucha más demanda, sin coberturas ni sustituciones y poniendo a los médicos de Urgencias frente a escenarios cada vez más "insostenibles".